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el sueño mexicano está en méxico

Ya no es el momento de México de estar en la sombra, la moda mexicana moderna se integra al escenario global con una identidad propia, mientras el mundo observa con atención a los diseñadores contemporáneas que proponen la nueva estética mexicana.

por Cheryl Santos
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23 Marzo 2015, 1:55pm

Fotografía Ignacio Torres

En 1991 Businessweek reportaba que el sueño americano vivía en México y que los mexicanos lo mantenían gracias a consumir ávidamente todo lo que venía de Estados Unidos basados en una muy firme creencia: todo lo que se produce en el extranjero es increíble y todo lo que se produce en el país está roto.

Este rechazo hacia todo lo que se creaba nacionalmente se tradujo a que la industria creativa no solo tuviera una notable influencia extranjera, también a que la oferta de creaciones nuevas se redujera hasta pasar desapercibida.

Si México no tenía fe en sí mismo, no era posible generar una estética propia. Las artesanías que por años se han exportado, es lo que el extranjero identifica como creatividad mexicana, pero no representan, ni ese entonces, ni ahora, lo que la juventud puede lograr.

Casi 25 años después, habiendo sobrevivido enormes descalabros económicos -y los que siguen- la moda en México presenta un panorama más ambicioso, uno que refleja la mezcla de la fe de los jóvenes con la experiencia y persistencia de los diseñadores veteranos, ambas generaciones buscando elevar la moda mexicana a su manera.


Elizabeth usa cuello de tortuga WWLTD, body María Vogel, bermuda MANCANDY, pantalones Roberto Sánchez, arete Roberto Sánchez,.

Los personajes creativos que ahora son parte de la industria, desde hace mucho ya no profesan que el diseño extranjero sea la referencia inmediata, mucho menos la solución; estos talentos se alimentan e inspiran del país enormemente, y han logrado concebir una nueva estética más fiel al sentido de la moda moderna mexicana, una oferta tan única que el resto del mundo no ha podido ignorar.

Pauline Shaw y Kellynn Smith tienen Fruitmilk, tienen un espacio dedicado a exhibir artistas y diseñadores de moda con base en LA y quienes el año pasado visitaron la Ciudad de México para explorar la oferta de moda y llevársela consigo.

"Sentimos que todos en México trabajan, no con un solo look en específico, sino con un sentimiento similar. Pero lo que más nos impresionó es la naturaleza colaborativa del trabajo que ahí hacen. Tienen una comunidad muy unida, el mundo del arte y la moda no están separados, es casi como un pequeño movimiento." dijo Kellynn. Esta comunidad es un pequeño círculo, una amalgama de jóvenes diseñadores, galeristasartistas emergentes, residentes extranjeros y mexicanos, y que el eje principal de su trabajo es el presente y el futuro.

"Hay mucha sed en el extranjero por conocer lo que se hace aquí." explicó Roberto Sánchez, diseñador que ha tomado fuerza como parte de esta ola de diseñadores cuyo trabajo se dio a conocer vía Internet. Tumblr e Instagram son las herramientas más poderosas de estos diseñadores y es gracias a estas que la comunidad creativa mexicana se ha vuelto verdaderamente global. Roberto, a pesar de ser parte de la industria desde hace años, no presenta colecciones en pasarela o en tiendas, y sus piezas son referente de la moda mexicana moderna en la comunidad web. "La verdad es que no diseño para mi entorno inmediato," aclaró Roberto, "me gusta crear las colecciones para que gente de fuera las identifique."


Camiseta WWLTD, chaleco María Vogel, pantalones Roberto Sánchez, bolso Roberto Sánchez, zapatos Feminine & Masculine.

El sentimiento de crear un guardarropa en México para una audiencia global crece cada vez más. "En este momento siento que las miradas están puestas en México y está creando esta atmósfera donde se permite experimentar mucho o encontrar tus propios caminos para lograr las cosas, no se siente como un sistema muy rígido ya establecido, siento que se les permite salir fuera de lo común y hacer algo que no estas acostumbrado a ver [de México]. " dijo Pauline Shaw a i-D.

Pero no toda la moda en México es informal, existe la industria que lucha por tener un crecimiento cada vez más estable y una proyección de negocios competitiva, a pesar de una economía que no termina de arrancar propiamente. Es en este escenario donde la perseverancia es el nombre del juego.

Según Rosario Mendoza, la delegada de la Canaive [la Cámara Nacional de la Industria del Vestido], una institución que representa y defiende los intereses de los empresarios de la confección, la industria del vestido cayó en un estancamiento, pero aquellas marcas mexicanas que optaron por hacer propuestas creativas han logrado crecer en más de 3%. Y es que no se puede competir con la producción de ultra bajo costo de países como China, el valor de México está en su diseño y su manufactura especializada.

