ottolinger mezcla la ropa tradicional suiza con un toque punk

La quinta colección de Christa Bösch y Cosima Gadient fue una visión hardcore de Suiza.

por Rory Satran; traducido por Laura Castro
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oct. 3 2017, 5:35pm

La campiña suiza no es la inspiración más obvia para hacer ropa desconstruida punk hecha en Berlín. Pero Christa Bösch y Cosima Gadient se sintieron ingenuamente atraídos por sus propias raíces para su colección primavera/verano 2018 como Ottolinger. El dúo suizo, que se conoció en el Instituto de Diseño de Moda de Basilea y que ahora vive en Berlín, mostró su ropa realmente fascinante en la parte inferior de un barco en medio del río Sena. Se suponía que el desfile sería en cubierta, pero la música no funcionó y además estaba lloviznando. Christa y Cosima lucían impasibles.

La audiencia se congregó alrededor de los racks de ropa, mientras las modelos aparentemente sin maquillaje caminaban a lo largo de la corta dimensión del barco al ritmo de la amenazante música gótica. Si entrecerrabas los ojos, parecía una especie de nouveau Margiela: bordes sin terminar y deshilachados, tacones puntiagudos, y una rara elección de mezclilla. Pero había una historia más profunda en la narrativa a nivel textil. Como con las temporadas anteriores, Christa y Cosima trabajaron con los nudos y los drapeados, así como con los agujeros hechos con un soplete. Las telas incluyeron paños de queso suizo y muselina impresa de Edelweiss, de esas que suelen encontrarse en los mercados campesinos. "Suiza tiene una gran tradición en telas, tejidos realmente agradables, y queríamos trabajar con ellos", dijo Christa, señalando la camisa azul pálido de Cosima de la colección.

Al crecer en una granja, la estética de Christa fue moldeada por el lado más duro de la ropa de trabajo. Tomó los cinturones, la mezclilla, y la lona de su niñez y con ellos hizo una reelaboración para crear ropa que parecería más apropiada para una fiesta underground en Tokio o Londres. Los overoles se convirtieron en pequeños crop tops, y trabajó en el bies de los jeans para que fluyeran con el cuerpo.

Algunas de las piezas más técnicamente impresionantes llevaron cadenas junto con falsas monedas Vreneli de oro, producidas con el logotipo de la marca. Cosima explicó que les dan esas monedas a los niños suizos cuando nacen. Esos elementos tradicionales fueron reelaborados sobre los pechos desnudos de las modelos con pantalones boot-cut en color caqui y tacones color rosa.

Los ajustados jeans hasta la rodilla y los stilettos evocaron la época de Britney y Christina. Las chicas sonrieron cuando mencioné los años 2000. "La colección juega con eso", admitió Christa. "Es agradable ver referencias". Especialmente cuando la ropa puede trascender esas referencias para darnos algo que es totalmente moderno.

Este artículo apareció originalmente en i-D US.