Publicidad

el regreso a casa de eckhaus latta primavera/verano 2017

El dúo de diseñadores se asoció con Devonté Hynes para dar forma a una toma diferente de la familiaridad.

por Emily Manning
|
13 Septiembre 2016, 12:30pm

Desde 2012, Mike Eckhaus y Zoe Latta de la marca experimental Eckhaus Latta, han colaborado con el director alemán Alexa Karolinski en nueve fashion films. Su primero, Uniform, perfiló a un grupo de personas mayores que se han reunido diario en Columbus Park de Chinatown por los últimos 30 años para practicar luk tung kuen, una forma elegante de ejercicio no muy diferente al tai chi. El cortometraje documenta la fascinante rutina matutina del grupo, y los sentimientos de los miembros sobre la importancia del ritual, comunidad, y como lo sugiere el título del filme, de la moda. Cuatro años después —en medio de una ola de calor en todo Nueva York— el dúo de diseñadores presentaron una destacada colección primavera/verano 2017 guiada por principios similares. Debutó en Hester Street Park —una cuadra en Chinatown que está al otro lado de la calle del estudio en Lower East Side de los diseñadores— la colección tuvo tomas diferentes pero refinadas de básicos del diario. Para Eckhaus y Latta, se sintió como un regreso a casa.

"La temporada pasada se mostró por la noche en un ambiente arquitectural realmente específico; fue realmente de otro mundo", dijo Zoe de la presentación de febrero, escenificada dentro de un domo inflable geodésico en el patio de concreto del MoMA PS1. Esta vez, "queríamos que existiera en el mundo en el que vivimos, realmente basarlo en la realidad", dijo Mike, bajo un enorme árbol de roble. "Hemos vivido por aquí, hemos tenido estudios por aquí —simplemente es lindo estar en el vecindario".

Las colecciones pasadas de Eckhaus Latta han hecho énfasis en el movimiento, una sensibilidad formada por los antecedentes de los diseñadores en escultura y diseño textil. Esta temporada —una de las más ligeras del dúo hasta la fecha— los graduados de Rhode Island School of Design reimaginaron una propuesta de clásicos (piensa en chamarras de mezclilla oversized, pantalones cuadrados de workwear, y esos envidiables tejidos holgados) a través de su distintivo lente. Hester Street Park demostró ser un recinto perfecto, ya que el movimiento comunicado a través de estas prendas es de un tipo menos evidente y más familiar —como deslizarse a través de las calles en tu propio vecindario. "Creo que estamos trabajando de una manera en la que sacamos algo del escándalo, a veces, y queremos que nuestras prendas se sientan como algo que simplemente te puedes poner y seguir tu día", dijo Mike. "Es lindo explorar ese campo, porque pienso que progresivamente, nos emocionamos por las prendas que son prendas".

El show tuvo una hermosa colaboración con un vecino: Devonté Hynes. El frontman de The Blood Orange nunca está tan lejos del mundo de Eckhaus y Latta: algunas temporadas modela, hace la banda sonora para filmes, a veces sólo es un miembro de la audiencia. Esta temporada, Hynes proporcionó una excelente banda sonora en vivo —una mezcla de zumbidos electrónicos y loops evocativos de cello, que se sentía un poco parecido a Delancey, un arremolinado paisaje pop nombrado por una calle a sólo cuatro cuadras al norte de Hester.

"Creo que Dev tiene una hermosa sensibilidad a los conceptos más flojos y cómo trabajar en un ambiente. Confiamos en él y disfrutamos mucho trabajar con él porque realmente puede entender, sintetizar, y generar un soundtrack para la colección que se siente a tono con todo y refleja el ambiente", explicó Mike. "No es como si tratáramos de hacer una pasarela fuerte. Hay sonidos de personas jugando tenis y basquetbol junto a nosotros —queríamos esa atmósfera". 

La banda sonora de Hynes dejó espacio para esos sonidos naturales —canciones de cigarras, los skaters patinando a lado en Seward Park— pero también incluyó otro sonido distintivo de Nueva York: una colección de samples similares a los que se encuentran en su álbum más reciente, Freetown Sound. Está inspirado por el triunfo experimental de The Beastie Boys, Paul's Boutique, y a veces suena como el tartamudeo de un mixtape de boombox. También es un álbum que Zoe y Mike "siempre ponen en los estudios de ambos". Cuando los diseñadores se acercaron a Hynes para colaborar, su "sí" fue inmediato, pero "fue como, 'te guste o no, eres parte de la colección —hemos escuchado tu álbum sin parar'", dijo Zoe.

Es una calle de dos vías: Eckhaus y Latta han influenciado la evolución creativa de Dev también. Hynes también proporcionó una banda sonora original en vivo para el show otoño/invierno 2015 de Eckhaus Latta, una pieza de piano que incluía la repetida línea, "feeling the comfort of sadness in a new set of surroundings" ("sintiendo la comodidad de la tristeza en un nuevo entorno"). Esa letra debería ser reconocible para los escuchas de Freetown Sound, ya que desde entonces ha evolucionado al hook de "E.V.P", un trabajo con abundantes texturas de sintetizadores de los ochenta y partes con percusiones. "Si el reto de Freetown Sound explora los callejones, clubs, y parques de Nueva York, la pieza central del álbum 'E.V.P' observa desde el mirador del Empire State Building", escribió Pitchfork en su reseña de la Mejor Canción Nueva.

Hoy, Hynes, Eckhaus, y Latta estaban satisfechos de optar por Chinatown —donde ellos, como el grupo de luk tung kuen, se juntaban para celebrar las prendas rituales de cada día, y la comunidad creativa.

Credits


Texto Emily Manning