the hunger games: dior, yohji yamamoto, y loewe en parís

En París, los desfiles otoño/invierno 2017 –desde la segunda colección de Maria Grazia Chiuri para Dior hasta la imprevisibilidad de Loewe– fueron un comentario sobre el insaciable deseo de la moda por lo nuevo.

por Anders Christian Madsen
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07 Marzo 2017, 5:16pm

Dior es uno de los desfiles más esperados en el calendario de la moda. Desde que John Galliano dejó la casa en 2011 después de su histórico período de quince años como director creativo, cada desfile de Dior ha sido objeto de expectación, entusiasmo y escrutinio. El destino de la casa a raíz de la partida de Galliano ha jugado un papel muy importante en la configuración de la industria de la moda en los últimos seis años. Su poder ha sido el catalizador de muchos de los destinos de los diseñadores, y las consecuencias de ese poder continúan. Ahora tenemos un programa de la moda definido e influido por el legado del diseñador de Dior. Comienza en Nueva York con el alumno Raf Simons, cuyo breve período en Dior le allanó el camino para que pudiera estar al frente de Calvin Klein esta temporada. Se rumora que Lucie Meier, quien fungiera como diseñadora interina de la casa después de Simons, será la directora creativa de Jil Sander en Milán a partir de la próxima temporada, mientras que su antigua pareja de diseño en Dior, Serge Ruffieux, acaba de ser nombrado director creativo de Carven en París. Esa Semana de la Moda comienza con Maison Margiela, donde John Galliano -de regreso en la mejor forma-está influyendo inmensamente una vez más el espectro de la moda. Y tenemos también a Bill Gaytten, el brazo derecho de Galliano en Dior, quien todavía dirige la marca John Galliano, propiedad de LVMH, en esta ciudad.

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Dior otoño/invierno 2017

Suena dramático, pero cualquier cosa que suceda en un desfile de Dior tiene el poder de moldear el futuro de la moda. Es por eso que, al salir del segundo desfile ready-to-wear de Maria Grazia Chiuri para la casa el viernes por la tarde en París, todos los invitados con los que hablaras tenían opiniones muy divididas. La ex diseñadora de Valentino tiene un carácter fantástico. No iba a asumir el trabajo en Dior tratando de apaciguar a nadie o complaciendo gente. Por el contrario, Chiuri está siguiendo su corazón al cien por ciento, convirtiendo a Dior a partes iguales en su propia estética y lo que ella considera que la casa representa. ¿Recuerdan la camiseta con la leyenda "We should all be feminists" de su primer desfile, una colección totalmente inesperada con temática esgrimista que hizo más uso del legado de Hedi Slimane en Dior Homme que del propio archivo femenino? Fue una colección valiente, cultural e históricamente significativa -y ya sea que nos gustara o no, fue realmente inolvidable. Para la colección de su segundo año, introdujo los azules de la casa -respaldados por un cover de Blue Moon de Chromatics- y convirtió las pequeñas chamarras Bar y las faldas plisadas New Look de Christian Dior en números técnicos, reelaborándolas en tafetán, el cual evocaba la idea de que eran prendas para estar al aire libre.

Dior otoño/invierno 2017

Una chamarra Bar recibió un tratamiento de la lana gruesa y la adición de una gran capucha. La combinaron con la característica falda de la casa en la misma lana, pero Chiuri cortó los pliegues como volantes largos hasta el tobillo. Otro look fue un traje utilitario de mezclilla con pantalón, pero lo combinó con unos stiletto y una boina de cuero. Luego llegaron los "vestidos Valentino" de siguiente generación -con líneas las largas y austeras que evocan siluetas victorianas y renacentistas- los cuales no pueden faltarnos tratándose de una colección de Chiuri y que fácilmente también se pueden filtrar en su estética Dior. Sus mejores versiones de ellos fueron hechas en un lujoso terciopelo azul -el materia de las reinas o quizás de los pequeños príncipes, que es la referencia que viene a la mente en el Dior un poco andrógino de Chiuri. Su estética mantiene una tensión fascinante entre algo innatamente italiano -sus raíces- y algo muy del norte de Europa, lo que también describe su actitud pragmática y de liderazgo en Dior. ¿Hay sangre vikinga en las venas de Chiuri? Viendo sus primeras colecciones para la casa, no hay ni un dejo de inseguridad. No hay duda de quién está al timón de este barco. Y eso es asombroso, no sólo en tiempos en que el poder femenino es muy importante, sino en la casa de Dior, cuyo poder la hace tan influyente.

