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una nueva europa

Comme des Garçons presentó un ejército de paz en el tercer día de shows para hombres de la temporada otoño/invierno 2016 en París, donde Balenciaga, Maison Margiela, Givenchy y Junya Watanabe reflejaron una Europa en periodo de cambio.

por Anders Christian Madsen
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25 Enero 2016, 6:44pm

Comme des Garcons fall/winter 16

Se necesitaron tres días de shows de menswear en París antes de que el recuerdo de lo que pasó en esta ciudad el 13 de noviembre (hace solo dos meses) nos pegara de nuevo. Cada vez que entramos a un recinto esta semana, guardias con detectores de metales nos hicieron búsquedas en el cuerpo, nuestros bolsos fueron revisados a fondo, y las invitaciones llegaron con recordatorios de tener nuestros pasaportes con nosotros en todo momento. Ésta es la realidad de un París recuperándose del terror, donde el espectáculo debe continuar, pero el cambio es inevitable. El trabajo de Rei Kawakubo siempre refleja el estado de nuestro entorno, a veces de manera compleja y en otras ocasiones en la poesía sencilla de una simple declaración. Su show de Comme des Garçons Homme Plus de la noche del viernes pertenecía a ésta última. Hombres jóvenes con el cabello envuelto en flores multicolores vagaban alrededor de un pequeño podio en lo que Kawakubo llamó "la armadura de la paz": sastrería construida como armadura medieval, las placas de los brazos forjadas en telas florales; zapatos sustituían las placas metálicas superpuestas de botas de armadura con placas de cuero.

Comme des Garcons otoño/invierno 2016

Era un ejército de amor, pero no uno incondicionalmente idealista. La forma en que esos chicos caminaron alrededor de ese pequeño podio enjaulado por su público, tenía una sensación de confusión. Desfilando de ida y vuelta alrededor de los cuatro lados del escenario, al parecer sin ningún patrón repetitivo, era como si estuvieran buscando un lugar hacia dónde ir, o tal vez una salida. Conforme la colección llegó a su fin, las vestimentas se volvieron más oscuras, ahora decoradas con clavos y mucho más medievales, algunas en cuero negro. Representaba la realidad de las cosas: un tipo muy humano de optimismo cubierto con la conciencia siempre presente de que los tiempos no son de color de rosa, incluso si usas esas rosas en tu manga. Para el final, unos modelos que llevaban enormes ramos de flores desfilaron ceremoniosamente alrededor del podio. Ésta fue una Kawakubo abierta en su mejor momento. La diseñadora superestrella japonesa y su esposo y presidente de Comme des Garçons, Adrian Joffe, han sido vistos en shows dos veces esta semana, atrayendo las miradas de admiración de sus fans incondicionales de la moda.

Comme des Garcons otoño/invierno 2016

Kawakubo no hace muchas apariciones públicas, y por esa razón no podías dejar de especular sobre su asistencia a Walter Van Beirendonck (otro de los poetas de la paz de la moda) y Gosha Rubchinskiy, cuya marca se asocia con la sucursal de París de Comme des Garçons. Ahora es el momento para que los diseñadores utilicen sus plataformas de la manera en que Kawakubo siempre lo ha hecho, y ella está allí para mostrarle a la industria que ella, por su parte, está mirando y escuchando. Ante el terror y un nivel de migración sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial, Europa está pasando por grandes cambios políticos y es interesante que suceda en un momento en que los diseñadores están acercándose a su herencia europea aparentemente más que nunca. Marcas como Vetements y Rubchinskiy abordan el espíritu de la era de la Cortina de Hierro en que Europa era una cuestión de Occidente frente a Oriente y celebran los años noventa que le siguieron, cuando tanto el Muro como la moda pasaron por un estado de deconstrucción.

