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del tedio a la euforia, este fotógrafo captura el espíritu de berlín

Tomando como referencias las obras de Wolfgang Tillmans y Nan Goldin, el fotógrafo George Nebieridze ha enfocado su lente sobre la belleza serena de Berlín de día y la energía pura de los jóvenes de la ciudad de noche. Nos juntamos con el nativo de...

por Anastasiia Fedorova
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09 Mayo 2016, 5:08pm

Berlín siempre ha sido un lugar al que uno va en busca de la juventud, una ciudad de raves interminables y largos y dulces amaneceres que prometen rentas baratas y libertad, un escape perfecto para los que están haciendo arte o buscando liberación sexual. El atractivo de la ciudad está formado por su mitología visual, las obras de Wolfgang TillmansNan Goldin grabadas por siempre en su ADN cultural. Pero Berlín es un terreno fértil para nuevas miradas y nuevas voces, y el fotógrafo George Nebieridze es uno de los artistas emergentes más brillantes que está capturando la ciudad ahorita: sus calles salvajes y desenfrenadas fiestas caseras y clubs desinhibidos, sus noches oscuras y amaneceres hermosos y los detalles aparentemente insignificantes del día a día de este paraíso juvenil siempre cambiante.  

Nació en Georgia, Nebieridze se mudó a Berlín hace tres años, atraído por la promesa de libertad que no pudo encontrar en su país natal: "Nací y crecí en la Georgia post-soviética, donde la revolución sexual aún no ha sucedido, y la sociedad aún ve algunas señales simples de libertad como tabú", explica, "Hay un grado alto de sexismo, homofobia y discriminación de las minorías, y el crecer dentro de este ambiente me hizo cuestionar y protestar contra estas reglas. Mudarme a Berlín fue una especie de rescate". Después de enamorarse de la ciudad, Nebieridze comenzó a intentar darle sentido a través de la fotografía. El resultado, que pronto será publicado como libro con el titulo '15, es una percepción única de la escena de las fiestas clandestinas de Berlín y un diario íntimo de una exploración de sus tesoros visuales escondidos. La obra de Nebieridze va desde paisajes tranquilos y serenos a tomas excitantes, inquietantes y confusas que elevan el desorden de la juventud a belleza clásica.

La estructura narrativa que construye Nebieridze está parcialmente determinada por sus antecedentes: un fotógrafo autodidacta, tiene una licenciatura en psicología y está continuamente motivado por la curiosidad de su entorno: "Desarrollé la mayoría de mis habilidades fotográficas con la experiencia, y al estar rodeado de gente interesante y creativa desde la infancia, incluyendo a mi familia. No puedo dejar de ser curioso y querer explorar lo desconocido", dice. "Tengo muchas fotos semi-abstractas que podrían ser detalles de diseño industrial, efectos visuales distorsionados, o un paisaje. Mi mayor pasión son los colores, y la cantidad de combinaciones que uno puede crear utilizando diferentes texturas y superficies". 

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Los sujetos de Nebieridze muchas veces son capturados en un estado de desnudez física y emocional, completamente abiertos y ensimismados —algo muy extraño en nuestra era de la auto-edición obsesiva. A cambio de esta franqueza, el fotógrafo tiene que abandonar su control, sumergirse dentro de lo que sea que venga en su camino: "Nunca monto una fotografía. Eso quiere decir que todas mis fotos solo me suceden y están ahí por casualidad en ese momento", dice Nebieridze. "Me involucro de manera activa en todas las actividades y acontecimientos culturales que muestro en mis fotografías, la mayoría de las personas en las fotos son mis amigos. La autenticidad es una parte importante de mi obra, que también quiere decir que es sincera o tiene un sentido del humor".

Desde hace tres años que llegó, Berlín no ha perdido su energía y su atractivo para el fotógrafo, de lo contrario, siente que apenas comienza: "Berlín es tan diverso, a veces es difícil descifrar en qué país estoy. No me puedo imaginar llamarle a otro lugar mi hogar ahora. Y por supuesto, tenemos las mejores drogas, las mejores fiestas, la gente más amistosa. Este lugar es tan fácil de querer. Es increíblemente fácil sobrevivir porque es tan barato vivir aquí. Pero al mismo tiempo, no motiva a las personas para lograr más, en cambio la gente vive de fin de semana en fin de semana. Es peor cuando eres joven, rodeado de tentaciones". El paisaje económico y cultural de la ciudad está cambiando rápidamente, lo cual contribuye a esta atmósfera: "Puedo ver a la ciudad cambiando día a día. Está creciendo y progresando con tanta velocidad que a veces es muy difícil estar al día. Mucha gente viene y va, cada uno deja su huella en este lugar y esto sucede una y otra vez". 

Así que, ¿en donde están parados los fotógrafos icónicos de Berlín que llegaron antes que él? ¿Le ha preocupado vivir bajo su sobra?: "Alguien alguna vez me dijo que mi trabajo es donde Wolfgang Tillmans se encuentra con Nan Goldin, lo cual me hizo feliz", se ríe. "Me encanta Goldin como ser humano, como narradora y como una persona que nos puede enseñar tanto sobre la vida. Creo que le tomo prestadas ciertas maneras y componentes de los aspectos documentales que ella tiene. La obra de Tillmans me hizo reconsiderar cómo todo el mecanismo de la fotografía funciona como un medio en las artes. Nos vemos con frecuencia en Berlin, es una persona muy modesta y casual que sabe cómo trabajar y realmente respeto eso. Apuesto a que cada artista se inspira y de alguna manera se orienta por alguien más, y esa es una de las cosas más maravillosas del mundo. Pero por otro lado, tengo mis propias intenciones personales y estilo propio, e intento seguir eso con todo mi corazón, quiero que mi fotografía logre capturar todo lo que siento".

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La exposición de George Nebieridze, '15, está en Tante Nino Gallery en Róterdam del 15 de mayo al 16 de julio de 2016.

Credits


Texto Anastasiia Federova
Fotografía George Nebierdze