el soundtrack de i-D sobre llegar a la mayoría de edad

El equipo i-D mira al pasado para recordar los discos que ayudaron a sobrellevar su juventud.

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12 Agosto 2015, 3:45pm

Mary J Blige, What's The 411
Escuché este álbum por primera vez en el segundo piso del autobús 50 en Birmingham. Mi mejor amigo Richard y yo íbamos camino a la ciudad y escuché Reminisce escapando del Walkman de alguien más. "Mary J. Blige", me dijo Rich el chico al que me acercaba para todo lo relacionado con el R&B en los noventa, y me pregunté quién demonios era ella, cantando con tanta fuerza y dolor -emociones con las que se relacionaba mi torpe versión de diez y seis años. Fui inmediatamente a la tienda de discos HMV y compré el vinil. El álbum -desde Real Love hasta I Don't Want To Do Anything Else, un dueto demente con el ex amante de Mary, K-Ci Hailey- no era solamente increíble por la emoción que Mary vertía en cada nota, sino porque jamás había escuchado algo parecido en mi vida. Con ese Jill Swing, hip hop o R&B, llámalo como quieras, no podía tener suficiente de él. Más o menos 15 años después, pude hacer que la propia Reina me firmara el álbum y, siendo honestos, lloré un poquito de felicidad al imaginar a mi yo adolescente, que jamás hubiera creído que la podría conocer y estar con ella varias veces. What's The 411 no es solamente un álbum con el que crecí, también es uno de mis favoritos de todos los tiempos. Hattie Collins, Editora de Música UK 

The Fugees, The Score
Escuché por primera vez la voz de Lauryn Hill en Killing Me Softly a través de la cocina un sábado en la mañana y tuve que esperar con el oído presionado contra el radio para asegurarme de no perderme el nombre de la cantante mientras mis hermanos gritaban (no existía Shazam en ese entonces). Conseguí el álbum tan rápido como pude y un nuevo mundo de desenvolvió frente a mí, no solo con las canciones súper populares como Fu-Gee-La o Ready or Not, sino también con las referencias de rap que no entendía (aunque busqué poder hacerlo) y los locos interludios, como la pelea en el restaurante de comida china. Abrió muchos mundos nuevos para mí -Nueva York, hip hop, Haití, soul y el estilo fresco del grupo en sus videos musicales. Se volvió mi soundtrack cuando iba a las tiendas en Leeds, para las fiestas caseras adolescentes y para correr camino a la escuela con mis amigos, junto a Busta Rhymes, A Tribe Called Quest, TLC, SWV, Missy y el deep vocal house. Stuart Brumfitt, Editor de Noticias Digital UK

Avril Lavigne, Complicated
Los únicos CDs que mis papás me compraban eran los de S Club 7 y Britney Spears y no me malentiendan, los amaba, pero no crecí escuchando el radio ni nada, así que no conocía nada más. Entonces alguien en la escuela empezó a cantar Complicated de Avril Lavigne y, ¡todo cambió! Era desesperadamente tímida por ninguna razón en particular, así que todas sus canciones solitarias; Losing Grip, Unwanted, Nobody's Home (ustedes me entienden) me hacían pensar que si ella era triste y cool, yo podia serlo también. Aunque jamás me volví cool, para cuando me di cuenta de que ya le hablaba más a los demás, ¡no necesité tanto a Avril! De todos modos la amaré por siempre <3. Felicity Kinsella, Editor Asistente UK

Destiny's Child, The Writing's On The Wall
"Hey, how you doin', yeah I'm doin' mighty fine, last time I seen ya, it's been a long time..." exclama Beyoncé al empezar a cantar So Good, en el segundo álbum de Destiny's Child, The Writing's on the Wall. Diario cuando llegaba de la escuela escuchaba el disco completo, de intro a outro (incluyendo el remix bonus de Timbaland de Get off the Bus, si te suena, es porque ya te la sabes). Aún me sé cada palabra y soy testigo de que hasta hoy el álbum es perfecto. Armonías como miel, pop pro feminista y un catálogo completo de videos que me tenían cantando Say My Name en la sala mientras mi papá me veía muy confundido. Destiny's Child ha logrado con todas las de la ley definir lo que significa ser una banda de chicas y ahora se encuentran junto a algunos de los grupos femeninos más exitosos de todos los tiempos. Para mí, todo empezó con The Writing's On the Wall. Lynette Nylander, Directora Editorial UK