Comme des Garcons otoño/invierno 2016

Observan a París, Berlín, Moscú y más allá, y recuerdan un momento en que las cosas no eran tan accesibles como lo son ahora, y los códigos de vestimenta de alguna manera significaban más. El 6 de marzo, Demna Gvasalia de Vetements hará su debut como director creativo de Balenciaga para su show de womenswear, pero el viernes la industria obtuvo una pequeña idea de lo que puede esperar. La presentación de menswear de la marca, sin modelos, solo por medio de cita, "y no fotos, por favor", tuvo una colección diseñada por el equipo de la casa después de la salida del ex director creativo Alexander Wang, pero estilizada (con tomas presentadas en un tablero en el sala de exposición) por Gvasalia. Tuvo toda la nostalgia y subversión de su trabajo para Vetements: guantes de jardinería sumergidos en látex negro, un delantal que se vería igualmente en casa en una carnicería como en un club de sexo gay, y carriles y carriles de chamarras y abrigos realmente increíbles, que declaraban el patrimonio centrado en el volumen de Balenciaga. Ésa es suficiente previsualización por ahora. Que comience la cuenta regresiva.

Maison Margiela otoño/invierno 2016

Vetements no ha ocultado su devoción hacia Margiela, "cuando todavía era Maison Martin", como bromeó Gvasalia con i-D el año pasado, pero en solo un par de temporadas su estética se ha convertido en una fuerza tan poderosa en la moda que cuando asistes a un show auténtico de Margiela (ahora Maison John Galliano) te tienes que acordar que aquí es donde todo comenzó. Galliano no diseñó la colección de menswear mostrada por Maison Margiela el viernes por la mañana, a pesar de que su propietario Renzo Russo dijo recientemente que su diseñador estrella podría asumir las funciones de menswear de este año. En su lugar, fue diseñada por el excelente equipo anónimo detrás del último par de colecciones para hombres de la marca, y esta temporada no fue menos maravillosa. Evocando recuerdos de la cultura juvenil de los años ochenta y noventa en Europa, fue un choque épico de culturas y escenas: prendas de ciclismo tipo rave, abrigos largos tipo goth, prendas tejidas desgastadas tipo grunge, y pantalones de mezclilla deconstruidos con una cierta cantidad de nostalgia deslavada.

Givenchy otoño/invierno 2016

Reflejó a París en estos momentos, y la partida de su elegante juventud de la pulcritud burguesa en favor de lo que solo puede ser descrito como cierta rudeza: un look underground ecléctico donde las sudaderas de bandas de metal han sustituido a los jeans planchados y a las puffa jackets adaptadas alguna vez tan queridos por los ciudadanos parisinos. Es un look tal vez más asociado con los jóvenes de Berlín, que, después de todo, una vez fue el epicentro de la Europa dividida tan en el horizonte de los diseñadores en este momento. Incluso en el caso de Riccardo Tisci de Givenchy, quien ha encontrado inspiración para sus renegados de pradera urbana para la temporada otoño/invierno 2016 en Berlín. "He pasado mucho tiempo en Berlín, y me gusta la juventud de Berlín en los últimos años. La generación joven en Alemania tiene la costumbre no solo de usar negro, sino también cobre y café, así que esa fue mi nueva forma de interpretarlo", dijo sobre la paleta de colores de la colección. Se basó en la obsesión de los club kids de Berlín con las bandas de metal retro como Metallica y Iron Maiden, y la Givenchy-ficó. "Hice mi propio tipo de rock. No soy una auténtica persona de rock", confesó Tisci.

Junya Watanabe otoño/invierno 2016

Mostrada en un lugar de color rosa-chicle, la colección capturó el espíritu de la cultura de club de Berlín. La dureza de las café jackets decoradas con clavos y un abrigo de cuero, o una bomber color verde militar cuyo estampado evocaba las insignias militares, contrastaban con el color rosa sacarina del entorno, creando una especie de ambiente de dirty club, aunque claro está que con los altos niveles de glamour de Givenchy. Aunque las influencias del desierto, que Tisci explicó llegaron como cortesía de Marruecos, también trajeron un eclecticismo étnico que existe por todo el país de las maravillas multi-cultural que es Europa. Los cortes de cabello tipo mod en Junya Watanabe nos llevaron a otra época en estas partes, más específicamente la escena musical de la Gran Bretaña de los años sesenta, y se fusionó bastante en la línea de los jóvenes en ese entonces: las marcas comerciales del campo y de la ciudad británicos en un armario outdoorsy que incluso tenía paneles solares conectados a abrigos y chamarras. La colección puede haber reflexionado sobre el pasado, pero definitivamente dijo: el futuro ya está aquí.

Credits


Texto Anders Christian Madsen
Fotografía de Backstage Jason Lloyd Evans
Fotografía de pasarela Mitchell Sams