2016: el año en el que los gvasalia conquistaron la moda

Esta semana en los Fashion Awards, Demna y Guram Gvasalia fueron reconocidos por su enorme influencia en la moda este año. Mientras que el par ganó el premio Best International Urban Luxury Award por Vetements, Demna también se llevó a casa el...

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07 diciembre 2016, 4:30pm

Photography Willy Vanderperre. Fashion Director Alastair McKimm.

Después del desfile Balenciaga primavera/verano 2017 este octubre, una colega de otra revista de moda me preguntó lo que pensaba del desfile. "Espera, no contestes eso", me interrumpió atrevidamente. "Obviamente te encantó -siempre estás besándole el trasero a Demna". Aclarando, ése no es el caso, pero analizando cómo los Gvasalia acapararon el 2016, no podemos negar los hechos: hice tres entrevistas con Demna este año, cinco sesiones de backstage y tres entrevistas con su hermano Guram, CEO de Vetements -la marca que los Gvasalia fundaron en 2013, la cual también le permitió a Demna convertirse en Director Creativo de Balenciaga a finales del año pasado. Entrevisté a todo el equipo de diseño de Vetements uno por uno, desde a la silla de la oficina de Demna hasta a tres de sus modelos, incluso, a su publicista. En marzo, i-D cubrió en exclusiva la conversación de Sarah Mower con Guram para invitados especiales de las universidades de moda de Londres que aspiran a tener sus propias empresas. En octubre, fuimos a Corea para el astuto evento de moda de Vetements en la zona rural de Seúl. Esta semana, en los Fashion Awards, los hermanos ganaron el premio International Urban Luxury para Vetements, mientras que Demna se llevó a casa el International Ready-to-Wear Designer por su trabajo en Balenciaga. Guram también fue nominado para el International Business Leader, un premio que se llevó Marco Bizzarri de Gucci.

Fotografía Willy Vanderperre. Director de Moda Alastair McKimm.

Así que es verdad: yo, como el resto de la industria de la moda, he estado encantado con el efecto Gvasalia a lo largo de 2016. ¿Por qué? Debido a que los logros de Vetements en 2015 representaron una nueva luz en una industria de la moda que a menudo está demasiado enfocada en el canon. Incluso el Londres experimental se había gentrificado -no a propósito, sino porque los jóvenes diseñadores, quienes crearon la nueva escena de la moda de la ciudad alrededor del año 2005, habían crecido y empezado a hacer negocios reales; a crear marcas reales. En otras partes del panorama de la moda, estábamos cansados de ese interminable juego de las sillas de diseñadores contratados y despedidos de las grandes casas de moda, reciclando la misma energía a través de toda la industria, repitiéndose. Moríamos por algo nuevo: algo auténtico, que no fuera pretencioso ni esnob o una porquería, sino algo inclusivo y emocionante, y además inteligente. Y aunque Vetements llegó con más de un par de referencias del legado de Martin Margiela, lo cual algunos dirían que contradice dicha autenticidad, su llegada fue nuestra más reciente Segunda Venida; una especie de salvador en un tiempo de desesperación.

Fotografía Suffo Moncloa. Estilismo Caroline Newell.

"Es una especie de movimiento, pero es aire fresco para la moda en general", me dijo Demna en enero. "Una cierta necesidad de cambio y de replantear las cosas, y creo que también es necesario porque hay muchas preguntas por responder ahora con respecto a cómo funciona, lo que significa el lujo y lo que significa lo underground". En abril, profundizó en el tema: "Ocurrió en el lugar indicado y en el momento indicado. Todos se montaron en esta ola y ahora surfean en esta nueva generación, lo cual era inevitable, ya fuera que Vetements estuviera presente o no. Sólo que Vetements surgió y creció más rápido, lo cual es magnífico. París estuvo estancada por mucho tiempo. Ahora tenemos esta energía, donde Anna Wintour va a los desfiles de Vetements y Jacquemus. ¡Es increíble!, es un cambio". La energía de los Gvasalia ha sido tan magnética que la mayoría de los diseñadores con los que he hablado este año han reconocido su mérito en nuestras entrevistas. Todo comenzó en Roma, cuando visité a Silvia Venturini Fendi en febrero. "Es muy bueno para la moda estar en movimiento", me dijo. "Tengo mucha curiosidad por ver qué es lo que sigue. Nos emociona ver lo que Demna hará en Balenciaga, ¡será lo más memorable de marzo!".