"No mudaría mi marca" dijo Andrés Jiménez "me gusta que sea hecha en México, creo que como mexicano es importante. Me gusta tener piezas únicas, hacerlas en mi taller y darle ese valor. No es que sea más fácil hacerlo en México, pero me gusta más que sea así, como diseñador me gusta controlar el proceso, y eso no te lo puede dar una maquila en China." afirmó Andrés Jiménez, diseñador de Mancandy, que junto a Alejandra Quesada, es parte de los diseñadores que han estado presentes en la industria por años, alimentando el espectro de la estética mexicana con un estilo muy tajante.


Camiseta WWTLD, camisa (usada por arriba) y gorra EGR, vestido Roberto Sánchez.

Esta misión de poner en alto en México no es exclusiva de unos cuantos. "La razón del porqué hago mi marca en México es porque soy mexicana, utilizo recursos mexicanos porque la calidad da el ancho. Al tener una marca de moda, no puedes perder este enfoque romántico, pero sí lo tienes que mezclar con una visión de negocios." dijo la diseñadora Lorena Saravia quien acaba de abrir una flagship de 130 metros cuadrados en Mazaryk.

No existe un CFDA o un BFC en México, y los apoyos gubernamentales pueden llegar a ser un laberinto de papeleo y categorías que muchas veces no aplican a una marca de moda. Según las cifras, vale la pena el insistir entrar al mercado: la industria de la moda mexicana tiene un gran índice de ventas, en México representa el 10% del Producto Interno Bruto Manufacturero (de acuerdo con datos de la Canaive) indicó Forbes México. Por supuesto, mucho del porcentaje de ventas le pertenece al universo del fast fashion de Inditex, y esto es algo con lo que los diseñadores compiten al momento de establecer su negocio, la oferta no solo debe ser única, también debe estar bien dirigida.

Emilio Sánchez trabaja como parte de Expand Consulting MX, lleva 22 años en la promoción del comercio exterior y desarrollo de negocios; desde 2010 ha sido consultor de marcas de moda mexicanas como Sandra Weil, Children of Our Town, Trista, Marika Vera y la marca de joyas Mina Ro Mina, todas contemporáneas que buscan posicionarse en una industria casi en pañales; en estos tiempos, la asesoría se vuelve clave. En México tienes que saber como hablarle al mercado de lujo, a estos consumidores que ya no ven una artesanía como la representación de la moda mexicana.

"Los apoyos del gobierno están diseñados para desarrollar negocios, pero no específicamente para la moda y el diseño en México. Tienes que adaptarte, saber donde buscar, y es ahí donde ayudamos a las marcas." explicó Emilio. "La estrategia para atraer al consumidor masivo mexicano es vender tu ropa en el extranjero, porque así relacionan tu marca con calidad." aconsejó Emilio sobre como jugar con la mentalidad de rechazo que ha persistido por años. Aunque los diseñadores tengan una apasionada fe en el país, el consumidor de 30 a 40 años, siguen teniendo sus reservas sobre comprar moda nacional.


Top MANCANDY, blusón Roberto Sánchez, falda WWTLD, abrigo María Vogel, zapatos AVEC.

"Empecé como un juego en 2010, luego por la demanda en Tumblr, comencé a dedicarme solo a mi marca." Víctor Barragán tiene 23 años, su marca YtinifninfinitY le ha permitido dejar la carrera de diseño industrial y dedicarse solo a esta. "México representa el 2% de mis ventas." dijo Víctor, quien no vende en tiendas, todos sus ingresos son de pedidos por Internet de Estados Unidos, Australia, Inglaterra y Asia.

Víctor e YtinifninfinitY es un caso más que se suma a la gama de la moda mexicana moderna que se adapta a los nuevos caminos. Ya sea que decidas irte por la vía alterna o desarrollar una marca de manera tradicional, los diseñadores mexicanos tienen la ventaja de que un mercado global les está prestando atención como nunca antes.

La moda mexicana tiene un concepto propio, una consciencia de las tendencias globales, y una industria que espera robustecerse en los próximos años y que cree en sí misma. Si el gobierno mexicano no ofrece impulsos dedicados especialmente a la industria del vestido, la creciente demanda lograría que este tema no sea ignorado más. Al final, la última palabra viene del consumidor mexicano, porque no todo el apoyo puede venir del extranjero. El sueño mexicano está vivo y está en México.

Credits


Texto Cheryl Santos 
Fotografía Ignacio Torres
Estilismo Roberto Sánchez
Diseño de Set Richard Pedaline
Maquillaje Juan Carlos Michelena
Peinado Gerardo Arzate
Asistente de Estilismo Paul Lara
Modelo Elizabeth Valdez @ Paragon