una guía de cómo ser un escritor freelance

Esta escritora freelance pone los dedos en el teclado para hacer una útil guía sobre cómo tener éxito en el ajetreado mundo del oficio de no ir a una oficina.

por Harriet Verney
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07 Marzo 2017, 7:40pm

Acabando de dejar un trabajo bastante decente en una revista para entrar una vez más al gallinero de los escritores freelance, el que ahora es tan espacioso y agradable como un cubículo en un baño en Hong Kong, olvidé los esmerados esfuerzos que se necesitan para mantener tu cabeza por arriba del desbordante tintero.

Otros amigos desempleados (*cof freelance cof*) tratarán y te sacarán de tu casa durante el día, cantando "no tienes que trabajar, eres un escritor, un freelance de esos". Es terriblemente difícil no sucumbir al hecho de que ahora estás en la misma zona horaria que algunos artistas de día y músicos de noche, lo cual puede ser horriblemente peligroso para el hígado, el saldo bancario y la carrera de uno. Aquí hay algunos consejos que han funcionado para mí, este mes.

Levántate como si tuvieras un trabajo.
Acabas de recibir tu última paga de tu trabajo anterior. Siempre es tentador sentarte en la cama y ver varios sitios de subastas por Internet, net-a-algo, y Amazon Prime, usando todo tu efectivo como si tu trabajo de tiempo completo fuera gastar todos tus honorarios. Pero realmente no deberías. Tal vez no tengas un trabajo por el cual levantarte, pero despertarte como si tuvieras un jefe con látigo y un horrible desayuno esperándote en las puertas del elevador es lo más importante. Trata cada día de la semana como un trabajo de 9 a 5. Levántate, trabaja, fíngelo. Ser freelance no son vacaciones, es un trabajo indulgente de tiempo completo con la ventaja de poder apretar el botón de dormir un par de veces más de las que deberías, amortiguando el golpe de haber bebido como si realmente estuvieras desempleado la noche anterior.

Compartimentación
La explicación de Google sobre qué significa esto es muy graciosa y un poco más complicada. Pero es básicamente la psicología de cómo trabajas y dónde. Es la forma más pragmática, por lo menos para mí, para asfixiar esa vieja "ansiedad de freelancer", en lugar de ahogarte con una cálida botella de vino Campo Viejo. Ya sabes lo que dicen: no comas donde duermes, no trabajes donde comes, no cagues en tu propia puerta o algo así. No trabajes desde tu cama, quiero decir que lo puedes hacer pero definitivamente no trabajarás, ni dormirás. Consigue una credencial para la biblioteca, son gratis, como seguro sabrás. Un viaje a diario a tu café local puede ser caro, pero no recibes la mirada de desprecio del bibliotecario cuando entras seis veces a una página de chismes en una hora. Lo cual no tiene precio.

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Un viaje a diario a tu café local puede ser caro, pero no recibes la mirada de desprecio del bibliotecario cuando entras seis veces a una página de chismes en una hora.

Di que sí
Obviamente la meta final es que te paguen por escribir cual sea el trabajo de freelance que estés haciendo, pero hasta que eso pase, decir que sí a comisiones que probablemente piensas que están por debajo es un buen lugar para comenzar. Acércate a publicaciones pequeñas, afina tus habilidades para escribir y entrevistar, cada entrevista vale la pena. Tratar de conseguir una entrevista que dé un buen titular con una modelo tímida que no habla el mismo idioma es dolorosamente complicado. Pero un consejo: las modelos siempre tienen buenos chismes e incluso mejores vidas sexuales, usualmente con miembros de boybands con pelo ondulado, o mejor aún, con otros modelos. Y la mayoría del tiempo te lo dirán. Cuando dicho artículo sea publicado haz una gran canción y una danza sobre eso, muéstrales que no solamente estás en casa viendo repeticiones de Gossip Girl. Da ideas constantemente. Si alguien dice, "eso no va mucho con nosotros en este momento pero haznos saber si tienes más ideas", tómales la palabra y manda más ideas. Ya no tienes vergüenza. Eres freelance.

Haz un buen sitio web
Si no posees el nombre de tu propio dominio, deberías. Recuerdo las historias de terror que solían contarnos en mi antigua agencia. Era la sección de "reservaciones especiales" de sus tableros, un tipo de mezcla de cementerio y sala de espera de un dentista que apesta a nepotismo, y está lleno de influencers que se estilizan a ellos mismos y que añoran por su palomita azul de verificación y 15 minutos de fama de Instagram.

Érase una vez una de esas modelos mediocres, que tenía a alguien semi-famoso dejando horrendos chupetones en su cuello, y pensaba que ella no debería desembolsar $5.00 dólares de cuota anual por el nombre de su dominio. De lo que te enteras después es que se casó con dicha estrella y está googleando su nombre, sólo para encontrar que ha sido comprado por un sitio de porno con todos los posicionamientos en buscadores adecuados. El matrimonio no duró y no creo que haya logrado entrar en I'm a Celeb. Un golpe devastador y una historia de la que todos podemos aprender.

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Todo esto regresó hacia mí a gritos cuando me convertí en una freelance de nuevo. Uso SquareSpace para mi sitio, realmente es barato y fácil para aquellos de nosotros que nos ensordecimos en la secundaria por el chillante tono temático de una conexión a Internet de un acceso telefónico, y estudiamos Economía del Hogar en lugar de tomar clases de programación. Manténlo realmente simple. La página de contacto es clave al igual que tener ejemplos de tu trabajo, aunque no muestres todo, solo muestra lo necesario.

Pero presume. Presume como si estuvieras regresando a la horrible escuela desconocida de tu ciudad usando un par de regalos y unas gafas Gucci y quieras que todos sepan lo bien que te está yendo.

Lo mismo realmente aplica para Instagram. Escribir es la antítesis de Instagram, es la era de las imágenes y los memes, no la era de publicar una imagen de algunas palabras que haz escrito, ugh. Pero es el primer lugar donde la gente irá a espiarte, no desperdicies esa oportunidad en una selfie. A pesar de que obtendrá 10 veces más likes. Lo siento.

Todo esto de ser freelance, al principio es muy duro, tienes que intentar, y realmente intentarlo. Pero si de verdad lo quieres y eres bueno en lo que haces, es completamente la forma más verosímil, indulgente y emocionante de trabajar. Buena suerte.

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Texto Harriet Verney
Imagen vía Instagram