dior and I explora a christian y raf y la belleza del couture

Dior and I es el documental que sigue a Raf Simons a través de sus primeras ocho semanas en Christian Dior y la creación de su primera colección de Alta Costura.

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mar. 25 2015, 7:00pm

Grabación o no pasó. Es el mantra de una industria de la moda del siglo 21 en donde las temporadas y colecciones son olvidadas tan rápido que necesitas un documental para recordarlas. Dior and I es la adición más reciente al género de documentales de moda impecablemente producidos para el cine que incluye Lagerfeld Confidential y Valentino: The Last Emperor. El documental sigue a Raf Simons desde su primer día en los talleres de Christian Dior en abril de 2012 y por las solo ocho semanas que le dieron para diseñar su primera colección de Alta Costura para la maison -su primera vez. Pero a diferencia de esos otros documentales de moda, Dior and I no es una mirada ligeramente sensacionalista dentro del fantástico mundo de un excéntrico diseñador. Es sobre todo un retrato de la Casa de Dior y las personas, que han trabajado ahí por décadas, y de un diseñador mucho más joven y menos teatral y su llegada a la madurez como un diseñador de Alta Costura.

"Parece que ha llegado el momento para una confrontación con este gemelo siamés, que se anticipa a mí en todas partes desde que me convertí en Christian Dior," una voz profunda recita mientras el filme comienza. Las palabras son de Christian Dior et moi, las memorias del maestro, un libro que cautivó y aterrorizó a Raf Simons cuando comenzó a leerlo previo a su cita en Dior. "Él habla mucho sobre sus actividades diarias y sus pensamientos acerca de su propia persona y sus pensamientos acerca de su trabajo y la moda, la vida… y verdaderamente sentí una conexión," dijo Simons a i-D en una entrevista a finales de 2012. "No sé si es algo que todo diseñador sentiría si leen ese libro o si solo soy yo, porque ahora estoy ahí y siento que me puedo relacionar, lo que sé es que cuando lo empecé a leer -que fue cuando acaba de entrar- me detuve después de 15 días porque no podía manejarlo. Lo puse a un lado y pensé, 'Sólo tengo que pasar este primer show antes de que pueda leerlo". No lo estaba imaginando. Al mismo tiempo que el filme progresa, las similitudes entre Simons y Dior se hacen evidentes y no sólo en términos de sus destinos mutuos.

Dior escribe sobre su disposición tranquila -"Odio el ruido, la agitación mundana, y cualquier cambio demasiado inesperado"- mientras Simons lucha contra la inmensa responsabilidad puesta en sus hombros. "Para mí no se trata acerca de la atención que gana, pero lo hermoso es que llega a tantas personas, y eso es muy fascinante para mí", dijo en 2012. "Digo, ¿cómo es posible que empecé una cosa tan pequeña en Amberes y de repente estoy en esta posición en la que muchas personas están buscando, viendo y siguiendo? Pienso que veo mi posición también como alguien que tiene que servir [Dior] en una forma casi modesta" Y así, presenciamos a Simons cumpliendo con las formalidades: transformando los talleres de Dior de John Galliano en suyos (blanco, brillante, moderno), diseñando su colección de Alta Costura (El New Look de Dior se junta con lo techno de Simons vía Sterling Ruby) y conociendo a los carismáticos artesanos, el corazón del estudio de Alta Costura.

El choque entre el novel modista de Alta Costura y el viejo sistema da origen a un excelente drama. Simons se frustra cuando un artesano no puede asistir a su prueba de vestuario porque está atrapado en Nueva York, haciendo el fitting de un vestido de la colección de Alta Costura pasada -diseñado por Bill Gaytten, quien, junto a John Galliano, no son mencionados en el documental- a un cliente -. Más tarde, Simons ha rociado de negro el toile blanco de una chamarra porque es más rápido que hacer la tela en negro. Este couturier moderno toma Coca-Cola Zero durante sus pruebas de vestuario, y -de una forma más de la vieja escuela- casualmente fuma cigarros alrededor de los toiles. No le gusta vanagloriarse a él mismo, intenta salir de las responsabilidades con los medios que vienen al pertenecer a una mega marca, manda flores a su equipo, llora por lo menos dos veces y ninguna de ellas se siente falsa o ensayada en lo más mínimo. Este es el documental de moda acerca del otro lado más moderno de la moda; el glamour intacto, nada de malicia.

Creado por Dogwoof -la compañía de producción detrás de Bill Cunningham New York y The Queen of Versailles, Dior and I es filmada y artísticamente dirigida dentro de los cuadros estéticos de Raf Simons en Dior: esa luz neón, fresca, inmaculada, una modernidad de blanco óptico, con delicados pasteles, y con dramáticos hits de techno. Es sutil y muy Dior. Pero más que la belleza de la Alta Costura de Simons -filmada igual de deslumbrante- el filme es acerca de la emoción, y los muchos roles interpretados por un diseñador mundialmente famoso. No hay escenas en la casa de Simons -lo más que te acercas a su vida privada es con su chofer en el tráfico entre París y Amberes -y no le habla a la cámara. No obstante, entre su cautelosa llegada a los talleres de Dior y su episodio de ansiedad en una azotea justo antes del desfile de Alta Costura, es el más honesto de todos los otros documentales de moda, y uno que mantendrá a la primera colección de Simons en los libros de historia por las próximas décadas.

diormovie.com

Credits


Texto Anders Christian Madsen