después de diez años de dior homme, kris van assche todavía nos hace soñar con el mañana

"Soy consciente del paso del tiempo y la necesidad de disfrutar la vida. Estoy mucho más cómodo a los 39 años de lo que estuve a los 16, créeme. La gente dice: 'Quiero ser un adolescente de nuevo’. Ése realmente no es mi ideal, en absoluto”.

por Anders Christian Madsen
|
19 Noviembre 2015, 6:24pm

Este año, Kris Van Assche cumplió 39 años. Tomando té verde en el Marignan en París, días después de su show primavera/verano 2016 para Dior Homme, menciona su edad en varias ocasiones. Tenía tan solo treinta años cuando tomó el trabajo de Director Artístico en el lugar de Hedi Slimane, ante el desafío implacable de hacerse cargo después del poster boy del millennial menswear, como si hubiera cometido traición o se hubiera unido a One Direction suplantando a Zayn. Su edad, al parecer, le recuerda la autoridad y tranquilidad adquirida en su resistencia. Alguna vez analizado por sus maneras corteses belgas, ahora lidia con ello como lo ha recibido. "Acabo de publicar una selfie con A$AP Rocky así que te decepcionarás", replica sonriendo, por ejemplo, cuando se le pregunta acerca de sus modales "formales" en las redes sociales .

Apenas hace meses anunció el hiato de su propia marca, KRISVANASSCHE, algo de lo que no quiere "profundizar", pero lo atribuye a los tiempos. ¿Es más feliz en la moda nueve años después? "Oh, sí, mucho. Pienso que Dior Homme ahora tiene un vocabulario totalmente nuevo que la gente ya no cuestiona", dice. "Por supuesto que no fue fácil, pero si fuera fácil significaría que no me estoy esforzando lo suficiente. Si te gusta jugar tenis, juega tenis, pero si quieres ser el número uno en Wimbledon, será un trabajo difícil". Su chico Dior tal vez se desarrolló tarde, atrapado bajo la sombra de su predecesor por temporadas hasta que finalmente alcanzó la mayoría de edad: este caballero suave, culto, romántico y joven en una estética uptown vs. downtown como la soñó Van Assche.

"Siento que ha cambiado enormemente", dice de ese chico. "Ahora que Hedi tiene su propio show en Saint Laurent, junta esos dos shows y así es cuánto ha cambiado. Se ha convertido más en lo que considero ser la respuesta correcta a cómo la división de hombres en una casa de couture francesa debería verse. Porque ésa es realmente la pregunta que me hice hace casi nueve años. Para mí, no debía permanecer tan de nicho. Tenía que crecer y evolucionar hacia algo más, y es seguro que creció". Si quieres una prueba de la habilidad de Van Assche para la comercialización, basta con ver la sonrisa en la cara de Sidney Toledano, CEO de Dior, cada temporada cuando va al backstage a saludar a su máquina dorada de mezclilla.

Pero Van Assche no se ha dormido en sus laureles, y menos aún cuando se trata de talento para el show. Para la temporada otoño/invierno 2015 presentó un estudio en ropa formal con fracs desfilando alrededor de una orquesta sinfónica presentando The Landsc Apes de Koudlam. El show le agregó nueva personalidad a las orquestaciones altamente coreografiadas de Dior Homme, y una visión más profunda en la mente de su diseñador. "Siempre he sido una persona de tradición", dice sobre el tema de los códigos de vestimenta formal. "Trato de concentrarme en lo que siento que Dior Homme debe representar sobre lo que está sucediendo en el mundo. Dior, al ser una casa de couture, debe ser grandiosa. Pensé, wow, la gente realmente compra fracs. Creí que los tenían para complacerme, pero no, ¡los venden! Acaban de hacer un nuevo pedido".

