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la janis joplin de rodarte primavera/verano 2017

Kate y Laura Mulleavy examinan el individualismo obstinado y decadente en su colección más reciente.

por Rory Satran
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16 Septiembre 2016, 12:01pm

Janis Joplin grabó el hipnótico y casi a capella himno Mercedes Benz unos días antes de morir a los veintisiete años de una sobredosis de heroína. Sus letras, escritas con el poeta Michael McClure, hacen referencia astutamente a ese deseo muy estadounidense por las cosas bellas, las cosas costosas (como los vestidos de noche, hechos a mano en encaje, de Rodarte; por ejemplo). Joplin conducía -una de las inspiraciones para la actual colección rica en matices de Rodarte- un Porsche pintado con motivos psicodélicos. La fuerza creativa de la vida que llevaría a una artista a hacer dibujos en un auto de lujo es el espíritu que Kate y Laura Mulleavy canalizaron en esta colección de primavera repleta de encajes flexibles, piel de carnero y una gran cantidad de estoperoles.

Se inspiraron en Joplin y también en la escalofriante película española de 1973 The Spirit of the Beehive, me dijo Laura después del desfile. "Se trata de entender la forma en que ves al mundo con más pureza y menos claridad, como los niños", dijo. "La idea de que debes ser creativo". Es algo muy Rodarte fomentar el poder de una imaginación decadente. Pensemos en Janis Joplin descalza, sirviendo champaña Veuve Clicquot en Woodstock. O en Ana, la protagonista de seis años de The Spirit of the Beehive, reimaginando un pastizal ovejero como la guarida de Frankenstein.

Janis estaba en todos los diseños, desde las pieles cortadas en parches hasta las flores en el pelo de las modelos (la cantante de blues usaba coronas de flores antes de que existieran las coronas de flores). Laura señaló que había "algunas piezas que eran más atrevidas", como las chamarras de cuero con cinturón a la altura de la cintura, y las blusas campiranas low-cut con botones. En cuanto a The Spirit of the Beehive, su influencia fue más intuitiva, con una "sensación de delicada calma e inocencia". La tímida niña podía verse en los vestidos color crema, el suave cabello crespo, e incluso en el casting de chicas de aspecto infantil. La colección se apartó drásticamente -y felizmente- de estas influencias en las extraordinarias piezas llenas de estoperoles, los halters, las faldas y las chamarras cubiertas con de adornos metálicos.

Las Mulleavy tienen el don de hacernos ver las cosas más de cerca, ya sea que se trate de una tela (encaje), una forma (la bota occidental), o un concepto (el terror). Ese sentido de revelación refleja su propio proceso. Laura describió su interés en Joplin como, "Es casi como si estuviera descubriendo a Monet por primera vez. Conoces algo muy bien durante toda tu vida y luego, de repente, surge este momento de, 'No puedo creer que esta mujer existiera'. Todos somos tan afortunados por eso. No es que no pensara eso antes, sino que simplemente se volvió más evidente".

El desfile cerró con el estribillo de I'm Set Free de Velvet Underground. ¿Un tema sobre la libertad? No exactamente, dijo Laura. Sólo fue una de las canciones más bellas en las que pudieron pensar.

Ve toda nuestra cobertura de la Semana de la Moda de Nueva York.

Credits


Texto Rory Satran
Fotografía Mitchell Sams

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Primavera 2017