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las cinco parejas menos tradicionales y más i-Cónicas

Nuestra alternativa a toda la cursilería del Día de San Valentín.

por Tish Weinstock
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14 Febrero 2017, 9:55pm

Con el mundo entero preparándose ya sea para ser agasajado con un banquete por parte de su más bella mitad, o para pasar sollozando con un enorme bote de helado mientras ve The Notebook, y con todos los medios tratando de venderte a ti a tu a amor algún producto totalmente irrelevante, nosotros pensamos en hacer algo un poco distinto. Para celebrar el día de San Valentín, hemos hecho un viaje a través de la historia cinematográfica para encontrar a las parejas adolescentes más icónicas. Lejos de ser ejemplos de los chicos enamorados perfectos que mandan emojis de corazoncito, son ejemplos regulares de dos personas que se enamoran y tratan de entender cómo funciona todo. Porque el amor es complicado, desastroso, duele, y de alguna manera la vida siempre encuentra la forma de ponernos obstáculos, pero como una vez dijo una persona mucho más sabia que nosotros: "Lo más grandioso que jamás aprenderás es simplemente a amar y ser amado". Sí, ¡es de Moulin Rouge!

Zero y Agatha de The Grand Budapest Hotel
Él era un humilde botones con el bigote mal dibujado y ella era una joven chef de repostería con un lunar en forma de México en un lado de su cara, y estaban enamorados uno del otro. Después de sobrevivir a un malvado complot y un gran tiroteo, se casaron de inmediato. Pero desafortunadamente, Agatha sucumbió a la Gripe prusiana y murió dos años después junto con su pequeño hijo.

Clarence Worley y Alabama Whitman de True Romance
Clarence Worley y Alabama Whitman; la suya es una historia de amor que pasará a la historia como una de las más románticas de todos los tiempos. Siendo unos amantes desafortunados -ella una prostituta amante de las películas de kung fu y él un hombre de negocios amante también de las películas de kung fu, para quien su jefe contrató a Alabama-, logran superar todas las dificultades que se les presentan; una aparición homicida de Elvis Presley, el asesinato de un proxeneta, huir con dinero robado y cocaína, numerosas golpizas, una venta fingida de drogas y un gran tiroteo, donde literalmente todos mueren. Al final huyen a México para comenzar una nueva vida, y Alabama da a luz al bebé Elvis. Eso es lo que se llama un verdadero romance.

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Veronica Sawyer y J. D. de Heathers
Dicen que no hay nada como enamorarse del chico malo, y Verónica Sawyer se enamoró del peor. Al principio era sólo un adolescente rebelde promedio, vestido de negro de pies a cabeza, pero después de un juego improvisado de croquet, Verónica se dio cuenta de que era más que un pequeño enamoramiento. Luego, las cosas se pusieron un poco extrañas, y J.D. empezó a matar a todos los chicos populares de la escuela y hacer parecer que eran suicidios; aunque, en realidad lo estaba haciendo para proteger el honor de Verónica. Sin embargo, cuando su ansioso novio adolescente empezó a acumular varios cadáveres y descubrió los planes que tenía para hacer explotar a toda la escuela, Verónica se vio obligada a dispararle. Al final, él se hace explotar a sí mismo al son de las lágrimas de Verónica. A veces, cuando amas a alguien tienes que dejarlo ir.

Emma y Adele de La Vie d'Adèle
Y ahora una historia de desamor... Dicen que el primer amor nunca se olvida; ¿Cómo podrías olvidarlo si te enamoras de alguien como Emma? Con su pelo azul y su tipo bohemio; una artista, activista y alguien totalmente a gusto con su sexualidad, para Adele, Emma representaba todo lo que ella no era. El suyo era el tipo de amor obsesivo y doloroso que todo lo consume, del que una vez que eres presa es difícil que puedas escapar. Por supuesto, cuando alguien escapa, la devastación que causa es insoportable. Pero como dijo una vez otra sabía persona ¡que no salió en Moulin Rouge! : "es mejor haber amado y perdido, que nunca haber amado".

Kat y Patrick de 10 Things I Hate About You
Al principio todo era una estratagema, si Patrick lograba domar a la fierecilla Kat, una estudiante de preparatoria en su último año, y la convencía de ir al baile de graduación, su padre Walter se vería obligado a permitir que su hija más joven y mucho más popular, Bianca, también asistiera al baile. Lo cual era ideal para el nuevo e insoportable chico del lugar, Cameron, quien estaba enamorado de Bianca y quien también le pagaba al rudo Patrick (dicen que una vez se comió un pato vivo, sólo dejó el pico y las patas) para embelesar y seducir a Kat. A pesar de rechazarlo al principio, después de un juego muy pesado de paintball y de la interpretación de una canción en vivo con una banda de marcha musical, Kat comienza a enamorarse de Patrick. Naturalmente, descubre el acuerdo de Cameron con Patrick, que es cuando Kat escribe uno de los sonetos más románticos de todos los tiempos acerca de todas las cosas que odia de Patrick. Pero, lo que ella no sabe es que Patrick también se enamoró de ella. Aunque, lo descubre cuando él utiliza el dinero que Cameron le paga para comprarle una guitarra porque ella es atrevida y quiere comenzar una banda. Luego viven felices por siempre.

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Credits


Texto Tish Weinstock