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sobre por qué la moda de protesta debe durar más de una temporada

Desde playeras con lemas y medallas de caridad, a modelos refugiados y soundtracks anti-Trump, la tendencia más grande en NYFW era ser políticos. ¿La pasarela debería ser usada como una plataforma para protestar?

por Hannah Ongley
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02 Marzo 2017, 6:48pm

Public School fall/winter 17 by Stefan Stoica

Cuando Donald Trump emitió una orden ejecutiva prohibiendo la inmigración de siete países con mayoría musulmana el 27 de enero, la moda respondió con un silencio derrochador. Los diseñadores y marcas no estaban respondiendo a través de sus cuentas públicas en redes sociales. Y aparte de Opening Ceremony, quien donó el 100% de los ingresos de su ballet —que tenía como tema la resistencia— a la American Civil Liberties Union (ACLU), y Diane Von Furstenberg, quien le dijo a Business of Fashion que estaba "personalmente horrorizada" después de decir que estaba abierta para vestir a Melania Trump, pocas compañías hicieron declaraciones claras. Con optimismo, algunos diseñadores aún estaban protestando y/o haciendo llamadas telefónicas, pero la falta de declaraciones públicas provocaba un contraste marcado a la entusiasta respuesta de la moda a la Women's March en Washington una semana antes.

Eso cambió tan pronto llegó New York Fashion Week. Chromat mostró una colección que tenía como tema la supervivencia que tenía como soundtrack un empoderador performance de baile de UNiiQU3 antes de la pasarela y un club banger político después del show que decía "Jodan a Donald Trump, Quién es Donald Trump, Jodan a Donald Trump". El diseñador nacido en México Raúl Solis de LRS mostró ropa interior que le decía al presidente "No a la Prohibición" y "Que Se Joda Tu Muro". Rio Uribe de Gypsy Sport se dirigió a las protestas —incluyendo las demostraciones en contra de la prohibición a los musulmanes en el aeropuerto JFK— a seleccionar a modelos/activistas que marcharon por una pasarela con tiendas al ritmo de los tambores hechos de cubetas. Antes del show, Uribe espontáneamente se subió al sistema de audio para hacer un llamado por la compasión hacia los musulmanes, los enfermos mentales, y la comunidad LGBTQ.

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@prabalgurung

El discurso de Uribe se sintió un poco más cordial que las medallas de Planned Parenthood y las bandanas blancas de "solidaridad" que fueron dejadas en los asientos y enviadas con entradas para varios shows. Raf Simons le pidió a sus invitados usarlas en su colección debut en Calvin Klein —aunque escuchar a David Bowie proclamar This Is Not America por el sistema de sonido se sintió más convincente. La CFDA anunció después que donaría $5 dólares a Planned Parenthood por cada pin compartido en Instagram con el hashtag #IStanWithPP —aunque finalizó a los $5,000 dólares.

Probablemente las declaraciones más poderosas fueron aquellas que no fueron tan ampliamente reportadas. En la versión turbulenta de los sesenta de Jeremy Scott, notamos que las piezas estampadas con iconos podían ser interpretadas como una precaución en contra de la adoración de ídolos. Menos vistas en Instagram eran las playeras que tenían números telefónicos de representantes en el Congreso que el equipo de Scott, Gigi y Stella usaron. Después de que Uribe uniera brazos con una modelo para el final de su propia pasarela, le dijo a W magazine que estaba donando parte de los ingresos a Bowery Mission. Aparentemente quería asegurarse de que la marca estaba haciendo su parte "sin presumir demasiado".

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Gypsy Sport otoño/invierno 2017

Prabal Gurung y Christian Siriano también prometieron una porción de los ingresos de sus playeras con lemas —la de Gurung decía "Nuestras Mentes, Nuestros Cuerpos, Nuestro Poder", "La Revolución No Tiene Fronteras", y "Yo Soy Inmigrante"— a la ACLU. Gurung, quien fue criado en Katmandú, recientemente usó su caridad de seis años que apoya la educación en Nepal para recaudar millones de dólares para supervivientes del terremoto de Nepal en 2015. Mientras que la playera de "El Futuro es Femenino" era una copia de un diseño radical lésbico y separatista de los setenta —¿se perdió de toda la controversia de Cara Delevingne?— los lemas no eran lo más poderoso sobre el show de todas maneras. Lo que tenía un mayor sentimiento radical sobre la excursión de Gurung era la refrescante diversidad de razas y tamaños de mujeres en su pasarela. Pasó lo mismo con Public School, el cual mostró playeras y gorras rojas que decían "Make America New York" en un colorido elenco de modelos. Maxwell Osborne y Dao-Yi Chow tienen una historia de celebrar la diversidad —dos meses antes del debate presidencial entre Trump y Hilary Clinton, Osborne escribió una carta abierta a la industria de la moda suplicando a sus compañeros que se involucraran en el movimiento Black Lives Matter.

Uno de los símbolos más fuertes de esperanza llegó en el último día, cuando los rumores se confirmaron sobre que Kanye West había seleccionado a la modelo con hiyab Halima Aden en el show de Yeezy Season 5. Ya sea que la imagen de una modelo musulmana en uno de los shows más concurridos de la temporada compensa la fotografía de West conociendo a Trump en su infame torre está más allá del punto. Su éxito es su propia forma de protesta. "Firmé con la mejor agencia de modelaje en el MUNDO y aún usé mi hiyab como mi corona", Aden escribió en Instagram el día del show. "Nunca cambies… Cambia el juego". Las acciones dicen más que los lemas de las playeras.

La excursión hiper-diversa de hip hop en Lexington Armory de Marc Jacobs —la cual incluyó al modelo trans masculino Casil McArthur, la activista Winnie Harlow, la musa de Instagram Slick Woods, y la fundadora de Gurls Talk, Adwoa Aboah— se sintió más radical por su falta de set o de soundtrack. Cuando le preguntaron en noviembre si vestiría a Melania Trump, Jacobs respondió, "Preferiría poner mi energía en ayudar a aquellos que serán heridos por Trump y sus simpatizantes". A bordo del "Arca de Noé" de Collina Strada con destino a Marte, estaba un refugiado sudanés al igual que modelos de Libia, Irán, Sudán y Yemen. El show de Mara Hoffman abrió con un discurso de los organizadores de la Women's March. La diseñadora musulmana Anniesa Hasibuan tenía un elenco de modelos completamente inmigrantes.

Tal vez la prueba de la verdad será si la moda puede ser tan escandalosa —literalmente o demostrativamente— cuando otros se cansan. Las tendencias cambian cada pocos meses, pero aún tendremos a Trump por los próximos cuatro años.

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Credits


Texto Hannah Ongley