celebrando 75 años de coach

En la celebración del 75º aniversario de Coach en Nueva York, Stuart Vevers hizo un poderoso llamado a la armonía en una norteamérica dividida.

por Anders Christian Madsen
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11 Diciembre 2016, 2:27pm

Siendo un diseñador británico que se encuentra interpretando una marca de origen estadounidense en suelo neoyorquino, Stuart Vevers ha estado en una posición única en Coach durante todo el año pasado. Su visión atmosférica sobre la provincia estadounidense y las contraculturas del país, las cuales moldearon el mundo occidental a lo largo del siglo XX, se ha convertido en un conjunto de observaciones astutas acerca del Estados Unidos contemporáneo en constante evolución -aun cuando Vevers no ha hecho referencia directa a Trump y lo que el Presidente electo representa. Para el desfile del 75º aniversario de Coach en Nueva York ayer por la noche -una presentación organizada en el estacionamiento de un motel, establecido en el muelle 94- Vevers hizo el más emotivo de sus llamados a la unidad hasta la fecha, combinando sus colecciones Women's Pre-Fall y Men's Fall 2017 en un poderoso recordatorio mixto de la diversidad de la cultura juvenil y de la sed de descubrimiento que originalmente hicieron grande a los Estados Unidos. "Es muy nostálgico", dijo Vevers antes del desfile, refiriéndose a las camisetas de la NASA que establecieron el animo de la Era espacial sesentera de la colección. "Es la nostalgia de la posibilidad. En cuanto al optimismo y la unión, creo que hay algo en ese tiempo y en el Programa Espacial, los cohete, los planetas y los gráficos de la NASA que de alguna manera nos dan esta sensación de posibilidad. Y son como algo muy de culto".

No podría haber ilustrado con más elegancia las diferencias entre esos años dorados de Estados Unidos y el espíritu político actual del país, forjando el sentimiento de rebeldía y aventura que permeó los años sesenta contra el estado reaccionario actual de la unión. "Cuando llegué a Coach, uno de los valores que me encantó de la marca es esta idea de que es inclusiva, que es abierta. La ciudad de Nueva York es un crisol cultural, por ende es una celebración de ello. Creo que siempre he celebrado eso. Considero que es sólo una continuación del punto donde comencé", señaló. Es a la perspectiva liberal de la costa este a la que candidatos conservadores como Ted Cruz se refirieron durante las elecciones como "los valores de Nueva York", indicando que son opuestos a los valores en los que él considera que el sano Medio Oeste cree. Por azares del destino, ahora Trump -cuya política difícilmente refleja esos valores- está seleccionando a su gabinete desde su rascacielos a sólo un par de minutos de la nueva tienda Coach en 5th Avenue, haciendo que la celebración de Vevers de ese espíritu inclusivo fundamental de Nueva York sea mucho más importante. "Creo que son los valores estadounidenses de Nueva York", señaló. "Es una celebración de lo mejor de Estados Unidos".

Curiosamente, sus colecciones para Coach no han tomado como punto de partida el Estados Unidos cosmopolita de Nueva York o Los Ángeles, sino los pequeños poblados provinciales inmortalizados en películas y series de televisión como Twin Peaks y Stranger Things. El Coach que ha creado celebra todo lo estadounidense, comenzando por el corazón de los Estados Unidos, y retrata la diversidad e individualidad de esa cultura. "Siempre he pensado que parte del carácter de los chicos y chicas de Coach es su optimismo; son rebeldes", dijo. "Definitivamente, hago mucha referencia a la contracultura estadounidense, pues dio forma al estilo norteamericano. Los arquetipos, desde la chamarra de motociclista hasta la M65: ese tipo de piezas se convirtieron en lo que referimos como el estilo norteamericano, y muchas de esas piezas resultaron de los movimientos de contracultura". En su pasarela del 75º aniversario, esos chicos y chicas eran una gran pandilla, usando la ropa del otro en una celebración unisex -si no es que de género neutral-, sin complicaciones, de la camaradería de la diversidad. "Siempre tuvimos a nuestras chicas Coach favoritas en el desfile de los chicos, pero usaban su propia colección. Esta vez simplemente intercambiamos la ropa y de alguna manera asumimos que ya no importaba", explicó Vevers.

Durante sus tres años en Coach, el diseñador británico ha acogido la sana solidez norteamericana de la marca y la ha utilizado para reflejar los aspectos más optimistas de la cultura estadounidense, convirtiendo efectivamente a Coach en una especie de espejo social y político para el consumidor estadounidense -y para el resto del mundo. "A veces ser un outsider ayuda", dijo entre bastidores. "Definitivamente hago referencia a lo obvio porque me gusta la idealización, y una de las cosas que más me gusta de Coach es que no es una marca del estilo de vida jet set de fantasía. Está completamente anclada y basada en la realidad. Es auténtica. Esas son las cosas que realmente me gusta celebrar. Esta noche estamos haciendo el desfile en el estacionamiento de un motel. Ideé algo cinematográfico, un poco inquietante y un poco peligroso. Eso me atrae. Me gusta que hagamos el desfile en una gasolinera, un edificio, una calle suburbana. Me gusta celebrar la cotidianidad estadounidense". En la nueva portada con Trump de la revista TIME, se refieren a los Estados Unidos como "los Estados Divididos de América", el acercamiento de Vevers a la cultura norteamericana es un poderoso ejemplo de armonía en un tiempo de división política. "Para mí, esta es la culminación de tres años de trabajo duro y estoy muy orgulloso de hasta dónde hemos llegado", dijo. "Estoy orgulloso del impulso que hemos creado dentro de Coach, y supongo que este es el siguiente paso. Los próximos 75 años".

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Texto Anders Christian Madsen

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