El sentimiento de grandeza es sintomático de un sueño burgués sin complejos. Era cercano a su abuela, una señora de la clase alta belga cuya familia perdió su riqueza cuando ella era joven. "Tenía muchas de esas reglas, como la forma de sentarse en una mesa y arreglarla y ponerle flores", recuerda Van Assche. "Y trató de seguir esas reglas a pesar de que no tuvo la fortuna que se suponía debía acompañar eso. Tuvo a mi padre y él realmente se rebeló contra eso, porque no entendía por qué tenían todas esas reglas y no el estatus para acompañarlas. Mi padre es realmente práctico, y creo que nunca se ha puesto un esmoquin en su vida. Cuando llegué yo, heredé el ojo de ella para el detalle y el anhelo de un determinado patrimonio y el amor por los hermosos detalles que marcan la diferencia en la vida".

Van Assche no te prodiga estos vistazos a su vida personal. Ha sido implacablemente reservado durante su mandato en Dior Homme, y no siempre ha sido fan de los medios de comunicación. "Es un poco molesto cuando, durante diez años, te hacen exactamente la misma pregunta. Estás repitiendo constantemente tu propio CV. '¿Cómo fue crecer? ¿Cómo fue ir a la Academy? ¿Cómo fue llegar a París?' Fue hace veinte años, ¡por favor! Así que siempre empezamos con el pie equivocado. Pero cuando permite una mejor comprensión de la obra, entonces es realmente interesante".

La discreción ahora asociada con Van Assche, dice, fue escrita en las estrellas cuando era un adolescente a principios de los años noventa en el Flandes rural. "Es gracioso, y ahora me acostaré en esa banca", dice rendido, "porque cuando era un niño, mis grandes ejemplos eran Jean Paul Gaultier y Thierry Mugler, estos grandes personajes extravagantes en la moda. Al final resulté estar mucho más cercano a cierta actitud belga de diseñadores más discretos. Por eso los admiro. Pasé mi adolescencia como fan de Madonna, por el amor de Dios, y creo que estoy completamente alejado de ese tipo de personaje, y admiro eso. Ya no lo cuestiono, pero acepto el hecho de que nunca seré Madonna".

Después de que Raf Simons tomó el lugar de John Galliano en la zona de mujeres de Dior, Van Assche ahora trabaja codo a codo con uno de esos compañeros belgas discretos, por lo menos en teoría. "De todas maneras, la división de hombres siempre ha estado tan separada de la de mujeres que siempre había una brecha enorme, y sí, a lo mejor estéticamente la brecha es menos grande ahora. Realmente no pienso en eso. Estamos en edificios separados; tenemos equipos separados. Admiro mucho a Raf, y realmente respeto lo que hace". ¿Usa menswear de Simons? "No, pero tuve mi propia marca, así que ¡Dios sabe que tengo mucha ropa! Mi novio usa Raf".

Éste es Kris Van Assche 2.0: educado como siempre, pero con una determinación y tranquilidad recién descubiertas que tal vez no existían hace nueve años, o incluso hace cinco. Atribúyele eso al alivio que debe acompañar el ponerle freno a su marca epónima, la cual dirigía de forma independiente, o tal vez a la realidad ineludible de la edad y la sabiduría que trae consigo. "Soy consciente del paso del tiempo y la necesidad de disfrutar la vida. Estoy mucho más cómodo a los 39 años de lo que estuve a los 16, créeme. La gente dice: 'Quiero ser un adolescente de nuevo'. Ése realmente no es mi ideal, en absoluto. Me siento mucho más en equilibrio y soy mucho más feliz de lo que era antes".

Credits


Texto Anders Christian Madsen
Fotografía Willy Vanderperre 
Director de Moda Alastair McKimm
Peinado Sofie Van Bouwel de Touch by Dominique Models Agency usando Chanel
Uñas Eva de Keersmaker 
Técnico de Iluminación Romain Dubus
Operador Digital Henri Coutant de Dtouch
Asistente de Fotografía Jorre Janssens, Sander Muylaert
Asistentes de Estilismo Lauren Davis, Katelyn Gray, Sydney Rose Thomas, Inge Theylaert
Producción Isabelle Verreyke, Willy Cuylits, Dieter Blonde, Mira Schouten de Mindbox
Productor Floriane Desperier de 4oktober
Modelos Benno @ Tomorrow is Another Day, Jolan de Bouw @ Hakim Model Management, Ruben Pol @ 16Men, Tim Schumacher @ Premium Models, Yasko
Toda la ropa Dior Homme primavera/verano 2016