​35 formas de rechazo que conocerás en tu juventud

Cálmate, párate a pensar en las cosas que te están pasando y trata de recordar todas esas veces que te han dicho: "Lo sentimos mucho, pero hemos decidido que no vamos a contar contigo".

por Bertie Brandes
|
17 Junio 2015, 10:00am

Síguenos en Facebook para estar al día de todas las noticias de moda y cultura joven

Después de todas las listas que hemos elaborado por nuestro 35 aniversario -sobre las mejores portadas, los jóvenes actores con éxito o los músicos más prolíficos-, hemos escrito una con la que os podáis sentir identificados. Lamentablemente, es complicado que a una persona le pasen 35 cosas que nos resulten interesantes a todos -como cuando te encuentras en el metro con ese alguien que te gusta o tu madre te pilla en pleno momento de intimidad contigo mismo-.

Por eso hemos creado una lista que nos haga sentir como en casa y aquí está: 35 rechazos que te llevarás a los veinte. Muchos los recordaréis con escalofríos; os reabrirán viejas heridas del pasado y otros todavía no habéis llegado a sufrirlos, pero lo cierto es que (en la mayoría de los casos) todos los seres humanos pasamos por las mismas situaciones ridículas y patéticas.

Hoy cambiamos el pasado de los famosos y los secretos de la moda por recuerdos absurdos. Si eres de los que se quita un peso de encima cuando admite que perdió la virginidad (o que la quiere perder) en el asiento trasero del coche de sus padres, acompáñanos y comprueba por cuántos has pasado o cuántos estás a punto de experimentar.

1.- No te llega la nota (o el dinero) para entrar en la universidad de tus sueños.
Este será tu primer gran rechazo importante. Seguramente a esas alturas ya habrás sufrido alguno -como aquella fiesta de cumpleaños que tu madre te montó en la guardería y a la que no fue nadie o esa carta de San Valentín que le mandaste a "sonrisa perfecta" y te encontraste rota en la papelera de clase-, pero los verdaderamente importantes no llegarán hasta que seas adulto: cuando estés perdido y a la deriva en ese lugar horrible llamado vida real. Lo más probable es que no puedas estudiar diseño en Saint Martins o derecho en Yale, pero el enfado se te pasará en nada porque lo único que te importará es que llegar al supermercado antes de que cierren, ver el último capítulo de Juego de Tronos y acostarte con todos los que puedas.

2. Me estoy preocupando porque no creo que llegue al número 35.

3. Vamos a 

4. hacer algo

5. que a muchos les gusta,

6. pero que en realidad

7. consiste en poner pocas palabras

8. utilizando mucho espacio

9. para que parezca que has leído más.

10. Te prohíben la entrada en una discoteca.
Como no notarás la presión de tener que darlo todo en los estudios (porque la universidad no es tan dura como la pintan), saldrás de fiesta todos los días porque eres joven y guapa y la gente mayor te invita a copas porque tienes "un rollo especial". 

Durante tu primer año, habrás salido más que todas las hermanas Kardashian juntas y pensarás que eres muy buena gente por acceder a bailar cinco minutos con el pesado de la sala que no deja de insistir en que "quiere conocerte", pero llegará el día en el que lo echarás todo a perder. 

Un día te encontrarás con esa persona de tus sueños, le preguntarás cualquier estupidez para entablar conversación, la cosa se pondrá cada vez más tensa (sexualmente hablando) y acabaréis haciéndolo en el baño. ¿El único problema? Que lo más seguro es que te pille el de seguridad y te prohíba la entrada durante un tiempo -hasta que se le olvide o te tiñas el pelo-.

11. Necesito

12. un

13. pequeño descanso...

14. Rechazos laborales.
Después de sufrir los latigazos del rechazo en tu educación y en tu alcohólica vida adolescente, llegará el momento en el que te des cuenta de que tienes que dejar de trabajar en ese bar de tu barrio -donde todo el mundo sabe tu nombre y te pide consejo- para encontrar algo diferente. 

