Publicidad

modelos no profesionales en las pasarelas

En esta temporada hemos visto a una ola de diseñadores que utilizan a sus contemporáneos como modelos para sus desfiles, lo que se traduce en una proposición deseable y creíble sobre la pasarela.

por Jack Sunnucks
|
14 Marzo 2016, 5:10pm

photography jason lloyd evans

Ha sido una temporada extraña: grandes casas de lujo como Dior o Lanvin han desarrollado sus colecciones de otoño/invierno 2016 sin director creativo y otros diseñadores como Phoebe Philo y Hedi Slimane han presentado sus últimos trabajos rodeados de rumores que apuntan a que pronto abandonarán Céline y Saint Laurent, respectivamente. Con esto en mente, no es extraño que esta temporada la atención se haya centrado más en seguir a los talentos jóvenes y menos a los diseñadores más establecidos.

Los primeros, además, han dejado huella gracias a un casting innovador, con modelos que se parecen menos a los modelos habituales y más a gente como nosotros. Nueva York fue la primera en golpear: el desfile de Eckhaus Latta en el PS1 fue uno de los acontecimientos más destacados de la semana -por no decir del mes-. Bajo una mastodóntica cúpula desfilaron modelos con mucho carácter y amigos de la pareja de diseñadores, que desfilaron con sus creaciones y acercaron la coleccción al mundo real.

Imagen vía @griffinboswell

En la diversidad del casting en el desfile de Eckhaus Latta encontramos una notable mezcla de géneros, edades y razas, entre los que destacaron la artista transgénero Juliana Huxtable y el arquitecto Miggi Hood. La colección estaba compuesta por una extraña mezcla de tejidos y, con tanta mezcolanza, el efecto general fue de una gran calidez y energía, muy lejos del glamour clínico tan a menudo presente en las pasarelas de Nueva York.

Al otro lado del Atlántico -concretamente en Londres-, Molly Goddard también andaba ocupada con una gran cantidad de volantes. Su personal diseño es ahora fácilmente reconocible, lleno de pliegues de tul de colores fantásticos. En la moda, los volantes siempre han tenido un cierto peligro de convertir a la persona que los lleva en una princesa Disney, pero Goddard salió airosa del reto gracias a la impecable e innovadora presentación de sus modelos. 

La temporada pasada su casting se reunió en una enorme fábrica de sándwiches que ella había creado, y para su colección otoño/invierno 2016 creó un escenario surrealista inspirado en la película japonesa de culto de los 60 Tokyo Drifter. El filme trata sobre pandillas, y eso es justo lo que la diseñadora británica creó con unas modelos que, aunque siguen dentro de las tallas estándares, son un poco más femeninas de lo acostumbrado. De esta forma Goddard consiguió afianzar de forma inteligente sus creaciones etéreas, haciéndonos creer que cualquier chica mismo podrías llevarlas. Una vez más, de forma creíble.

Molly Goddard otoño/invierno 2016. Fotografía Jamie Stoker

La presentación de Claire Barrow fue de un surrealismo similar, pero mientras que las chicas de Goddard eran seres del día, las criaturas que lucieron las prendas garabateadas de Barrow eran sin duda más de la noche.  Las modelos compartieron la belleza extravagante de su ropa y demostraron cómo se puede hacer un desfile donde convivan distintas tallas y distintos tipos de modelos, entre los que destacaron un joven escultural con la cabeza rapada vestido con una bata junto a una chica menuda que unas bragas blancas sobre los muslos pintados. 

Los vídeos que acompañaron al desfile también fueron obra de amigos de la diseñadora. Nos quedamos con la obra de la niña de trece años Duke Brooks filmando su pintura en las salas de pintura Elms Lesters, o Alice Neale filmando a Frank LeBon recitando un poema de Coleridge. Fue algo caótico y una visión auténtica y refrescante de la moda ahora que Londres se ha sofisticado.

Claire Barrow otoño/invierno 2016

Pero el adjetivo sofisticado no tiene por qué ser negativo, y si no que le pregunten a Marques'Almeida. La pareja, que dio a conocer su marca gracias a los vaqueros rasgados que ahora están en cualquier cadena de fast fashion, demostró una evolución notable gracias a un desfile alegremente pulcro y ecléctico en el que contaron con un fantástico casting de amigos y de modelos. Una estrategia que tiene todo el sentido del mundo, ya que, si la marca ha encontrado tan buena acogida entre la gente de la calle, ¿por qué no debería ser esa misma gente la que lleve sus prendas sobre la pasarela?

Vetements otoño/invierno 2016

Por supuesto, el hecho de que los diseñadores lleven a sus amigos a las pasarelas no es un concepto nuevo. Por ejemplo, sentimos un placer ingenuo en el desfile otoño/invierno'10 de Marc Jacobs, que presentó a sus amigas y colaboradoras Camille Bidault-Waddington y Susanne Deeken. Rick Owens ha utilizado de forma repetida el mismo grupo de amigos y modelos con rasgos angulares. En México, Alejandra Quesada ha utilizado a sus amigas y musas cercanas tanto en campañas, como para desfilar. 

Volviendo a París, Nicolas Ghesquière lleva años vistiendo al mismo grupo de mujeres austeras sobre la pasarela, entre las que se encuentran Charlotte Gainsbourg y Maggie Cheung. Lo que parece menos auténtico es la banda de chavos que supuestamente un diseñador ha escogido a dedo, seguramente desde Los Ángeles, o los diseñadores que tienen que hablar sobre su casting con hashtags de Instagram.

Tratándose de moda, obviamente París tiene la última palabra. Vetements es una creación en equipo liderada por Demna Gvasalia, así que puede que no nos sorprenda que el casting de su desfile sea tan particular, con sus amigos representando un look y una actitud más propia del underground ruso que de la burguesía parisina. 

Gvasalia, además, llevó ese espíritu hasta la venerable firma Balenciaga. La dj Clara Deshayes creó la banda sonora del desfile y, junto a la también artista Jane Mosely, fue una de las modelos. El resultado, más que parecer algo punk, destacó por su elegancia moderna, con mujeres interesantes vistiendo prendas inteligentes.

De hecho, puede que ésta sea la esencia de la nueva tendencia de castings. Se supone que debemos aspirar a parecernos a las modelos que visten las prendas, pero, sinceramente, la mayoría de clientes de las marcas de lujo no son rubias de ojos azules. Y la verdad es que, después de haber estos nuevos desfiles esta temporada, podemos decir de primera mano que la experiencia es mucho más emocionante cuando ests presentaciones están llenas de gente real.

Más i-D: 

Fashion Insider: Angus Munro

El nuevo casting de Miu Miu

Credits


Texto Jack Sunnucks
Fotografía Jason Lloyd Evans

Tagged:
casting
Diversidad
modelos
modelaje
otoño/invierno 2016