sobre qué significa ser mujer en la cultura gamer

El nuevo documental de Gina Hara, 'Geek Girls', explora a las heroínas ignoradas de la cultura nerd y desafía los conceptos erróneos con respecto a las chicas en el mundo de los videojuegos.

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jun. 27 2017, 1:20pm

Este artículo fue publicado originalmente por i-D UK.

Toda la porquería con la que las mujeres gamers —es decir, las mujeres que juegan videojuegos— tienen que lidiar es inconcebible: comentarios sobre su apariencia, acoso en línea, amenazas de violación, amenazas de muerte. Basta con mirar la controversia de 2014 #GamerGate. Zoe Quinn, una gamer y desarrolladora de 27 años, fue objeto de amenazas de violación y muerte, y su dirección y número de seguridad social fueron filtrados en línea. Los trolls estaban incontrolables y ella se vio obligada a huir de su casa. "No puedo ir a casa porque han estado publicando mi domicilio, a menudo incluyen amenazas", explicó en ese momento.

La campaña llena de odio contra Zoe comenzó cuando su ex publicó una entrada de blog en la que nombraba una lista de hombres con los que supuestamente ella había dormido, algunos de los cuales son periodistas dedicados a los videojuegos, uno de los cuales supuestamente reseñó un juego que ella hizo. Los trolls afirmaban que el #GamerGate se trataba sobre cuestionar la dudosa relación entre periodistas y desarrolladores. Sin embargo, aquellos que amenazaban con violar a Zoe y matar a su familia más que hacer cuestionamientos, estaban acosando. En realidad, su campaña pretendía silenciar a las mujeres y desalentar la intención de otros a entrar en un mundo que algunos gamers del sexo masculino consideran como suyo. La raíz del #GamerGate fue el privilegio masculino, la prepotencia machista y la brutalidad misógina; no la ética periodística.

A pesar de esta atmósfera tóxica de intimidación, un puñado de gamers mujeres hoy está dispuesto a plantar su bandera en el mundo que ama. En el nuevo documental Geek Girls —el primer largometraje sobre mujeres 'geek'— la cineasta canadiense Gina Hara entra en un mundo lleno de jugadores profesionales, cómics, anime, nombres falsos y fandom. Habla con todos, desde un científico de cohetes real de la NASA hasta la ganadora del concurso televisivo Canada's Smartest Person (aka la jugador profesional Stephanie Harvey). Su película, al tiempo que saca a la luz el lado oculto de la cultura nerd, es una celebración de las chicas gamers, la juventud femenina, y el geekdom.

Cuando hablo con Gina, ella me comparte su propia experiencia de ser una gamer y sus frustraciones con toda la porquería sexista que ello conlleva. "Estuve en Twitch por un tiempo, jugando Mindcraft, y simplemente era insoportable —dice—, la mitad de los comentarios eran acerca de cómo me veo. Y pensé, ¿qué tiene que ver eso? No quiero experimentar eso, nadie quiere oír ese tipo de cosas".

Parte del problema, explica, es la poca visibilidad de las mujeres en la cultura de los videojuegos, lo cual abarca a los jugadores, los desarrolladores y quienes hacen las reseñas. Parafraseando a Rachel Simone Weil, una desarrolladora con la que Gina se reúne en el documental, ella nos dice: "Algunos de estos chicos nunca han visto a una mujer programadora, o a una mujer a la que le guste jugar videojuegos, así que están creciendo solos en su reino geek y asumen que una mujer no puede programar porque nunca han visto a una mujer programar, en tanto que los hombres siempre han sido muy visibles como jugadores y programadores ".

Por supuesto, los estereotipos gamer-geek no ayudan. Éstos se alimentan de cómo la gente ve a los gamers, como si todos los gamers encajaran en el molde del chico de los comics de The Simpsons, el gordinflón con la actitud más santurrona del mundo. "Espero desafiar un poco ese estereotipo. Y que la gente diga: mira a esas mujeres, son brillantes, hermosas e inteligentes, se están esforzando y están haciendo cosas increíbles".

Estas mujeres incluyen a Mariko McDonald, una desarrolladora de videojuegos que administra un blog llamado Gamerwife; Rebecca Cohen-Palacios, una desarrolladora en Ubisoft y cofundadora de Pixelles, una organización sin fines de lucro dedicada a empoderar a más mujeres para que hagan videojuegos; y Stephanie Harvey, una gamer y desarrolladora profesional que describe el mundo de los videojuegos como el lugar donde ella tiene "mis emociones más puras y mi mente más clara". Estas mujeres no sólo están desafiando la noción de lo que es un gamer, sino que están inspirando a las chicas más jóvenes a creer en sí mismas y seguir sus sueños, ¡al tiempo que le muestran su desafiante dedo medio a los trolls.

Comprensiblemente, sin embargo, no muchas gamers están dispuestas a salir en cámara y enfrentar el potencial abuso en línea. "Cuanto más pública eres —explica Gina—, el acoso y las amenazas crecen exponencialmente". En cuanto a los chicos, pueden ser malos unos con otros y criticar la habilidad de cada uno, pero las cosas entre ellos son comparativamente más pacíficas. "Con los chicos nunca se trata de sus genitales o de lo que deberían estar haciendo con su cabello".

Gina no es la única que desafía el sexismo y los estereotipos en el mundo de los videojuegos. Tropes vs. Women in Video Games es una serie de videos en YouTube que analiza los estereotipos sexistas en los videojuegos —como la damisela en apuros que necesita ser salvada por un hombre fuerte—. La creadora de la serie, Anita Sarkeesian, es, como su nombre lo indica, mujer, y como una mujer que habla de este tipo de cosas, recibió amenazas de violación y la dirección de su casa fue filtrada en línea. Al igual que Zoe, ella huyó de su propia casa con miedo, tuiteando más tarde: "No me estoy rindiendo; ¡pero este acoso hacia las mujeres en relación con la tecnología debe parar!"

"Sólo somos seres humanos jugando videojuegos, queriendo escapar", dice Gina. Un problema es —en especial para las chicas más jóvenes— encontrar los juegos que enciendan una llama dentro de ellas. Tal vez ellas no quieran estrellar su auto contra una prostituta; tal vez no quieran fingir que son francotiradores cazando nazis. "Creo que muchas mujeres piensan: 'Ay, estos juegos no están hechos para mí, así que los videojuegos no son para mí'. Es por eso que se necesitan más mujeres haciendo videojuegos. Creo que es lo mismo en el cine, porque entonces más tipos diferentes de personas se pueden identificar con las historias que estás contando".

Ahora mismo hay algunos conceptos erróneos bastante importantes sobre las chicas en la industria de los videojuegos. Uno, me dijeron, es que las chicas se involucran en los videojuegos simplemente para conseguir novio o para complacer a su novio. Lo que es risible, demuestra ignorancia y, como cualquiera que vea Geek Girls podrá notar, es completamente falso. Pero con más mujeres acaparando los reflectores, desafiando los tropos y negándose a ser silenciadas, el cambio ya puede verse en el horizonte.

Lo primero es la visibilidad y la concientización. Y Geek Girls, con su desafío rampante y espíritu de camaradería femenina, es definitivamente un paso en esa dirección. Así que chicas gamers del mundo, saluden.

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Credits


Texto Oliver Lunn