hasta que nos salga bien, una entrevista a tim goossens

​Con motivo de la nueva exposición de LABOR, Till I Get It Right, hablamos con Tim Goossens, uno de los jóvenes curadores más reconocidos del mundo en la actualidad.

por i-D Team
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16 Julio 2015, 9:20pm

Cada verano, LABOR invita a tomar su espacio y a presentar un proyecto a un artista o curador externo a la galería. El elegido este año ha sido Tim Goossens, curador de origen belga que actualmente vive y trabaja en Nueva York (recientemente nombrado por Interview Magazine como uno de "Los 15 del 2015").

La exposición Till I Get It Right, se trata de una colectiva cuyos nueve artistas componen un amplio abanico de distintas nacionalidades y edades. Enfocada principalmente en el tema del error durante la búsqueda del éxito; las piezas nos hacen pensar en la producción en serie, la presión social por la perfección, los absurdos cánones de belleza tradicionales y hasta las selfies como pruebas de triunfo. El título está tomado de la pieza sonora de Ceal Floyer, con la que nos encontramos al entrar en la galería en un espacio vacío que sirve de antesala al resto de la exposición, donde la primera frase de una canción country de Tammy Wynette suena en un eterno "loop".

Es la primera vez que la mayoría de los artistas que componen Till I Get It Right exponen en México. El conjunto de todas y cada una de las piezas nos da como resultado una muestra actual y sumamente personal, no solo para Goosens, sino para el espectador que no puede evitar proyectar su preocupaciones modernas por llevar la vida perfecta que a diario, pareciera, hay que mostrarle al mundo.

En primer lugar, ¿cómo te involucraste con el arte contemporáneo?
Desde niño me encantaba escapar a la ciudad solo, me iba a museos, al cine y al teatro. Antes de dedicarme en serio y estudiar Historia del Arte y Museología en la Sorbona y en la École du Louvre, estudié Medicina. Tengo una maestría en Enfermería y trabajé en hospitales, en salas de emergencia, en pabellones psiquiátricos e incluso en una cárcel. Al mismo tiempo actuaba en la división de jóvenes en el Royal Theater de Bruselas, y finalmente me inscribí de nuevo en la escuela de posgrado, esta vez en Historia del Arte, y me trasladé a París.

¿Cómo seleccionaste las obras para Till I Get It Right?
Todo comenzó cuando el equipo maravilloso de Labor me pidió armar una exhibición para el verano. Esta oferta llegó unos días después de que no se concretara otro proyecto profesional que me apasionaba y en el que había trabajado durante mucho tiempo. ¡Así que tal vez esta exhibición es mi terapia privada hecha pública! Muchas de mis exhibiciones tienen un toque melancólico, pero también intento que sean positivas. Till I Get It Right exhibe nuestra obsesión moderna actual de ansiar logros y resultados positivos. 

Es una exhibición sobre la persistencia, la repetición y la belleza del fracaso. Las conversaciones que entablé con artistas que querían trabajar en este proyecto, junto con muchas lecturas y mi memoria visual logran que la exhibición no solo hable de la perfección, sino además se enfoque en la repetición y en el lema: "Solo hazlo". Algunos trabajos fueron creados para la exhibición, como Till You get It Wrong, una pintura de la artista con base en Nueva York, Erika Keck, que los visitantes pueden transformar en la "pintura ideal". Kasper Bosmans inició una investigación sobre el arquetipo pre-renacentista del motivo mandorla. Nicolas Provost y yo elegimos un video reciente suyo, donde aparece un surfista montando una ola perfecta. Pero una mirada más cercana revela que la imagen se crea a partir de material de archivo editado en conjunto para crear una ilusión de ensueño. Había visto la obra de Janice Guy en Cleopatra y aquí incluimos sus antiguos autorretratos en gelatina de plata de finales de 1970. Otras obras antiguas como Ground Control de Edith Dekyndt, la serie de retratos de un niño pequeño de Hans Witschi, el velo de Izhar Patkin, y el trabajo de sonido seminal de Ceal Floyer han estado en mi lista de deseos por mucho tiempo, y estoy encantado por cómo le dieron forma y tuvieron cabida en el proyecto.

¿Por qué crees que la idea de la perfección llama tanto la atención hoy en día y la sola idea del fracaso es casi indescriptible?
El fracaso nos rodea, así que no entiendo por qué negarlo. Tal vez sea nuestro último fracaso inevitable -la muerte- la que nos asusta tanto. La perfección ha estado en la mente humana desde el principio de los tiempos, en las esculturas de la antigua Grecia, en el arte del Renacimiento y en un sinnúmero de otros ejemplos, hasta llegar a Jeff Koons, quien incluso quiere que el interior de sus esculturas sea perfecto. Lo que es aún más extraño para mí es el fenómeno en el que el fracaso se fetichiza: En Silicon Valley hay una hábito -incluso podría ser una tradición- de tener que fracasar por lo menos un par de veces antes de que un gran inversionista te pueda tomar en serio. Me recuerda a "una hora antes de la caída de Roma". Esta exhibición no trata este fetichismo de fallar, en su lugar intenta predicar la idea de que cuando fallamos, debemos llorar por un tiempo, luego sacudirnos el polvo y volver a intentarlo.

Naciste en Bélgica, estudiaste en París y ahora vives y trabajas en Nueva York. Con respecto a la "idea de la perfección", ¿cómo difieren estos lugares?
Bélgica tiene papas fritas y tiene dominados compromisos políticos extraños; París tiene a la baguette y han perfeccionado el estar de mal humor. Por último, la ciudad de Nueva York es el mejor lugar del mundo para conseguir cualquier comida que quieras en cualquier momento, ¡y puedes hablar fuerte en público!

¿Te consideras perfeccionista?
Definitivamente tuve un comportamiento extraño parecido al de los obsesivos compulsivos cuando era niño, así que desde entonces me entrené a ser menos estricto en ciertas cosas para lograr tener una vida, pero en la cuestión de tratar bien a los artistas, no tengo paciencia para la gente que no lo hace.

La Ciudad de México siempre llama la atención por su contraste de imperfección en bruto y, al parecer, una búsqueda de la perfección. ¿Qué te llevó a hacer una exhibición en esta ciudad?
Originalmente vine a reuniones y visitas de estudio durante un descanso muy necesario de Nueva York, y luego llegó la cuestión de comisariar esta exhibición de Labor, así que estoy emocionado por volver. Me encantan las ciudades imperfectas y desordenadas, con un pasado generalmente dilapidado. Prefiero a Bruselas que a la Amberes en crecimiento. Hasta el momento estaba más familiarizado con el "otro" DF, Sao Paulo, pero estoy emocionado por el tiempo que he pasado aquí en México en los últimos meses, y espero volver frecuentemente.

Por último, ¿qué harías 'till you get it right (es decir, hasta que lo hagas bien)?
Ser un mejor rubio.

LABOR.org.mx

Credits


Imágenes cortesía de los artistas y LABOR
Fotografía de Ramiro Chaves

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