Björk, Medulla
Crecer en Cuernavaca, una ciudad dónde nunca pasa nada en México, sintiéndote ajeno, es difícil. El único acercamiento a la cultura provenía principalmente de dos fuentes: mi abuela con quien platicaba y a veces discutía de cine americano y mexicano de los cincuenta -con ella aprendí a preferir a Marilyn Monroe y a Jane Russel-, y mis maestros de arte y de literatura en la secundaria (una chica y un chico como de 25 que eran novios), típicos fans de Portishead, The Strokes, Yeah Yeah Yeahs y Björk. Por mi miss (como nos hacían llamar a las maestras, aún en tercero de secundaria), compré Medulla de Björk. Un disco que tenía que escuchar en mi Discman en el trayecto de ida y regreso a la escuela, porque a mi mamá le "estresaba". Where is the line?, Vokuró y, Triumph Of A Heart (muchos años antes de que ubicara a Anthony Hegarty), eran para mí piezas artísticas que me transportaban a un mundo fantástico, muy lejano de mi realidad mexicana… Además eran una ventana a una cultura global y online que apenas despegaba, ya en la prepa bajaba toda mi música por Internet, pero en ese momento el CD -con una especie de cráter verde grueso, en su edición mexa exclusiva y que acabó por rayarse- era mi tesoro más preciado y la carta de presentación con la que oficialmente, me convertí en el bicho raro de la prepa. Rodrigo de Noriega, Pasante i-D MX

Manic Street Preachers, The Holy Bible
Muy pocos álbumes podrían definir mis años de adolescente de manera tan completa, lo escuchaba a diario este disco como de los 13 hasta los 19, lo devoraba, desde el cover a Jenny Saville, a las citas impresas en el librito del CD. Tenía todo para ser el soundtrack de tu madurez, era ansioso, bello, inteligente, triste, individual, trágico y con estilo. Formaba su propio mundo mundo lleno de referencias a filósofos oscuros, cultura pop, política, que por sí mismo era toda una educación, en el tiempo pre-internet te permitía formar tu propia burbuja y poder perderte y leer. Las canciones trataban acerca de todo, desde imperialismo americano a asesinos seriales, de depresión a prostitución. Y no sonaba como nada que hubiera escuchado antes o haya escuchado después; era Joy Division enojado, Public Image politizado, fusionaba punk melódico con el sonido industrial, letras retorciéndose y dando la vuelta tratando de apretarse lo más posible entre los acordes de la guitarra. Y se veían tan perfectos, (Raf debe mucho al estilo de la banda) llegar al escenario en indumentaria militar a juego, usar balaclavas y camuflaje en Top Of The Pops, parecía un tiempo en el que los outsiders raros podrían apropiarse de la cultura pop; era la belleza de la tristeza juvenil, solo que militarizada y enojada. La tragedia de la desaparición/suicidio de Richie solo le dio más misticismo a la banda. Felix Petty, Manager de Contenido UK

Rancid, ...And Out Come the Wolves
Ir a la secundaria en Devon, donde mis pulseras negras y rosas con brillos eran consideradas raras y asquerosas (hasta cinco meses después cuando las chicas populares las descubrieron), finalmente encontré mi grupito o tribu con unos punks raros de un pequeño pueblo llamado Colyton. Manejábamos alrededor, en las veredas por el campo en un mugroso Ford Escort, mientras usábamos baggy jeans, tennis gordos Etnies y sudaderas con gorro negras, eramos fumadores pasivos de Marlboro Lights mientras Ruby Sohoon sonaba tan fuerte, que se oía distorsionada a través de las bocinas chafas del carro... Charlotte Gush, Editor Asistente de Noticias