Fotografía Suffo Moncloa. Estilismo Caroline Newell.

Y así fue. El debut de Demna en Balenciaga encarnó la rara combinación de previsibilidad y éxito. Equilibró tan perfectamente el archivo de Balenciaga, el estilo característico de Vetements y un elemento de sorpresa, que no conocí ni a una sola persona en todo el año, que no amara por completo esa colección. Cuando fui a ver a Rick Owens en su residencia de verano de Venecia en julio, me señaló la razón. "Hubo una temporada que fue muy emocionante para todos nosotros; toda la vieja guardia estaba fuera y sentí que habría una revolución -y no ocurrió", se lamentó, refiriéndose a las sacudidas previas que experimentaron las casas de moda. "Pero entonces, el desfile Balenciaga de Demna se sintió bien, fue como, bien, esto es eso nuevo que estaba esperando. Fue muy satisfactorio". Como suele pasar con los éxitos abrumadores, los críticos también aparecieron, sugiriendo que el efecto Gvasalia era un poco muy Margiela. "Moda falsa", así fue como me la describió un editor estadounidense en una cena en Copenhague. No estuve de acuerdo. En la era de Instagram, personas como Demna y Guram instruyen a las nuevas generaciones acerca de una especie de moda de culto que de otro modo nunca conocerían.

Fotografía Willy Vanderperre. Estilismo Alastair McKimm.

En octubre, le pregunté al compatriota de Margiela, Dries Van Noten, qué pensaba del efecto Gvasalia. "Es una pregunta difícil para un diseñador belga. Respeto lo inteligentes que son -a veces, creo, también son un poco muy literales, pero es interesante. Están cambiando las cosas en un buen sentido. Eso es bienvenido. Me alegra que esto esté sucediendo y que estemos usando nuevos medios para hablar acerca de lo que hacen. Es un enfoque inteligente sobre la moda. Eso lo respeto". Sin embargo, más allá del producto, más allá de las referencias y las reverencias a la moda, lo más emocionante de la influencia de Demna y Guram en la industria este año ha sido su interconexión natural entre la moda y el mundo que la rodea. Con sus horribles recuerdos de infancia de la guerra civil de la cual escaparon en su natal Abkhazia, y ahora encabezando el movimiento del Bloque Oriental en París y en todo el mundo, no sólo están instruyendo a las nuevas generaciones en cuanto a la moda, sino que han dado origen a una ola de fans informados, educados y articulados, que usan sus mentes y no sólo sus tarjetas de crédito.

Fotografía Willy Vanderperre. Estilismo Alastair McKimm.

El ingenioso enfoque de Guram hacia los negocios es el mejor argumento contra los dinosaurios anti millenials, que piensan que nuestra generación está hecha de copos de nieve sin esperanza que nunca valdrán nada. (Guram tiene 31 años y Demna 36). Y la manera subversiva y brillante en que Demna referencia y le da la vuelta a la historia en sus colecciones está haciendo que la moda sea social y políticamente relevante para una nueva era. Durante un almuerzo en Londres en mayo, Guram me dijo que él y Demna son realistas. "Y puedo decirte por qué", dijo. "Debido a nuestro pasado y nuestra herencia, aprendimos a apreciar la vida y a ser honestos, porque la única manera en que podemos sentirnos bien con algo es si esto proviene de un lugar muy genuino. La falso es un desastre. Nos deshicimos de lo falso, y eso es peligroso porque es como estar desnudo delante de todos; pero una vez que crees en ti mismo, habrá gente a la que eso le encantará y lo acogerá... y otra gente a la que no". De los Gvasalia con amor -amén a la diversidad y la diferencia que trajeron a la moda en 2016.

Fotografía Angelo Pennetta. Estilismo Julia Sarr-Jamois.

Credits


Texto Anders Christian Madsen