Tomás Díaz Cedeño en la base de la pirámide

Tomás Díaz Cedeño es un notable integrante de la nueva escena del arte en México. Seguro de su discurso, el artista platica con i-D sobre su trabajo e influencias.

por Cheryl Santos
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17 Diciembre 2014, 9:45pm

El arte joven parece estar teniendo un emocionante resurgimiento en la Ciudad de México. Aunque nunca realmente hemos dejado de tener talento emergente, 2014 parece haberse colmado de adrenalina gracias a personajes nuevos que llegaron a ignorar lo establecido y comenzaron a generar su propia escena de arte. Una que no busca concordar con el viejo sistema, sino añadirse a ella con sus características intactas, haciendo el panorama de arte en México más fértil a los ojos del mundo. Tomás Díaz Cedeño es uno de estos integrantes recientes. La carrera como artista de Tomás empezó hace poco tiempo: arquitecto de profesión, tuvo su primer show individual a principios de 2014 en DF, para después exponer en el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca. Como un talento a seguir en 2015, i-D platica con Tomás acerca de su reciente incursión al arte mexicano, su propio discurso, trabajo e influencias.

¿Qué estudiaste? 
Arquitectura en la UNAM.

¿Cuándo hiciste tu primer obra de arte como tal? 
Como tal… siendo exigentes con el concepto, creo que hasta el primer show individual que tuve que fue el de La Compañía, [De la textura al resultado].

Antes de eso, ¿cuánto tiempo estuviste experimentando para hacer arte? 
Un año y medio, más o menos.

¿Por qué empezaste a experimentar? ¿Por qué no seguiste solo haciendo arquitectura? 
No sé, como que no era mi medio, hay cosas que no se puede decir por ahí. También porque la arquitectura es un trabajo en equipo, no es un discurso propio e involucran otros asuntos que me interesan; el campo cognitivo, semiótico y temático no se compara uno con el otro.

¿Qué es lo que estabas tratando de comunicar que no podías hacerlo por medio de la arquitectura? 
Primero era como un rush emocional, un poco maniático y que después se fue refinando conforme seguí trabajando.

¿Con cuál fue el primer material que empezaste a experimentar? 
Con revistas, haciendo collage. Eran más como ejercicios autoimpuestos, como yo no fui a la escuela de arte, fue como encontrar un camino. En lo que identificaba cual era mi nicho exacto.

¿Cómo te imaginas serías hoy en día si hubieras estudiado arte? 
Probablemente no sería artista.

¿Te consideras a tí mismo un artista desde tu primer show
Quién sabe, es tan relativo. Esas etiquetas me parecen bien absurdas, bien del pasado. Puede que para mucha gente tenga importancia, pero para mí no. Hay gente que se hace llamar artista, pero para mí, ni por asomo lo es, ni lo que hace es arte, ni son artistas. No por haber expuesto en una galería te conviertes en uno, es una tontería.

¿Qué parámetros personales crees que tenías que cumplir para considerarte uno? 
Pues creo que hasta que me sentí seguro con las piezas, hasta que me sentí satisfecho con una línea temática, hasta entonces fue que sentí que podía ser artista. Antes me daba ternura a mi mismo, porque no por hacer collages o dibujos iba a considerarme uno.

¿Cómo sabes cuando una de tus piezas ya están terminadas? 
Son muy viscerales, es pura intuición.

¿Cuál crees que sea el peor cliché del arte mexicano hoy en día? 
Uff... todo el acercamiento con los nacionalismos, la geolocalización relacionada con temas de interés, con los estereotipos de consumo cultural, todos los lastres de un entorno con un consumo cultural pobre.

¿Qué tanto te guías por los materiales? 
Pues es más por el background [de arquitecto] que tengo, al final como que me he reconciliado con eso. Es utilizar lo que yo ya sabía por otros lados, pero aplicado al arte. La relación del objeto con el espacio es un conocimiento que exploto a mi favor, porque mucho de lo que hago son esculturas.

¿Cómo te sientes al exponer frente a un público cuando antes no lo hacías? 
Yo sé que lo que yo hago no conecta con mucha gente, cada quién decide que ver. La primera vez que lo hice sí estaba en expectativa de la respuesta del público. Ahora ya no es así, porque siento que mi discurso va por una línea.

¿Cuáles son tus planes para 2015? 
Exponer en las ferias de arte de México, y me gustaría aplicar a alguna residencia local o foránea. Por lo que he visto en cuanto a galerías y artistas, me gustaría estar en Inglaterra ahorita.

¿Cómo ves el panorama de galerías en México?
Como uno muy limitado, hay mucho arte joven para el cual no existe un público que lo asimile, galerías que lo comprendan o coleccionistas que les interese invertir. Digo, es algo que está en crecimiento, pero el mercado está hecho para un arte más viejo. Muchas de las galerías con un nombre más grande no acaban de entender el arte joven que exponen. Los Project Spaces que desde el año pasado existen en México, son el único salvavidas para ese tipo de arte más nuevo.

México sigue siendo un mercado difícil para el arte hoy en día…
Sí, sobretodo con todo el tema de los impuestos, es cada vez más complicado. Pero también la curva de asimilación de las cosas nuevas, incluso en ciudades que tienen un mercado más amplio, es lenta. Ahora en México empieza a ir creciendo, pero la Ciudad de México no es para nada un foco de producción cultural importante en el mundo, al menos cuando hablas de 'arte no tradicional'.

Podrías saltarte todo y usar el Internet para proyectarte…
Sí, es lo bueno, cada vez necesitas menos de una infraestructura de apoyo nacional para sobresalir como artista. Aunque hay quienes piensan que necesitas depender de eso o que tienes que estar muy dentro de ese medio como para formarte una carrera, pero la realidad es que no, hoy en día no es tan necesario.

De la escena de arte en México, ¿quién te gusta?
De artista me gusta Martín Soto Climent; de Project Spaces Lulu, Lodos, Bikini Wax y Parallel Oaxaca, cada uno en su contexto, claro.

¿Has encontrado resonancia en esta nueva generación de artistas que viven en DF?
Sí, definitivamente. Yo creo que quién venga de fuera y busque cosas similares podrá ver que las conexiones son muy claras.

Fuera de México, dime algunas de tus proyectos favoritos actualmente.
De galerías me gustan mucho por los artistas que tienen 247365 de Nueva York, Gaudel de Stampa y New Galerie de París. De artistas Katharina Grosse, SANAA y Jonathan Binet.

Muchos de los artistas de Internet se han pasado a la obra física, ¿crees sea por cuestiones de venta? A final de cuentas la persona que puede llegar a sustentar tu próximo proyecto es alguien que va a decorar su sala con tu trabajo...
Sí, es un tema de asimilación y de entrada a los mercados que no está mal. También es algo esquizofrénico, porque a la gente le da exactamente igual la pieza, la adquieren si combina con su tapiz, yo lo he visto mucho porque he trabajado en despachos de arquitectos. Al final de cuentas la conversación más rica y la importancia de la producción va en la base de la pirámide, no en la punta.

¿Por cuánto tiempo crees que sigas siendo artista?
Yo creo que nunca se me va a quitar.

Credits


Texto Cheryl Santos
Fotografía Tony Solis
Imágenes de De la textura al resultado (2014) cortesía de La Compañía.
Imágenes de Almas desposeídas, Ningún hombre fue mi hermano (2014) cortesía del artista.

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