raf simons regresa a la escuela para otoño/invierno 2015

Raf Simons dio inicio a la semana de la moda masculina en París con una colección nostálgica, una que no hacía referencia a su propio trabajo, y que le recordó al mundo de la moda, que solo se necesita un modesto escenario para causar una gran...

por Anders Christian Madsen
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22 Enero 2015, 7:40pm

Inspirado en los primeros shows de sus héroes, Martin Margiela y Helmut Lang, Raf Simons escenificó el suyo de otoño/invierno 2015 en una polvorosa bodega en las afueras menos glamorosas de París. ("¡No! Va muy lejos," dijo ansiosamente el chofer de i-D mientras intentábamos encontrar un café por el área antes del show.) Presentado en luces fluorescentes y una pasarela alta -muy al estilo de los ochenta- y con Child in Time de Deep Purple, mezclada épicamente por Michel Gaubert, la colección renunció a la idea de la inspiración basada en los archivos -la invitación tamaño póster decía, "A los archivos, ya no es relevante"- y en su lugar visitó los años universitarios de Raf, antes de que esos famosos archivos si quieran existiesen. Tenía toda la nostalgia de sus colaboraciones recientes, pero más irreverente, deconstruída y casi adolescente, la cual dio como resultado la auto-personalización y el elemento del uniforme que ya se ha convertido en una parte importante de la temporada. Después del show, i-D y un par de discípulos de Simons, nos sentamos con Raf (en un círculo, casi como si fuera una clase) para una lección sobre su mundo lleno de genialidad.

¿Por qué ya no son relevantes los archivos?
La próxima temporada cumpliremos 20 años en colecciones, porque me salté una por allá del 2000, así que piensas mucho sobre tu pasado. No solo es esta colección. Ha estado sucediendo desde hace un par de colecciones con la colaboración con Sterling y la anterior a esa, la cual se trataba de mi propio pasado, el de mi familia y amigos, y el comienzo de la marca. Así que vas de regreso al archivo, pero cada vez que volvíamos a él, sentíamos que tampoco era muy relevante hacer algo con ellos. Era relevante hacer algo más.

¿Es de ahí de donde salió la invitación?
Tenía a gente preguntándome, '¿Por qué dices que todo tu archivo es completamente irrelevante?' Yo dije, 'No es lo que estamos diciendo en lo absoluto.' Es como, 'A los archivos, coma, ya no es relevante.' La gente va al archivo, toma una pieza, se la ponen a un chico -y de hecho, no. No hacemos lo mismo. ¿'Volver a los archivos'? No es relevante hacer la misma cosa.

¿Cómo se volvió personal?
Tenía esa connotación con el nombre latino, que es como una forma de presentación del título, y me llevó de regreso a mi educación universitaria. Los primeros cuatro años estaba en latín, griego, matemáticas; todo muy serio. También se trataba de cuando pasas por esta fase de ser un niño y un adolescente y un estudiante, y todas esas cosas que tienes que hacer con tus padres y tu escuela.

¿Qué había detrás de la idea las batas de laboratorio intervenidas con garabatos?
Hay una cosa muy de Bélgica, que pensé que hacían en todo el mundo, que es cuando comienzas la universidad, en un mes, dos meses, habrá un día -los americanos lo llamarán iniciación, pero no es para nada lo mismo- cuando te bautizan. Los estudiantes de tercero o cuarto año lo hacen, y hay un muy específico código de vestir. La gente que te bautiza, como si fueran sacerdotes en una iglesia, están vestidos en batas blancas de laboratorio con muchos mensajes de bautizos de años pasados. De ahí es de donde viene.

¿Qué es lo que implica?
El bautismo puede ser todo tipo de cosas, desde lo muy extremo, como comer un kilo de Nutella, o tienes que jugar ajedrez con alguien y por cada pieza que pierdas bebes vodka. Ya sabes, ese tipo de cosas. Estas batas de laboratorio no solo se tratan de los mensajes, también pasan por el proceso de todas las actividades del día. Así que podría haber chocolate y vodka y cerveza -y cada año en septiembre/octubre vuelvo a ver todo esto por las calles de Bélgica.

¿Fuiste sometido a esto?
En mi caso, porque era una escuela de arte, me pusieron a mí y cuatro personas más de mi clase en una gran caja con yeso para que se endureciera. Durante diez horas éramos una estatua. Y luego al final del día nos dieron un martillo…

¿Alguna vez bautizaste a alguien?
Nunca lo hice. No es algo a lo que estés obligado a hacer. Nunca bauticé a otras personas. ¡Nunca quise ser violento!

¿Qué es lo que este ritual representa para ti?
Crecí en una villa. No había nada además de la tienda de discos. Eso era todo. No boutique, no galería. No como la cultura que respiramos ahora. Así que eres como eres de cierta manera, y cuando vas a la escuela tu estilo puede que cambie. Este bautismo hace a todos los chicos y chicas unirse, y te conviertes en un grupo. Te vas de fiesta juntos. Ves a la gente entrándole al Nu Rave, ves a la gente entrándole a lo vintage sesentero… así que quiero este tipo de pandillas dentro de un mundo donde estén todas juntas.

¿Por eso es que mandas a los modelos en grupos a la pasarela?
De hecho no fue algo planeado. Al final solo pensé que se vería interesante. A mí, últimamente me gusta cada vez más jugar de forma orgánica. Siento que me puedo tomar la libertad con mi marca porque somos independientes y aún siento ese tipo de libertad.

¿Obviamente todo esto es muy personal para ti?
Pienso mucho sobre mis propios recuerdos y esos no eran solo recuerdos de mi propia marca, también de las marcas en las que estaba interesado antes de comenzar, como Martin Margiela. Y me gusta hacer referencia a eso porque él es una de las razones del porqué decidí convertirme en diseñador de moda, junto con Helmut Lang. Pero también recuerdo esos primeros días y todo era muy distinto. Mugler ya estaba presentando en un escenario elevado y muy glamoroso, algo que está conectado a como vemos los shows ahora por todos lados, pero entonces Margiela hacía algo en las afueras de París en circunstancias difíciles. A veces era peligroso, inclusive. En el metro con velas… todo era un suceso.

¿Cómo se refleja eso ahora?
Últimamente siento que había un comportamiento sistemático, y tal vez le quiero decir a una generación más joven eso, porque aún me siento como una marca joven. Había mucho diálogo y retroalimentación y me mantiene en esa energía, y creo que también en parte -no que conscientemente estemos pensando en eso- alguien como yo necesita mostrar que lo puede hacer. Aunque no tengas luces blancas o asientos o lo que sea. Es acerca de lo que muestras, no tanto de las circunstancias en que lo muestras.

rafsimons.com

Credits


Texto Anders Christian Madsen
Fotografía Ash Kingston
Gracias a Susie Lau, Richard Gray, Anthony Stephinson, y Pierre Rougier.

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