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estas fotos de chicos adolescentes revelan su vulnerable belleza

‘Debido al clima actual, pienso que todos podemos usar un poco más de glitter, ¿no crees?’.

por Hannah Ongley
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05 Julio 2017, 3:10am

Este artículo fue publicado originalmente en i-D US.

Los retratos de chicos de Tyler Udall te harán sentir mejor con respecto al mundo. Los adolescentes de la Generación Z que fotografió por un período de tres años en Vancouver son los nuevos amigos del fotógrafo —su trabajo anterior se había centrado en sus relaciones preexistentes—, aunque no podrías saberlo con sólo mirar las fotos. Ya sea usando vestidos de noche y tacones o simplemente acostados en un pedazo de alfombra beige, los jóvenes aparecen radicalmente vulnerables y ferozmente atrevidos. En una época donde los adultos con poder parecen estar comprometidos a detener el avance de la evolución, y las formas anticuadas de masculinidad tristemente aún son incontrolables, el trabajo de Tyler parece ser más oportuno que nunca.

El mismo Tyler ha pasado de la adolescencia a la adultez; pero su creencia en la capacidad de los jóvenes para lograr cambios definitivamente no ha disminuido. Ahora que su nueva serie, ETUDES, se inaugura en The Little Black Gallery en Londres, Tyler le cuenta a i-D sobre su abobamiento de las fotos como si fueran primeras citas, y por qué la creatividad puede cambiar al mundo.

La última vez que hablamos contigo fue en 2015, cuando acababas de publicar tu libro Auguries of Innocence. Durante los últimos dos años, ¿has notado un cambio en las normas culturales en torno a la masculinidad?
Una comunidad global de hombres está haciendo un esfuerzo conjunto por ser más vulnerable y estar más emocionalmente conectada. Su crecimiento parece ser exponencial, mientras el miedo de ser estigmatizada está siendo cada vez menor. También hemos empezado a celebrar a los hombres que rompen con la masculinidad tradicional como una herramienta de crianza para sus hijos. Algo igualmente emocionante para mí es la cantidad de gente no binaria y de género fluido que es capaz de vivir más abierta y auténticamente. Ese movimiento aún está en ciernes, pero es maravilloso ver a la sociedad dar el siguiente paso hacia la inclusividad.

Tus fotografías son excepcionalmente íntimas. ¿Conoces personalmente a todos lo que salen en ellas?
Conozco a estas personas ahora, pero mi relación de amistad con ellos empezó cuando los fotografié. La mayoría de las imágenes fueron tomadas en nuestro primer encuentro. Quería documentar cómo se ven las etapas iniciales de una relación. Pensé que seríamos buenos amigos, y en su mayoría, estaba en lo correcto. Disfruto fotografiar en un ambiente uno-a-uno, casi como si fuera una primera cita. Trato de documentar cualquier tipo de intercambio que suceda en ese espacio. Me gusta pensar que hago que mis amigos se sientan cómodos y en casa. Cuando la gente siente ese tipo de tranquilidad o paz mental, lo verdaderamente bueno sale a flote.

¿Específicamente qué es lo que más te emociona de la Generación Z como fotógrafo?
¡Lo inteligentes que son! Sus niveles de creatividad y empatía son muy sofisticados. Cómo se filtra eso en su existencia diaria es inspirador, por decir lo menos. Creo que los problemas que nuestro mundo está enfrentando, y seguirá enfrentando, requerirán un tipo distinto de solución que a la que estamos acostumbrados. Las soluciones serán creativas y orientadas hacia el equipo. En mi corazón, siento que los chicos de la Generación Z estarán a la altura de las circunstancias en formas provocativas e impredecibles.

¿Cómo afectó pasar de la adolescencia a la adultez tu enfoque hacia la fotografía y la narrativa?
Creo que soy más reverencial ahora que soy mayor. También pienso que mi participación se ha vuelto más una cuestión de observación. Solía estar físicamente presente en muchas de mis imágenes. Había muchos autorretratos e imágenes de mí con mi ahora esposo. Siento que he salido de esa pequeña burbuja, y que ahora estoy sumergiendo mis dedos en las muchas burbujas de las otras personas. Como resultado, ¡soy un poco voyeurista!

Teniendo una formación en la moda, ¿qué tan importante consideras las prendas de ropa cuando desafías las normas y documentas una visión de masculinidad progresiva?
Pienso que la ropa es una herramienta asombrosa para desafiar las normas culturales, especialmente cuando se trata de hacer progresar nuestras perspectivas de masculinidad. Para mí, la moda es un reflejo directo del ánimo social y económico actual. Los libros de historia pueden mentir, pero si realmente comienzas a analizar la moda a través de las épocas, puedes obtener una clara visión de lo que estaba sucediendo en ese tiempo y lugar. Ver a tantos hombres y tanta gente no binaria aceptar la moda y el maquillaje, típicamente asociados con las mujeres, y usarlos en formas tan frescas y modernas, es un hermoso reflejo en nuestro espejo cultural. Dado el clima actual, pienso que todos podemos usar un poco más de glitter, ¿no crees?

¿El estereotipo de género es algo que consideras de la misma forma al trabajar, como lo haces con tus otros proyectos, con sujetos femeninos?
Honestamente, trato a las mujeres y hombres, realmente a todos, con el mismo lente. Estoy interesado en las verdades de las personas y en mostrar las versiones más honestas de ellos.

¿Cómo varían las respuestas hacia tu trabajo?
Ya sabes, tratándose de las variadas reacciones hacia mi trabajo, diría que tienen menos que ver con el género y más con la edad. Mi audiencia más joven parece apreciar toda mi obra, mientras mis clientela de mayor edad parece tener reacciones claramente positivas o (a veces) adversas hacia mis imágenes de hombres. Curiosamente, mis imágenes de mujeres no levantan ámpulas.

Credits


Texto Hannah Ongley
Fotografía Tyler Udall, cortesía de The Little Black Gallery