el efecto manolo blahnik: cómo el clásico calzado se volvió una sensación avant-garde

Vetements y Rihanna pueden haber hecho de Manolo Blahnik el diseñador de zapatos del año, pero Ossie Clark lo hizo primero en 1971.

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12 octubre 2016, 2:39pm

"No, no hay nada remotamente irónico/sobre nuestro amor por Manolo Blahnik", cantan las mujeres en la adaptación teatral de American Psycho. El libro de pesadilla de Bret Easton Ellis sobre el exceso materialista de 1991, cuando los caprichosos zapatos altos Manolo de tacón delgado eran el indiscutible zapato de moda.

La letra de American Psycho resulta divertida para las personas que siguen este tipo de cosas porque habla de la relación drásticamente cambiante del zapato con el estilo vanguardista. Los Manolos han estado muy de moda, y luego no; y cuando ya los olvidamos vuelven y luego, cuando ya están de vuelta, pasan de moda otra vez. Ha sucedido así demasiadas veces a lo largo de los últimos cuarenta años como para contarlas. Ahora, con un papel protagónico en la andrógina y magistral colección primavera 2017 de Alta Costura de Vetements, y una colección cápsula reciente con Rihanna, el calzado está de vuelta otra vez en la escena de la gente cool. Y la atención se ha vuelto a centrar en un icono del diseño moderno reconocible al instante.

Nacido en las Islas Canarias y destinado originalmente a una carrera diplomática, Blahnik terminó en la escuela de arte e hizo su primer par de zapatos para el festivo y psicodélico Ossie Clark en 1971. Estimulado por nada menos que Diana Vreeland ( "¡Haz zapatos, zapatos!" ), abrió una zapatería en Londres y comenzó discretamente a producir elegante calzado que se convertiría en un elemento básico para las mujeres con talento artístico como Grace Coddington y Bianca Jagger. En algún lugar entre Bianca y Lotta Volkova, la esencia vanguardista del zapato se perdió. ¿O no?

En 1979, Andy Warhol escribió en sus diarios: "Me levanté y anduve por ahí, distribuyendo la (revista) Interview. Fui a la nueva zapatería de Manolo Blahnik en la 65th y Madison, junto a Kron, sus zapatos son únicos y realmente hermosos". Junto con sus anotaciones obsesivas de los gastos en taxi y comidas delicatessen, Andy anotaba cuando sus amigos usaban unos Manolo Blahnik, lo que era algo frecuente.

A partir de los años 70 y hasta los 90 (y de nuevo, hoy en día), Manolo Blahnik colaboró con los diseñadores más creativos de la moda, desde Calvin Klein y Perry Ellis hasta Alaïa y Galliano. Durante el breve período de John Galliano en Givenchy, Blahnik hizo lo que podría considerarse el mejor calzado de la moda: los zapatos rojos que Madonna usó durante el periodo en que interpretó a la famosa acumuladora de zapatos Eva Perón.

Luego volvió, en 1998, con el éxito de Sex and the City, que podría haber sido un programa muy local porque exponía la visión de un nativo de Nueva York de lo que era la vida ahí; pero que se convirtió en una franquicia de una década de duración, la cual inspiró que hubiera tours de cupcakes en West Village e insoportables películas llenas de bolsos de diseñador y un sinfín de juegos de palabras. Dependiendo del punto de vista, se puede decir que fue el nacimiento o la muerte de Manolo (y del pretencioso look del "paseo con la bolsa de compras de Manolo" que se volvió tan característico de Carrie). A medida que el Meatpacking District se llenó de mujeres en tacones en lugar de carne, los Manolo Blahnik se convirtieron en los zapatos que usaba tu tía extravagante en Dallas, no en el atractivo icono del diseño subversivo surgido de los Swinging Sixties.

A Manolo no le importaba: "Cuando tenía una mala racha y la gente no quería ese tipo de botas, zapatos de piso o zapatos altos con cosas elegantes y delicadas, eso me daba mucha más energía", le dijo a Tim Blanks. "Soy completamente discordante. Siempre soy un poco contradictorio ante lo que la gente quiere y lo que se está vendiendo".

