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35 maneras en las que ny ha cambiado desde los ochenta

Desde la migración a Brooklyn hasta una disminución de hurones, revisamos las maneras en las que la ciudad de Nueva York ha evolucionado desde el lanzamiento de i-D en 1980.

por Rory Satran
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18 Junio 2015, 6:20pm

Cuando i-D fue creado por Terry y Tricia Jones en 1980 como una revista reaccionaria, el mundo era un lugar muy distinto. No necesitamos señalar el hecho de que no existía Internet, pero tampoco había MTV, ni bebés de probeta, ni 3-D, ni Prozac, ni virus informáticos (en serio). La madre de Justin Bieber tenía cuatro años. A través de la voz de un neoyorquino, analizamos cómo ha crecido la ciudad de Nueva York desde la época en la que nació i-D.

1. Solíamos poder pagarlo.
Todos los que viven en Nueva York han escuchado varias historias exasperantes sobre alguna tía artista cool que tuvo un loft por 300 dólares en Crosby Street. En los años ochenta, la renta promedio era de $1,700 dólares al mes, aunque, para ser sinceros, suena un poco caro, pero no se compara a los $3,500 dólares actuales con todo y las situaciones retorcidas que puedes llegar a tener con tus múltiples roomates.

2. El metro ya no da (tanto) miedo.
En las fotos icónicas de John Conn del metro en los años ochenta hay cuchillos y monjas agresivas. Olía a orina (bueno, todavía). Pero también fue el foco de maravillosos graffitis de artistas como Keith Haring y Fab 5 Freddy. Hoy en día, los trenes tienen letreros parecidos a los de Singapur que le informan a las mujeres que no deben cepillarse el pelo y a los hombres que no deben separar las piernas.


Fotografía John Conn.

3. Ser un corredor de valores ya no es tan sexy.
¿Recuerdas cuando era cool trabajar en Wall Street ? Ya no lo es tanto.


Fotografía Joel Sternfeld.

4. Ya no tenemos hurones como mascotas (esperemos).
El alcalde Giuliani prohibió tener roedores en 1999, y De Blasio no logró revertir el fallo este año.

5. Ya no creemos que los patines sean un modo aceptable, o divertido, de transporte.
Aunque en ese entonces sí que lo pensábamos.

6. Los boletos del metro eran populares.
Ahora usamos prácticas tarjetas de metro, de las que Jay Z no había oído hablar hasta hace poco.

7. Es menos probable que nos asesinen (¡Yay!).
328 asesinatos se registraron en 2014, en comparación con los 1,814 en 1980.

8. Ya no hay teléfonos públicos.
Excepto por uno en Union Square que utilizo regularmente cuando se le acaba la pila a mi teléfono. Hay un plan para convertir las cabinas en hotspots de Wi-Fi. Pero entonces, ¿cómo le marcaremos a los Cazafantasmas?


Fotografía John Blower vía Flickr

9. En Chinatown solo había personas chinas y no había lugares para comprar comida vegetariana gourmet o Jil Sander.
¿Ves?

10.Podías ligar con hombres sensuales y peligrosos en Central Park.
De acuerdo con la película de Al Pacino Cruising. Ahora puedes ligar con sensuales mamás con carriolas.

11. Podías fumar en todas partes.
Incluyendo tu escritorio. Ahora solo puedes fumar en tu casa y en la calle.

12. Esta la dice mi madre, ella vivió en Nueva York en los años ochenta:
"Todo el mundo tenía un ayudante. Contestaba el teléfono, que sonaba todo el tiempo. La oficina no tenía correo de voz. Creo que ese fue el año en el que se crearon los contestadores automáticos, aunque NUNCA llegaron al trabajo. Era algo malo, además de poca clase, no tener a alguien que contestara tu teléfono". (En 2015: no tengo un asistente, ni un teléfono fijo).

13. No había sushi.
Bueno, había un restaurante de sushi, Hatsuhana. Pero nadie lo conocía. Ahora puedes pedir sushi en los confines de Brooklyn. Incluso con mozzarella.

14. Studio 54 ahora es un teatro.
Es posible que tu abuela se desmaye durante la sesión matinal de Cabaret en el mismo lugar en el que Truman Capote se desmayó en la pista de baile en el apogeo del club.

15. Las tazas de café se veían así y ahora se ven así.

16. A lo mejor pudiste comprar un Basquiat por unos cuantos dólares, si te lo encontraste en la calle mientras vendía sus bocetos.
Hoy su costo es a partir de $49 millones de dólares.

17. Woody Allen pasó de ser un héroe local a un criminal polémico a ser un tanto x.
En 1980, Allen empezaba su relación con Mia Farrow, y apenas disfrutaba el éxito de su obra maestra Manhattan. En los próximos 35 años se convertiría en un presunto pederasta y haría 38 películas más, algunas buenas y otras malas. Ahora, es un padre del Upper West Side que usa pantalones de algodón y lleva a sus hijas a los juegos de los Knicks.

