hood by air mx

Shayne Oliver no mira al pasado para crear el presente, sus diseños se separan de las definiciones establecidas de género y masculinidad en la moda; el concepto de la intimidad con el contexto social actual da forma a su marca, Hood by Air. Una línea...

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08 Septiembre 2014, 2:20pm

fotografía María Fernanda Molins

Shayne Oliver ve la moda como una manera de conectarse con gente que piensa igual que él; una que ve el género más como homogéneo que divisorio, que toma la cultura, y no los negocios, como el eje imperante que hace que la mezcla de arte, música y moda se entienda perfectamente. La manera en que conecta a su círculo de amigos, artistas y músicos, con su visión de lo que la moda debe representar, hace que su marca de ropa, Hood By Air, sea por mucho la oferta más notable que existe hoy día, en cuanto a estética y opinión en la industria de la moda americana. Una pasarela de HBA tiene a modelos transgénero, chicos andróginos y a A$AP Rocky y Boychild cerrando el desfile. Todos son los guerreros de Shayne Oliver, ejemplos de la nueva diversidad y belleza que ve el género como algo impreciso y como un producto evidente de la cultura actual. Mezclar géneros, en lugar de dividirlos, no es una cualidad mexicana; toda esta amalgama de arte y moda unisex que representa Hood By Air me parecía un tanto imposible de ser adaptada al pie de la letra por el consumidor promedio de la Ciudad de México.

A pesar de que Inditex traduce todas las tendencias globales a términos masivos, las robustas siluetas de Hood By Air no serían algo que esperaría ver en un aparador de la empresa en algún momento cercano? incluso, reproducir las clásicas camisetas estampadas con el enorme logo de HBA sería meterse en claros problemas de derechos de autor. Una camiseta con el omnipresente logo de Hood By Air en Pull and Bear sería imposible, pero en los mercados de la Ciudad de México, como el Chopo y Lagunilla, las leyes de autor son ficticias. Fue justo un sábado en el Chopo, donde entre logos piratas de Vans y Eck?, encontré el "Hood By Air" en un par de pants con print de leopardo. Tan lejanos al concepto original y tan cercanos a la traducción mexicana, el hallazgo me hizo muy feliz.

A menos que sea producto de la misma ciudad, toma alrededor de un año para que el impacto de una tendencia global supere la clase media y alcance a la mayoría con una versión pirata mucho más accesible. En el DF, la mayoría de la mercancía que está en venta tiene una versión similar a un precio mucho menor: una camiseta de algodón de American Apparel en la Roma tiene un costo de $280 pesos, su semejante se encuentra en el Centro, en la calle de Correo Mayor, a $32 pesos. Haber encontrado la versión pirata de Hood By Air (a un precio de $250 pesos) fue, para mí, el máximo símbolo de aceptación? la señal de que has llegado a la masa popular más densa habiendo saltado muchos otros canales de distribución, como lo son las tiendas de fast fashion.

Por supuesto, en el camino a los puestos de ropa pirata del mercado, se queda cualquier tipo de concepto o ideología que Shayne pudo haber pensado para su marca. Los llamados pants "pañaleros" están por todo Tepito y Lagunilla como la pieza de moda más pedida entre los fans del hip­hop y reggaeton de la ciudad. Estos pants no son parecidos a alguno que puedas encontrar en Opening Ceremony o Colette, pero sí los podrás ver en algún peatón de la colonia Juárez o la Alameda. La razón más obvia del por qué este logotipo llegó al mercado punk del Chopo (entre otros) es quizá, no por lo que representa, sino por quién lo usa: Rihanna, Drake, Kendrick Lamar, A$AP Rocky y Kanye West, entre otros. Una pieza que tiende a ser más aspiracional que conceptual.

Tepito es la fuente que surte a este tipo de negocios y es ahí a donde fui a buscar al proveedor para tratar de conocer, de primera mano, la razón para incluir a Hood By Air en los populares pantalones, en lugar de otras marcas más conocidas de la cultura del street wear (como The Hundreds o Supreme). Nadie en el mercado de la Lagunilla supo a qué me refería: "¿H, doble O y D?", preguntaba, mientras su cara de duda me respondía antes de que pudieran decir: "¡Sabe!, no la conozco". Un solo puesto en Tepito reconoció la marca que estaba deletreando, solo para decirme: "Sí, ya sé cuál dices, pero ese modelo ya se me terminó, ahorita tengo puro "pañalero", sin logo, en existencia". La búsqueda por encontrar la fuente no rindió muchos frutos? si no fuera por la foto, podría haber pensado que fue producto de mi imaginación.

Decidí hacer mi propia mercancía pirata de Hood By Air (la versión de camiseta blanca con cinco logos enormes) para probarla en el contexto de barrio en la Ciudad de México; casi como Shayne lo hizo al principio, en 2006, cuando imprimía "Hood" sobre camisetas blancas. Esta vez quería comprobar que el logo portado por el chico que vende fruta en la colonia Obrera, y que desconoce la marca, le da un significado distinto; otro tipo de belleza que, por seguro, Shayne Oliver no hubiera imaginado posible. Según el diseñador de 27 años, el éxito de Hood by Air reside en que, a pesar de estar teniendo un momento en la moda, no hay una saturación de la marca en el mercado, no se encuentra por todos lados y se cuida mucho a quién se le vende. Todo esto con el fin de perpetuar el concepto de que estés adquiriendo una parte de su cultura, una extensión de su manera de pensar, sin alteraciones.

En la Ciudad de México no somos ajenos al concepto de cambio de género o de apariencia andrógina, pero aceptarlos como una tendencia de moda a seguir será difícil de ver en la población mexicana, por lo menos en un futuro cercano. Aunque Shayne Oliver y su círculo de creativos deseen conservar cierta inaccesibilidad para con la masa, las consecuencias de la popularidad no se pueden controlar. Quienes hayan comprado esta mercancía pirata podrán no representar fielmente a un guerrero de Hood By Air; pero el portar el logo, los hace ahora parte de una audiencia espontánea, una versión distinta que, a pesar de no ser idéntica, sigue exactamente la ideología original de Shayne Oliver: La re evaluación y la apropiación de la cultura urbana. 

Credits


Texto Cheryl Santos
Modelo Iliana @ New Icon Models