en casa con dior homme

El lujo comienza en casa: Kris Van Assche le permitió a i-D la entrada a su espacio personal, mientras Willy Vanderperre captura su colección otoño/invierno 2016.

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abr. 25 2016, 2:40pm

Busca a Dior en Forbes, el Rico McPato de las publicaciones, y cuenta la palabra "lujo" de diez en diez. Con ventas anuales de alrededor de $43 billones de dólares, pronto entenderás porque Kris Van Assche, el Director Artístico de Dior Homme, puede cubrir sus pasarelas con camas de rosas de blancas y vender jeans a $800 dólares. El lujo está por todos lados en Dior, el cual tiene sus cuarteles parisinos detrás de la calle más lujosa de todas, Avenue Montaigne, donde las Kardashian-Jenners comen en L'Avenue y las futuras esposas de los oligarcas rusos se prueban sus vestidos de novia. Pero dile a Van Assche que quieres entrevistarlo en el lugar de París que mejor representa el lujo para él, y te invitará a su propio appartement. "No te iba a llevar a un spa", bromea. Localizado en el muy correcto y formal 17th arrondissement, no muy lejos del Arc de Triomphe, su santuario más íntimo es un grandioso espacio de cuatro pisos con pisos de madera y cenefas de estuco adornando los techos.

En un soleado día de marzo -el último de los shows femeninos, los cuales el diseñador de menswear dice no tener otra opción que seguirlos gracias a los terroristas de Instagram como su servidor- sus paredes blancas están siendo iluminadas por la luz del sol a través de las puertas de la terraza que forman un arco por los dos cuartos de dibujo. Nunca le emocionó el 17, pero tomó el lugar por la terraza, "la cual es super rara en Francia". Ah, y es "un trayecto de cinco minutos de la oficina", dice. "¡Es el paraíso!" En un momento cuando la moda está en una encrucijada, las marcas de lujo como Vetements y Burberry están dando a conocer ciclos de la moda donde lo que ves lo puedes comprar inmediatamente; Raf Simons recientemente renunció como diseñador de la división femenina en Dior, argumentando una enorme cantidad de trabajo y muy poco tiempo, el entendimiento de Van Assche sobre el lujo es crucial. "Si el lujo es ser confortable, sí, en este lugar estoy muy cómodo", dice. "Tengo una vida muy feliz aquí." 

Van Aseche comparte su hogar con su novio y sus dos gatos birmanos, Frida y Diego (como la pareja de artistas), quienes se turnan para treparse al entrevistador mientras nota los muebles de Pierre Jeanneret. A Van Assche le gusta el minimalismo de los cincuenta -principalmente lo francés, nunca lo danés. "¿Qué es el lujo en la moda de hoy? Es una muy buena pregunta. Parece haber mucho más interés por lo visual que por el verdadero valor detrás de las cosas. Suena como un cliché, pero el lujo es tiempo y libertad.". Lo cual plantea dos preguntas obvias. "Creativamente me siento muy libre. Realmente disfruto el aspecto creativo de mi trabajo. Lo amo", decía, respondiendo una. "En cuanto al tiempo, estoy muy bien. Realmente si puedo disfrutar este lugar, durante el fin de semana y eso. Tengo un trabajo muy de tiempo completo y eso está bien, pero esta vida no es imposible. Sí la disfruto.". Este año Van Assche celebra una década a la cabeza de Dior Homme, y a los 39 años, tiene la trayectoria residencial para medir su carrera a la vanguardia de la industria del lujo.

Al llegar a París hace 18 años, Van Assche se mudó por toda la ciudad hasta que su trabajo le permitió tener un espacio industrial: "Lindo, pero algo frío y minimal, con pisos de piedra y todo eso. Poco a poco se volvió más cálido y más francés, y aquí, me gustaría quedarme por un buen rato.". Su primera compra grande fue una impresión de Robert Mapplethorpe de dos cuerpos envueltos en una gasa blanca, el cual aún tiene un espacio protagonista en su pared. En contra hay un librero rico en volúmenes de fotografía y diseño, en donde cuelgan dos enormes pinturas negras de Rinus Van de Velde, la toma que el joven artista belga Willy Vanderperre hizo para la campaña de primavera/verano 2016 de Dior Homme. "Es carbón, entonces es como una piedra negra. Puse el vidrio al frente, algo que no le gusta tanto a él, pero tenía que hacerlo porque de otra manera los gatos lo hubieran arañado hasta acabarlo", dice Van Assche, mientras Frida descansa en su regazo. Muestra la silueta de un hombre con pelo como Beethoven, y abajo de él, hay un pequeño poema. 

"Todos sus días son iguales", dice. "Se levanta a las 11 o 12, come cereal o pan tostado, lee el periódico, ve por la puerta delantera", y así. "No relaciones el texto, relaciona la imagen", implora Van Assche, pero conociéndolo a él y a su rígido Dior Homme, donde la limpieza está cercana a dios, ¿cómo podría no? "Me gusta la rutina y me gusta el orden", admite: "pero también me gustan las pocas cosas y gente que me convencen de perturbar el orden." Entran los gatos. "No hay nada de racional acerca de coleccionar cerámicas y tener gatos", ríe, echando un vistazo a la urna de Kristin McKirdy en su mesa. "Siempre le digo a mi novio que me siento como la persona más normal del mundo, y él dice, 'Créeme no lo eres'." Tal vez la excentricidad de Van Assche no puede ser encontrada en la grandiosidad del lujo, sino en su amor por lo completamente opuesto. "Disfruto el sábado con las pocas plantas que tengo en mi terraza, leyendo libros, yendo a galerías, y relajándome en casa. No es muy extraño. Lo siento."

Más tarde, a medida que divergimos, él hace eco de ese ideal en la imagen de su industria. "El verdadero periodismo y los verdaderos editoriales de moda en las revistas ya son poco frecuentes. No es la velocidad o el ritmo el que nos estamos perdiendo, es la profundidad. Así que creo que todos debemos dar un paso atrás. La moda de lujo no debe ser tan rápida como el fast fashion. Se supone que debe ser más complicada de producir. Ese es todo el sentido." No puedes acusar a este proveedor del lujo de ser una chica material. "Si la casa estuviera en llamas", dice, "salvaría a los gatos primero."

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Credits


Fotografía Willy Vanderperre 
Estilismo Mauricio Nardi 
Texto Anders Christian Madsen
Peinado Anthony Turner de Art Partner
Maquillaje Lynsey Alexander de Streeters usando maquillaje Estée Lauder
Modelos Nathan Dionisio, Koen Verdumen @ Success, Etienne Martinet @ 16MEN. Dylan Roques, Paulius Meskaukas, Otto Vainaste, Trè Samuels @ Bananas.
Toda la ropa Dior Homme