18. El ejercicio ha pasado de ser inexistente a ser una forma de vida.
Algunas personas corrían en Central Park en los años ochenta, generalmente usando shorts de mezclilla. Dedicaban el invierno a esquiar, con jeans. El primer video de entrenamiento de Jane Fonda salió hasta 1982. Hoy en día, a los neoyorquinos no les importa tomar dos clases de Soulcycle en un día que cuestan $34 dólares cada una, y el "athleisure" está por todas partes, por desgracia.

19. Los editores británicos tomaron el control de los medios.
Cuando Terry Jones dejó Vogue UK para iniciar i-D, Anna Wintour trabajaba duro en la ahora extinta Savvy y Tina Brown estaba editando Tatler en el Reino Unido. Esas mujeres, junto con Glenda Bailey, llegaron a dirigir las revistas más importantes en Nueva York.

20. Los sex clubs se encuentran en la fase de la decadencia.
El Meatpacking District era un lugar al que te ibas a probar tu nuevo cock ring, no tus nuevos Jeffrey Campbell. El legendario Playpen de Times Square es ahora un Shake Shack. La crisis del SIDA golpeó duro y las orgías se trasladaron al interior.

21. Sin embargo, las chinches se encuentran en la fase de expansión.
Las pequeñas criaturas jugosas fueron realmente problemáticas en el mundo en desarrollo desde la Segunda Guerra Mundial hasta los años ochenta, pero ahora han vuelto de manera grande gracias a un aumento de los viajes internacionales.

22. The Bowery.
No diremos más.

23. El éxito de Brooklyn.
Jay Z creció metiéndose coca y peleándose a balazos con su hermano en el barrio de Bedford Stuyvesant, el que ahora cuenta con tiendas de elegante diseño y casas de $5 millones de dólares. La sede de Hillary Clinton está en Brooklyn Heights y la icono de East Village, Chloë Sevigny, se ha trasladado a Park Slope.

24. Hay cientos de 7/11 en Manhattan actualmente (incluso en The Bowery, ver # 22).
Cuando prácticamente no existían en 1980.

25. Los clubs eran realmente divertidos.
Limelight, Danceteria y Area eran todos megaclubs supuestamente muy divertidos. Hoy en día, es más probable que los jóvenes vayan a los antros locales. O que bailen en un rave antes de ir a trabajar.

26. La gente pensaba que la cocaína era increíble.
Luego llegó el crack, alcanzando su auge a finales de los años ochenta. (Ve la documentación aterradora de Eugene Richards en Cocaine True, Cocaine Blue). Ahora, los chicos de Staten Island y los artistas han regresado, trágicamente, a la heroína.

27. La gente solía pedir un taxi silbando.
Como seguramente has visto en casi cualquier película de los años ochenta. Ahora solo toman Übers.

28. Los jóvenes soñadores llegaban a la ciudad en un autobús Greyhound.
Por lo menos así lo hicieron en 'New York State of Mind' de Billy Joel y en Desperately Seeking Susan. El mito del autobús tuvo fuerza hasta que las personas se asustaron por ser decapitadas en su camino a Broadway.

29. Podría decirse que la comedia ya no es tan increíble.
Caroline Hirsch, del famoso club Caroline's, decía que la comedia era "el rock de los años ochenta". Caroline y el legendario club alojaron a leyendas como Richard Pryor y Eddie Murphy en una escena que se volvió más salvaje que Louie C.K. con su dadbod en el Comedy Cellar.

30. Casi todo se ve más limpio.
Echa un vistazo a las fotos comparativas de Larry Racioppo y verás.

31. No era nada cool mudarse a Los Ángeles.
A pesar de Goodbye to All That (1967) de Joan Didion. Ahora todas las personas que se hacen llamar "creativos" se están mudando allí, lo cual está perfecto.

32. La moda se trasladó de la zona residencial al centro.
Antes de Open Ceremony, estaba Fiorucci. Llamada "el Studio 54 de día", la tienda icónica de la calle 59 inspiró a un joven Marc Jacobs a entrar en el mundo de la moda.

33. Menos mimos.
Echa un vistazo a la hermosa película experimental de Rick Liss de principios de los años ochenta de Nueva York, para obtener una vista de la ciudad en ese entonces, incluyendo a los mimos en acción y a una vista inquietante de las Torres Gemelas.

34. Sarah Jessica Parker ha cambiado.
Pero demasiado. Pasó de cantar con sentimiento como Annie en Broadway de 1979 a 1980 a hacer ropa adornada con avestruces y papas fritas, de verse bien en SATC a ser la mamá de West Village para muchos. La carrera de SJP refleja la evolución de la ciudad: de ser un lugar áspero para gente con talento para brillar, a ser al centro materialista del universo, a ser el parque infantil para las madres millonarias.

35. Hay más nostalgia que nunca.
Claramente. ¿Habría existido un blog como el de Jeremiah's Vanishing NY en 1980?

La ciudad de Nueva York ha cambiado mucho (obviamente). Aunque también hay muchísimas cosas que se han quedado igual. Todavía puedes ver una película rara en Anthology Film Archive, besuquearte apasionadamente en South Street Seaport como Alvie y Annie, obtener una crema de huevo en el Gem Spa, o un muy buen martini frío en el Odeon (aunque ahora sin un vendedor de cocaína). Todavía rifa.