4 legendarias modelos hablan de la verdad sobre la belleza y la edad

Después de todo, resulta que la juventud y la belleza no son las claves de la felicidad.

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jun. 6 2017, 3:30am

Ser una modelo invariablemente significa ser muy delgada, generalmente bastante blanca, un tanto alta, y muy joven. La belleza está inextricablemente ligada a la juventud en nuestra cultura, y esa mentalidad se refuerza cuando tu profesión implica trabajar frente a una cámara. Pero con la moda comenzando a notar que de hecho las mujeres quieren ver a todo tipo de mujeres usando la ropa que realmente no pueden costear, las modelos mayores están de vuelta. Se ven muy cool, sabias y vaya que son elegantes. Estas señoras lo han vivido, y saben lo que cuenta realmente. Así que lean sus palabras de sabiduría —van a desear tener su edad. Esto es lo que las icónicas Verónica Webb, Benedetta Barzini, Jan de Villeneuve y Maye Musk tienen que decirles.

Benedetta Barzini, 73

Hija de una heredera italiana y criada por una sucesión de institutrices, Benedetta se mudó a Nueva York en su adolescencia, siguiendo el consejo de la legendaria editora de moda Diana Vreeland. Benedetta estaría ahí sólo una semana, pero terminó quedándose durante años, pues la chica fue un éxito. Fotografiada por Irving Penn y Richard Avedon, fue el rostro de portada de la revista Vogue Italia y pasó su tiempo saliendo con Dali y en el estudio artístico The Factory de Warhol. Pero, al igual que cualquier actualización perfectamente curada de Instagram, esta aparentemente perfecta existencia glamorosa era esencialmente insatisfactoria, y Benedetta hizo un pequeño cambio: convirtiéndose en una feminista marxista y radical, y luego en maestra. Sin embargo, no ha renunciado por completo al modelaje, desfilando por la pasarela del show intergeneracional otoño/invierno 2017 de Simone Rocha, y luciendo increíblemente hermosa mientras lo hacía, pero no le mencionen eso a Benedetta, ya que su apariencia no le interesa en lo más mínimo.

"La vida de nadie es mejor simplemente por ser alguien 'hermoso'. La belleza no es visible, está inscrita en el encanto, el humor y la autenticidad. Nadie es responsable de su apariencia. Todos somos responsables de lo que hacemos con nuestro cuerpo y nuestra mente. Nunca me preocuparon las apariencias. Nunca anduve por ahí luciendo como una modelo. En las pruebas veían mi libro y me decían: '¡¿Eres tú?!'. No me veía como en esas fotos.

Realmente nunca pensé en eso de ser bella: me consideraba una especie de percha en la que otros (el calvario del negocio de la moda) podían colocar sus propios talentos. Ahora me inclino más a ver la belleza como una excusa, una forma de ignorar la sustancia y el compromiso, un juego para jugar con o contra otros.

La vida nos aleja de la juventud y perseguir incansablemente nuestra apariencia de esa juventud es ridículo. La madurez es mucho más fascinante".

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Maye Musk, 69

Maye creció en Sudáfrica, donde comenzó a modelar a los quince años. La autodescrita nerd de la ciencia tiene dos maestrías en el tema. Debió habérselo heredado a sus hijos —es la madre del inventor multimillonario Elon Musk, quien probablemente colonizará Marte. Sigan estudiando —Maye nunca se tomó un receso para dedicarse al modelaje. Siempre asumió que su carrera delante de la cámara habría terminado para cuando llegara al final de la adolescencia. Pero se convirtió en una de las excepciones a la regla, siendo contratada una y otra vez. Una vez que fue "demasiado vieja" para desempeñar el papel principal en los editoriales, le asignaron el papel de madre de las nuevas bellezas juveniles, y luego se convirtió en una modelo 'abuela' a la edad realmente no tan mayor de cuarenta y dos años. Ahora con sesenta y nueve años, Maye sigue siendo una modelo en demanda, manteniendo un balance entre el modelaje y su carrera como nutricionista.

