guía para hacerse mayor (escrita por alguien joven)

Roba el papel higiénico, no compartas cigarrillos electrónicos y si estás enamorada de alguien intenta no follar con alguien que no sea esa persona. Puede que nuestra redactora Bertie Brandes todavía esté haciéndose mayor, pero ya tiene un par de...

por Bertie Brandes
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06 Noviembre 2014, 4:20pm

Piczo

Una guía para hacerse mayor: ¿En serio? No puede ser. Todos nos hacemos mayores constantemente: en eso consiste la vida. Con todo, no pasa una semana en la que alguien no me llame llorando desde el baño contándome lo perdidos que están con su vida. Intentar canalizar nuestra angustia existencial en una guía rápida es como convencerte de que puedes decidir lo que vas a cenar antes de ir al supermercado. Es decir: hay que leer el artículo (porque hay buenos consejos), pero también tener en cuenta que con él no se acaba el mundo. Allá vamos:

Sexo
Cuanto más mayor te haces el sexo se vuelve a) menos complicado y b) más bizarro. Tómalo como quieras. Hacerse mayor también implica decidir cuál de las opciones para no quedarte embarazada te va mejor en lugar de afirmar que te estás tomando la pastilla al tío que con el que estás teniendo sexo. Luego está lo de perder el miedo a ir a clínicas o centros de ETS para hacerte pruebas: la primera vez da palo, pero, una vez te acostumbras, lo de contarle a un absoluto desconocido los pormenores de tu vida sexual es cómico y casi emocionante. Otra cosa que aprendes es que por el mundo hay absolutos cerdos con los que mejor no acostarse nunca. Seguramente ya hayas tenido tu primera relación infructuosa a los veintipocos, lo que significa que eres un hacha en la cama (hazme caso) y si no, lo mejor (y lo más doloroso) está por llegar. No malgastes tu lozanía con gente que te deprima. Inviértela en Facebook o Youtube, como todo el mundo.

Amistad
Es duro. Acabas la universidad sabiendo muy poco de la vida, además de que estás harta de comer pasta con tomate y de repente dejas de ver a las mismas chicas de tu edad con la misma falda plisada de Zara todos los días a las 9am. Cuando vas a la universidad conoces a gente más lista, más guapa y más insoportable que tú; es normal entonces que fruto de tu inseguridad tomes decisiones cuestionables tipo ponerte sombrero de ala ancha o vestidos ibicencos para ir a clase antes de darte cuenta de que es una mala idea. Luego es cuando te enfadas al comprobar que a la gente más inteligente y pesada le gustan las chicas que llevan leggins como si fueran pantalones. Decides que todo es un poco estúpido y te concentras en tus amigos de verdad. La amistad es probablemente lo más importante del mundo. Valórales, apóyales, quiéreles y hazles de vez en cuando una cena tan rica que nunca, bajo ningún concepto, piensen en dejar de ser tu amiga. Ah, y NUNCA te enrolles con sus exes o (OBVIO) con sus parejas actuales.

Trabajo
Esta es la parte más aburrida e inútil de hacerse mayor. Encontrar trabajo es importante para pagar facturas y alquileres, pero decidir qué trabjo quieres tener para el resto de tu vida puede ser (un poquitín) intimidante. Ahora que hay tantos licenciados en paro te toca competir con gente que ha hecho másters y tiene experiencia, lo único que puedes hacer es probar muchas cosas distintas e intentar conseguir algo como sea. Desgraciadamente, encontrar la carrera profesional de tus sueños no es tan fácil, y pronto comprobarás que el título de 'asistente administrativo' o 'jefe de cuentas' en realidad no tiene nada que ver contigo. No le des muchas vueltas: lo que tienes que hacer es encontrar algo que te encante hacer o que, al menos, no te importe hacer. Entonces deberás mantenterlo hasta que seas vieja y puedas parar. No te preocupes, haz lo que te parezca correcto y cree en ti misma, porque a estas alturas probablemente tus padres ya hayan dejado de hacerlo.

Amor
Ah, y lo más importante para el final: el amor. El amor es lo que obligará a hacerte mayor años antes de que lo seas realmente. Te enamorarás de gente rarísima, de algunos consumidores de drogas, de gente con acentos espeluznantes y probablemente también de alguien de quien jamás te hubieras imaginado. De pronto te darás cuenta de que el amor tiene que ver con el aquí y el ahora y creerás mejor esperar hasta que estés lista para tener un hijo o, al menos, esperar a estar en bancarrota antes de que decidas pasar el resto de tu vida con alguien. La gente dice que cuanto más mayor te haces más fuerte eres, pero por lo que he visto lo único que pasa es que te acostumbras al rechazo y a la soledad. Ahora que te has abrazado el cinismo, pasará poco tiempo antes de que comiences a echar de menos tus noches de adolescente angustiado y ultra sensible. Otra opción es que te enamores muy muy pronto y seas inmensamente feliz y nunca hables sobre ello; créeme: a nadie le interesa. Un consejo práctico: cuando estés enamorada nunca intentes acostarte con otra gente a la que no amas. No es necesario.

Eso es todo. Espero que este artículo os haya ayudado. No hace falta que me enviéis flores ni agradecimientos. Lleva siempre un tampón de sobra. Nunca creas que unos zapatos o un vestido te harán mejor persona. Cepíllate el pelo de vez en cuando. Buena suerte.

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Texto Bertie Brandes
Fotografía Piczo

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