nueva york revive los legendarios retratos de nan goldin de jóvenes insatisfechos

La serie emblemática de la fotógrafa, 'The Ballad of Sexual Dependency', compuesta por cerca de 700 retratos de jóvenes desde Boston a Berlín, tendrá una exhibición inmersiva en Nueva York.

por Hannah Ongley
|
13 Junio 2016, 8:55pm

La importante serie fotográfica de los ochenta de Nan Goldin, The Ballad of Sexual Dependency, fue controversial, personal y real. A menudo se le atribuye el desarrollar una estética que se hizo famosa al ser censurada por Bill Clinton. La misma fotógrafa funge como uno de los sujetos más memorables de la serie, y junto con los otros podemos verla de fiesta, peleando, poniéndose high, y recobrando la sobriedad. "The Ballad of Sexual Dependency es el diario que dejo que la gente lea", escribió Goldin con respecto al proyecto. "El diario es una forma de control sobre mi vida. Me permite grabar de manera obsesiva cada detalle. Me permite recordar". La serie ha sido exhibida en múltiples formatos desde su creación, pero la apertura de la exposición a gran escala mañana en el Museum of Modern Art de Nueva York resultará en una de las más inmersivas. Los casi 700 retratos serán presentados en su formato original de 35mm y su secuencia irá de la mano con una banda sonara evocadora. Habrá algunas presentaciones en vivo -se anunciarán en el transcurso de la exposición- que acompañarán la exhibición periódicamente.

Más de i-D: Del mosh pit hasta la mañana siguiente, las fotos de Nan Goldin

The Ballad fue concebida desde el principio como un performance. Goldin pretendía que la presentación de las diapositivas estuviera acompañada por una veintena de músicos como The Velvet Underground, James Brown, Nina Simone, Charles Aznavour, y Screamin 'Jay Hawkins. El proyecto en sí toma su nombre de una opera de Bertolt Brecht y Kurt Weill llamada The Threepenny Opera.

Nan Goldin: 
The Ballad of Sexual Dependency

se exhibirá del 11 de junio de 2016 a febrero 12 de 2017 en el MoMA

Credits


Texto Hannah Ongley
Imágenes cortesía de MoMA