cómo una película indie y queer ha conquistado a todos inesperadamente

Los precoces y jóvenes fans de 'Call Me by Your Name' explican por qué se han enamorado locamente de una película que la mayoría de ellos todavía no ha visto.

por Douglas Greenwood; traducido por Eva Cañada
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nov. 22 2017, 10:02pm

No nos engañemos: internet puede ser un lugar muy dulce, a pesar de sus fallos. Es una fuente aniquiladora del aburrimiento donde podemos encontrar entretenimiento sin fin y una herramienta sin igual para el activismo político de los tiempos modernos. Y no solo eso, sino que la brillante capacidad que tienen las redes sociales para unir a la gente las ha convertido en caldo de cultivo para una versión modernizada de los clubes de fans a la antigua, llenando Twitter y Tumblr de un extraña pasión por todo tipo de estrellas, desde Justin Bieber hasta Bella y Edward de Crepúsculo. Siendo como son una raza nueva, hemos bautizado a estos inquebrantables admiradores con el nombre de "stans", por la canción de Eminem.

¿Pensabas que las grandes cantidades de memes, emojis de corazoncitos y campañas de hashtags estaban reservados únicamente para la élite de la cultura del pop? Pues te equivocas. Existe un improbable film ―una historia de amor queer de arte y ensayo― que ha robado el corazón de la juventud actual, extasiada, liberal y profundamente conocedora de las redes sociales.

Dirigida por Luca Guadagnino y protagonizada por los jóvenes galanes de Hollywood Armie Hammer y Timothée Chalamet, Call Me by Your Name es la película que está revolucionando cuentas de Twitter y Tumblr de todo el mundo. Se estrenó en el Festival de Cine de Sundance el pasado mes de enero y recibió un mar de reseñas que la calificaban con cinco estrellas. Un crítico incluso llegó a definirla como "capaz de cambiarte la vida". Desde entonces, ha demostrado estar a la altura de esas alabanzas, convirtiéndose en un fenómeno del cine de arte y ensayo fuera de los círculos cinéfilos habituales.

Call Me by Your Name narra la historia de Elio, un muchacho de 17 años que pasa el verano nadando, transcribiendo partituras y pasando el rato en la villa de su padre ―profesor de Historia Antigua―, situada "en algún lugar del norte de Italia". Su serena y displicente vida da un giro de 180 grados con la llegada del nuevo asistente de su padre: Oliver, un joven estadounidense muy atractivo de 24 años de edad.

Ambos se enamoran, en el transcurso de unas breves semanas, experimentando simultáneamente la eléctrica belleza del amor joven y desinhibido en medio del palpitante calor del Mediterráneo. Sobre el papel, podría ser el tipo de libro que leería tu madre junto a la piscina durante las vacaciones: un sensible relato de lujuria y ruptura de barreras sexuales. Sin embargo, también ha llegado al alma de un grupo de veinteañeros ampliamente versados en la cultura de internet.

Puedes detectar a los ardientes stans de Call Me by Your Name desde lejos. Sus perfiles ―adornados con GIFs de los momentos más conmovedores de la película y montones de memes sobre Armie Hammer― son altares dedicados al film. Generalmente, sus nombres de Twitter también terminan con emojis de melocotones, una referencia a la escena más famosa de la película, en la que Elio convierte una fruta sin hueso en un asistente para su masturbación, que más tarde se convierte en tentempié relleno de semen para su amante estival de piel humedecida.

Entonces, ¿qué tipo de personas comparten con el mundo semejante adoración por un film independiente queer de temática romántica y ambientado en la Italia de los 80, todo ello a través de sus redes sociales? Pues, por supuesto, los inteligentes millennials de pensamiento libre.

Los seguidores medios de Call Me by Your Name, un tipo mucho más respetuoso aunque también lúdico de stans, no se dejan llevar por la histeria infantil que normalmente se vincula a sagas como Crepúsculo o Los Juegos del Hambre. "Sinceramente, esas franquicias no se pueden comparar", contesta la stan Latoria, de 19 años de edad, cuando le pregunto si alguna vez se ha enamorado de una obra de ficción como esta anteriormente. "No provocaron en mí una respuesta emocional como lo ha hecho Call Me by Your Name. No releí ni analicé cada palabra de esos libros". Melanie, una adoradora de Armie Hammer residente en Florida, se sintió sobrecogida por la película de forma parecida. "Hay algo en esta historia que me impacta de una manera que nunca [antes] había experimentado. Incluso sin haberla visto todavía, ya lo sé".