"La belleza es inteligencia, sonreír, ser feliz, cuidar de los demás, ser considerada. Si tienes una modelo perfectamente hermosa frente a ti y no está diciendo nada y es miserable, entonces la belleza desaparece. Para mí, bello es alguien que puede tener una conversación inteligente, que es entretenido, que tiene sentido del humor.

Nunca me preocupó [la belleza] porque nunca me interesó que el modelaje fuera mi profesión. Pasas por diferentes etapas y tienes que cambiar, a medida que envejeces tienes que cambiar tu cabello, tu guardarropa y tu maquillaje para que te veas elegante, para que seas considerada hermosa —físicamente hermosa ante los ojos de otras personas.

Me siento genial estando en la alfombra roja —ya sabes, tienen buena iluminación, porque por supuesto todo se trata de la iluminación— especialmente teniendo sesenta y nueve años. ¡Con mala iluminación me veo como de105! ¡Con buena iluminación, muy buena iluminación y un retoque, me veo de veinticinco! Pero estoy muy feliz de verme de mi edad".

Veronica Webb, 52

Es probable que recuerdes el nombre de Veronica de los años noventa, cuando tenía un "super status" desfilando para grandes marcas como Versace y apareciendo en la portada de Vogue, además de ser una de las primeras modelos negras en ganar un contrato importante de belleza, convirtiéndose en el rostro de Revlon. Ahora con cincuenta y dos años, Verónica sigue trabajando como modelo, contradiciendo un sistema que todavía favorece por mucho a las jóvenes por encima de las mujeres maduras.

"En mis veinte, mis ideas de belleza sólo tenían que ver con el pelo y el maquillaje porque yo no solía poner empeño en esa clase de cuidados. Ahora domino el poder del maquillaje y la ropa, y lo que practico más que nunca es la construcción de mi fuerza emocional y física.

Modelar no te hace sentir hermosa. En gran medida la profesión consiste en ser comparada con otras modelos que son tus compañeras y ser rechazada por tus "diferencias", como cuando alguien tiene piernas más largas o pecho más grande o lo que sea, así que terminas en la espiral descendente de compararte con otras personas, lo cual saca las peores inseguridades de cualquiera. Incluso cuando estás en la cima de la profesión, no puedes evitar pasar el día interminablemente obsesionada con tus defectos.

La belleza es un proceso. Sé paciente y amable contigo misma, aprecia lo que te ha sido dado, aprovecha lo que tienes HOY al máximo, construye tu fuerza".

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Jan de Villeneuve, 72

Todos los ojos estaban puestos en Jan mientras ella, elegantemente, desfilaba por la pasarela otoño/invierno 2017 de Simone Rocha. Ese corte bob gris, esa mirada astuta. Se veía bellamente feliz y segura de sí misma. Jan ha estado modelando intermitentemente por más de cinco décadas, durante las cuales tuvo a sus hijos y se dedicó a otras cosas de la vida. Fue una de las grandes figuras de los años sesenta, fue una chica de portada de Vogue y la fotografiaron leyendas como David Bailey y Norman Parkinson. Ahora Jan está de nuevo en demanda y se ve tan bien como siempre, pero lo que ella prefiere realmente es pasear con su nieta.

"Es agradable no preocuparse por estar a la altura de la idea de belleza física de nadie —ser yo misma, verme como yo misma. Últimamente ha sido un gran regalo trabajar con tantos jóvenes fotógrafos talentosos, muy diferente a cuando empecé a modelar en 1966.

Animaría a mi yo de veinte años a no preocuparse de vivir de acuerdo con los ideales poco realistas de belleza. Disfruten ser jóvenes, coman bien, cuiden sus dientes, usen protector solar y practiquen algún buen ejercicio. No se preocupen por gastar dinero en costosos productos de belleza. Diviértanse con su cabello y el maquillaje, pero recuerden que la belleza física es superficial.

Me encanta ver la 'belleza' en las cosas que hacen que mi corazón salte de emoción —arte, arquitectura, antigüedades, jardines, películas, libros, mi nieta Edie".

Credits


Texto Clementine de Pressigny 
Fotografías de Benedetta y Jan de Mitchell Sams
Veronica Webb @ Muse NYC
Jan de Villeneuve @ Models 1
Maye Musk @ IMG
Agradecimientos a Piergiorgio Del Moro