Artful Dodger, It's All About the Stragglers.
Su lanzamiento coincidió con el momento en que los cadeneros empezaron a dejarme pasar sigilosamente a través de las cuerdas de terciopelo de sus sucios establecimientos. Tenía 16 pero por fin había roto la muralla impenetrable de músculos, trajes sastres y los comentarios para batearte como: "¿Puedo ver tu identificación?" What Ya Gonna Do? Fue la primera canción que recuerdo haber bailado, pero múltiples versiones del álbum sirvieron de soundtrack para muchas de mis más tempranas, más chistosas, más tontas y más sucias noches en la ciudad. Re-rewind.... Steve Salter, Jefe de Redes Sociales UK

Outkast, Speakerboxxx/The Love Below
Britney Spears (antes de darse cuenta que estaba muy deprimida), Cristina Aguilera (Dirrty siendo su punto máximo), J.Lo (con todo y Ben Affleck), Blur, Pulp y The Strokes eran lo más escuchado a mi alrededor. La invasión de las líderes femeninas en la música, además de la oleada incesante de britpop, dominaban la radio y las descargas ilegales de principios de 2000 en mi natal Monterrey. Y luego vislumbré la portada doble de Speakerboxxx/The Love Below de Outkast en una tienda de discos en Texas, (cuando el dólar era mucho más amigable), lo compré sin pensarlo, juzgando un libro por su portada y saliendo airosa. Llegué tarde a la carrera musical de André 3000 y Big Boi, este era su quinto álbum, famoso por el omnipresente single Hey Ya! que no dejaron de pasar en MTV por casi tres años. Pero había más, mucho más. Después de escuchar GuettoMusick, Roses, Love HaterFlip Flop Rock y todos los geniales interludios que iban entre cada track, sentía que me había perdido un gran capítulo de música que no solo no era complaciente, era fantásticamente inteligente. Estaba feliz. Cheryl Santos Coordinadora Editorial i-D MX

The Libertines, Up The Bracket
Mi amiga Lauren me puso este disco cuando estábamos en nuestra adolescencia temprana. Estando sentadas sobre una gran pila de ropa en el suelo de mi cuarto, batallando con nuestras emociones imposibles, me di cuenta de que tan increíble puede ser la música. Escuchamos el álbum una y otra vez, sin poder entender exactamente lo que Pete decía, pero amando y aprendiéndonos cada palabra de todo corazón. Menciones especiales también podrían incluir a SPICE, Aaron Carter (el homónimo debut y primer <3), y el soundtrack de Tony Hawk's Pro Skater 2 que hizo soportable para vivir al año 2000. Francesca Dunn, Editor Asistente de Música UK

Fiona Apple, When the Pawn 
Era 1999 y me rompieron el corazón. Aunque estas letras hablan claramente de un amor más adulto, para mi, hablaban de mi propia tragedia. Las canciones de Fiona Apple son de fuerza y me la dieron. Lo más increíble es que aún escucho el disco en los momentos necesarios, como medicina, y que los siguientes discos demuestran un crecimiento y madurez con la que me seguí sintiendo en sintonía. Monse Castera, Editora, i-D México

Dr Dre, 2001 / Eminem, The Marshall Mathers
Dr. Dre, 2001 y Eminem, The Marshall Mathers LP fueron el soundtrack de mi juventud, ¡jugando Pro Evo y fumando mota! Dos de los mejores álbumes de todos los tiempos. Borra eso, los dos mejores álbumes de todos los tiempos.Punto. Forgot About Dre, What's The Difference y Who Knew de The Marshall Mathers LP, son los que repetiría una y otra vez. ¡HEADBANGERS CERTIFICADOS! James Hutchins, Editor Asistente de Música UK

Varios artistas, Cruel Intentions OST
Cruel Intentions era todo para mí. Kathryn era mi ídolo, y Sebastian mi crush de colegiala, pero el soundtrack era aún mejor. Escuchaba Colour Blind cuando me sentía triste, Every You, Every Me cuando estaba enojada y Bitter Sweet Symphony cuando sabía que, de hecho, todo iba a estar bien :) Tish Weinstock, Asistente Editorial UK