Dior otoño/invierno 2017

Es también la razón por la que la gente tiene opiniones tan firmes sobre el trabajo de Maria Grazia Chiuri ahí, y le debemos mucho por estar dispuesta a causar polémica y asumir las consecuencias de ello. Es difícil decir lo que la gente esperaba de Dior después de que Simons se fuera. ¿Un nuevo Raf? ¿Un nuevo John? ¿Un estilo joven y subversivo como el de Demna Gvasalia? En Chiuri encontró un amplio atractivo, pero también a alguien que no tiene miedo de salirse de los límites. En sus diseños y mensajes directos refleja nuestros tiempos, y lo hace con una sensación de sencillez y comodidad que es muy democrática. Basta con mirar su colección de Alta Costura de este mes de enero, que se inspiró en algo tan infantil como un bosque encantado y simplemente la hizo. Fue genial porque fue algo simple ejecutado a la perfección, y en esta época complicada de la moda eso realmente resuena. La colección de ready-to-wear del viernes tuvo el mismo carácter inclusivo. El Dior de Chiuri es para la gente, y ese enfoque es un reflejo perfecto del momento en que vivimos, donde el acceso es universal y todo el mundo quiere participar. Cuando, en un futuro, analicemos su período al frente de Dior -al igual que con Galliano y Simons y todos los demás antes ella- , será una representación de la moda y su industria en este momento del tiempo. Ese es el poder de Dior, y como su representante, del poder de María Grazia Chiuri.

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Yohji Yamamoto otoño/invierno 2017

En lugar de reflejar el espíritu del tiempo, Yohji Yamamoto va en su contra activamente. ¿De qué otra manera se podría interpretar su desfile, que pareció ser aún más lento de lo habitual? Tiene razón en algo: todo es demasiado, demasiado rápido, y ahora más que nunca la moda necesita tomar las cosas con calma. La estética de Yamamoto es tan distinta que podría mostrar cuando quisiera y aún así deleitaría a sus hordas de fans, que usan religiosamente su uniforme negro de deconstrucción. Y sin embargo, decide mostrar en medio de la Semana de la Moda de París para hacer esta declaración: esto también es lo que es la moda, y lo que es importante recordar. Su desfile del viernes por la noche fue largo, pero las prendas fueron magníficas, como sus vestidos negros que desafiaban la gravedad, donde los pliegues eran horizontales, haciendo que uno se preguntaran cómo le había hecho exactamente Yamamoto para que permanecieran en su lugar. Negro fue también la palabra clave en Loewe, donde los invitados fueron recibidos por un edificio de la UNESCO completamente a oscuras, en el que tuvieron que usar linternas para completar el proceso de llegar a sus asientos. Lo que emergió de la oscuridad no podría haber sido más diferente del mensaje firmemente temático de Chiuri más tarde ese día. Jonathan Anderson presentó un teatro de vestidos refinados, cuyas referencias abarcaron siglos y décadas. 

Loewe otoño/invierno 2017

Fue como un juego de policías y ladrones en la oscuridad: nunca se sabía lo que iba a suceder. Y en ese sentido, Loewe sirvió como un contraste absoluto de Yamamoto -un reflejo de la velocidad y la imprevisibilidad de la moda ahora, muy del tipo de una marca de nueva generación, impulsada por Instagram como Off-white, que mostró su colección la noche anterior, y también como Dior de Chiuri, cuya intención fue simplificar en lugar de mitificar. La moda tiene espacio para todo eso. El futuro nos dirá lo que resuena con más fuerza.

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Credits


Texto Anders Christian Madsen
Fotografía Mitchell Sams

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