Para muchos, Manolo Blahnik nunca se fue. El diseñador Adam Selman, quien colaboró con la marca para la creación de los spectator pumps inspirados en John Waters para la temporada otoño/invierno 2015, dijo: "Los Manolos nunca han pasado de moda, pueden haber quedado por debajo del radar, pero los que los conocen, saben realmente que siempre han sido los favoritos de las damas". Damas como Anna Wintour -ella ha usado prácticamente los mismos zapatos todos los días durante las últimas décadas, unas sandalias MB color nude de tacón bajo con un diseño entrecruzado. La autoridad en Manolo Blahnik, André Leon Talley, me dijo: "¡Él es el rey! ¡El rey sol de los zapatos!".

La frecuente colaboradora de Selman, Rihanna Fenty, trabajó en conjunto con Mr. Blahnik para una colección cápsula muy atractiva que fue lanzada esta primavera y que contó con su propio hashtag (#denimdesserts). Un calzado con patrones que asemejan un recubrimiento de cristal, inspirados en los tatuajes de las manos de Rihanna. La página web de Manolo Blahnik, que no estaba lista para semejante tráfico, colapsó varias veces cuando fue lanzada la colección. La misma Rihanna ha usado las botas de mezclilla altas, tipo chaparreras, en todas partes, a menudo sólo con una playera holgada y unos mini shorts. Algo que no tiene nada que ver con las señoras que almuerzan cruzando la calle West 54th, frente a la tienda de alfombra beige.

Vetements menswear primavera/verano 2017.

Rihanna inadvertidamente preparó al mundo para la que quizá sea la colaboración más experimental de Manolo Blahnik hasta ahora: la colección primavera 2017 de Alta Costura de Demna Gvasalia para Vetements, que cuenta con dieciocho marcas legendarias. Exhibida en la muy turística tienda departamental Galéries Lafayette, fue una oda a las compras con "C" mayúscula, la cual no tuvo nada de sentido en el papel, pero cobró total sentido en la vida real. Junto con los sweatsuits reelaborados de Juicy Couture y las camisas de Comme des Garçons Shirts estuvieron los coloridos y brillantes zapatos de satén y las botas hasta la cintura de Manolo Blahnik. Los zapatos (junto con todo lo demás) fueron conceptuales y también muy codiciados. De algún modo absorbieron el ánimo femenino de la adicción a las compras de Carrie Bradshaw, al tiempo que respetaron el trabajo artesanal de Mr. Blahnik, llevando a este calzado al futuro.

Vetements Alta Costura primavera/verano 2017.

La rica y en ocasiones complicada historia estética de estos zapatos es una parte muy importante del lugar que ocupan en el presente. Luella Bartley, quien colaboró con Mr. Blahnik para la colección primavera/verano 2017 de Hillier Bartley, me dijo, "los zapatos de Manolo Blahnik simplemente se sienten como los objetos más refinados, hermosos, elegantes, chic y, a veces, inadecuados en una manera muy perfecta. Evocan todo tipo de sensibilidades, desde el Chelsea bohemio hasta las páginas de los chicos bien de Harpers and Queen en los 80". Los diseñadores más creativos no ven el buen gusto y el mal gusto como limitaciones -todo se trata de inspiración. Y Luella y Katie Hiller estaban tan inspiradas por el hombre mismo como por sus diseños, desarrollando una versión femenina de los característicos zapatos Manolo matador de piso. "Nuestra temporada con Manolo fue más que una colaboración, él fue, literalmente, la primera imagen en el collage de ideas", explicó Luella. "Una foto de él en un hermoso esmoquin, una bufanda de cachemira y un par de zapatos de vestir impares, uno rosa y otro azul. Lo que resumía el encuentro perfecto entre las normas del buen vestir con un uso perfectamente refinado de lo excéntrico, elegante y rebelde".

Este encantador corto de Michael Roberts (cuyo largometraje documental sobre el diseñador está en proceso) muestra la manera única en que Manolo Blahnik dibuja y pinta sus zapatos. Sus originales dibujos, exhibidos con frecuencia, son tan icónicos como los zapatos mismos. Como dice Adam Selman, "Siento que sabía de los bocetos de Manolo antes de que realmente conociera los zapatos. Esos arcos elevados sobre las puntillas que descansan en tacones de aguja se consumieron en mi memoria de una manera fantásticamente soñadora". Los zapatos pueden estar o no en boga, pero la visión es para siempre.

Credits


Texto Rory Satran
Boceto cortesía de Manolo Blahnik
Runway photography of Vetements by Mitchell Sams