Se trata de un hilo común que comparten los stans de Call Me by Your Name. Basándose en su éxito en el festival, muchos de los fans apoyan una película que no han visto todavía. En lugar de ello, se convencen de su grandeza a través de los pocos tráilers, clips y conferencias de prensa que aparecen online. A partir de esto construyen su propia narrativa, recurriendo a la relación que Timothee y Armie mantienen en la vida real como forma de descodificar su química en la pantalla, química que ellos no han tenido ocasión de ver todavía.

Matthew, un stan de 26 años de edad residente en Los Ángeles, es uno de los pocos que realmente han tenido la oportunidad de ver la película: seis veces, para ser exactos. Estuvo en su estreno en Sundance (donde la vio dos veces) y la volvió a ver cuatro veces más en la Berlinale, en el Festival de Cine de Toronto y en el Festival de Cine de San Diego, respectivamente. Siendo como es un auténtico fan transatlántico, no sabe exactamente cuánto dinero le ha costado su condición de stan. "Sigo intentando no pensar en ello", confiesa. Rosie, una fan británica, finalmente la vio en el Festival de Cine de Londres y lloró "durante 3 horas, a lo largo de todo el trayecto de vuelta a casa".

La relación entre Elio y Oliver ha conmovido a Melanie a un nivel más profundo y personal, gracias al modo en que ambos canalizan la bisexualidad en la ficción. "Me siento identificada con su deseo", me explica, "con su conocimiento de las cosas que se encuentran más allá de ellos mientras ignoran cómo curar un corazón roto o tratan de pensar cómo materializar algo concreto, como el amor o un fugaz romance veraniego. Una historia de estas características es una experiencia reveladora que sigue contigo el resto de tu vida".

Pero fue Elio en particular quien atrajo a Latoria. Siente que todavía no ha experimentado su primer amor, pero aun así ve mucho de sí misma en él. "El modo en que analiza en exceso cada palabra y cada gesto, me dio la sensación de estar leyendo mis propios pensamientos sobre una experiencia que nunca he tenido".

La vinculación emocional con la historia de Elio y Oliver no ha impedido que los stans hayan convertido su recién descubierta adoración en un chiste de internet lleno de buen humor. Como en un obsoleto intento de tratar de hacerse virales, sus creaciones están diseñadas para llegar hasta cualquiera que no esté completamente sumergido en el universo de Call Me By Your Name.

Pregunto a los stans qué tuits y qué memes sobre la película les gustan más. Sus respuestas, gloriosamente específicas, son todas diferentes. Uno se deleita en el contenido online sobre la inesperada y sórdida forma en que Elio imagina su relación con Oliver. Otro adora la reinvención de Gretchen, ―una estrella brasileña de los memes que aparecía en el vídeo del tema "Swish Swish" de Katy Perry― como superfan de Call Me by Your Name.

Pero tanto los stans como los fans no obsesivos lloran la pérdida de @armiedancingto, una cuenta que, a principios de este mes, lanzó el primer meme sobre la película que realmente tuvo éxito. El chiste cogió un clip de Oliver bailando de forma estrafalaria al ritmo de The Psychedelic Furs, eliminó el sonido y puso encima himnos queer como el tema "Cut to the Feeling" de Carly Rae Jepsen o "Like a Virgin" de Madonna. Provocó tal agitación que IndieWire y Entertainment Weekly tomaron nota y escribieron sobre él antes de que la cuenta fuera eliminada de internet por vulneración de copyright. Es el ejemplo perfecto de lo geek, aislados y refrescantemente despistados que pueden ser estos fandoms, incluso cuando crean sus propias joyas de desenfadado contenido viral como salidas de la nada.

Esta adoración de los stans por Call Me by Your Name es una bella señal de cómo corren ahora los tiempos para las historias queer. Si esta película se hubiera estrenado hace treinta años, en torno a la época en que está ambientada, ¿se te ocurre pensar cómo habrían podido reunirse sus fans y comentar hasta el más mínimo de sus detalles? No habrían podido.

Por aquel entonces, el gusto del mundo por este tipo de historias todavía era incipiente, aún se estaba tratando de decidir si la gente quería ver personajes queer en la pantalla y, de ser así, qué nivel de ambigüedad debía tener su sexualidad. Hoy en día, internet se ha convertido en una herramienta para educar a la siguiente generación, mostrándoles que las narrativas queer son algo más que lo que les muestran los medios mainstream. Gracias a internet, películas como Call Me by Your Name pueden permitirse ser fascinantes y universales y no tienen que encontrar su público simplemente complaciendo a la gallina de los huevos de oro.

Latoria es una chica de 19 años que, sin internet, quizá ni siquiera habría llegado a descubrir el film. Cuando le pregunto por qué esta sonrojante historia de amor llegó a conmoverle tanto, me lo resume a la perfección: "No es necesario que hayas vivido experiencias similares para verte emocionalmente afectado por ella", dice Latoria sabiamente. "Solo es necesario que seas humano".