Entonces llamarás a tu padre para que te ayude a hacer un currículum en Word -lleno de "mentiras" y abultado para que parezca que tienes una experiencia laboral impresionante-, lo enviarás a decenas de multinacionales (como si estuvieses a punto de vender una app por 17 millones de euros) que no sabes ni a lo que se dedican realmente  y cuando pasen unos días y no te hayan llamado de ninguna parte, te arrepentirás de haber dejado tu anterior trabajo y empezarás a quejarte por todo.

15. Rechazos "laborales" -en trabajos que no te pagan-.
En este momento estarás sufriendo la típica 'crisis de madurez': no tienes ni idea de qué hacer con tu vida y te toca soportar las preguntas incómodas de tus tíos en las cenas familiares mientras presumen de su hijo "el abogado", pero no dura tanto como parece. Llegará el día en el que tendrás una Epifanía en la que descubrirás que tu verdadera vocación es ser editor en una revista de moda y cobrar un sueldo fijo todos los meses. 

Por eso mismo, le mandarás tu currículum a todas las publicaciones que admiras con el fin de empezar tu prometedora carrera como becario, pero -una vez más- nadie te contestará. ¿La razón? Ellos tampoco ganan lo suficiente como para pagarte 100 euros al mes por hacer cafés y limpiarles el sudor antes de entrar al desfile de JW Anderson, pero te preocupes... Con el tiempo estarás muy agradecido de NO haber recibido respuesta. 

16. Voy a saltarme unos cuantos.

25. Vale.. No sé qué ha pasado, pero creo que he perdido unos cuantos "rechazos".

27. Tampoco está tan mal esto. Es algo más dinámico, ¿verdad?

29. Rechazado por tu grupo de amigos
En este punto de tu vida, estarás atrapada en un trabajo aburrido -e incluso degradante- y tu vida girará en torno a un círculo de cansancio, aburrimiento, hambre, culpa, aburrimiento otra vez, platos precocinados, sueño... Ya quedan muy pocos rechazos para llegar a la espeluznante realidad de la edad adulta. Un rechazo muy común -y por el que todos pasamos alguna vez, de una forma u otra- es ser rechazado por un grupo de amigos. 

Un día estás con ellos bebiendo vino blanco en un sofá incómodo de Ikea discutiendo sobre vuestro episodio favorito de Twin Peaks -aunque ni siquiera la hayas visto porque naciste justo cuando la estrenaron- y al día siguiente te enteras de que se han ido de vacaciones a Niza sin ti y de que estás en casa sola comiéndote una pizza congelada mientras te preguntas qué has hecho mal. 

Quizás es porque te has acostado con demasiados miembros del grupo; puede que te hayas pasado riéndote de las pintas del "líder" de la pandilla o es que fuerzas demasiado los chistes. No importa el porqué: el caso es que te odian y ya no quieren que vayas con ellos. ¿Y qué? ¡Que les den! Tú vales más que todos ellos... O no.

33. Shhhh

35. ¡Bueno, por fin hemos llegado!
La vida seguirá estando llena de rechazos por parte de muchas personas que pensabas que formarían parte de tu vida para siempre, pero no vale la pena pensar en por qué pasan estas cosas. 

Seguramente te rechazarán de las galerías de arte por que no entienden tu visión, del amor porque no te implicas lo suficiente o de la clase de yoga porque no te has apuntado en la lista de asistentes, pero todo eso es transitorio y banal. Tienes que aprender a calmarte y a preparare para el más duro: ¡El divorcio! Nos vemos en los juzgados.

No te pierdas:
*Guía para sobrevivir a los veintitantos (escrita por alguien de veintitantos)
*Guía para hacerse mayor (escrita por alguien joven)

Recomendados


Texto Bertie Brandes
Fotografía Willy Vanderperre
Estilismo Olivier Rizzo

Tagged:
Bertie Brandes
olivier rizzo
willy vanderperre