Fotograma de 'Amigas para siempre'

8 películas dirigidas por mujeres que te enseñarán a madurar

Si te gustó 'Lady Bird', estas películas te encantarán.

por Oliver Lunn; traducido por Eva Cañada
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29 Enero 2018, 6:14pm

Fotograma de 'Amigas para siempre'

Este artículo fue publicado originalmente en i-D UK.

Escrita y dirigida por Greta Gerwig, Lady Bird refleja el paso a la edad adulta de una chica de 17 años en el Sacramento de principios de los 2000: discute con su madre por su habitación desordenada, escucha "Hand in My Pocket" de Alanis Morisette en el coche de su padre, se enamora de un bajista pretencioso. No sucede nada extremo. Es tan solo ella, navegando por esa extraña parte de la adolescencia pre-universitaria que reconocerás si alguna vez llegaste tarde a casa completamente borracho e intentaste ocultárselo a tus padres.

Y se centra en este tema al cien por cien. Tanto, que fue coronada como la película con mejor puntuación de todos los tiempos en Rotten Tomatoes. Y aun así, la película y su directora fueron completamente ignoradas por los Globos de Oro y los premios BAFTA. No tengo ni idea de por qué. Durante demasiado tiempo, las directoras femeninas han sido eclipsadas por sus colegas masculinos en la carrera hacia los premios al Mejor Director. La frustración que eso provoca se materializó durante los Globos de Oro, cuando Natalie Portman presentó a "todos los hombres nominados". Cuando tenemos algunas de las mentes más brillantes de todo el mundo haciendo añicos el techo de cristal con las historias que cuentan, la maestría con la que las narran y, a veces, simplemente solo por la misma naturaleza de ser mujeres cineastas, ¿cómo podemos interpretar su exclusión como algo que no sea sexismo? Así que, a la mierda el patriarcado. Aquí te mostramos ocho de las mejores películas sobre el paso a la edad adulta dirigidas por mujeres. Si te gustó Lady Bird, estas películas te van a encantar.

Mustang
Mustang, calificada por algunos como Las vírgenes suicidas turca, te deja caer sobre las trincheras cotidianas de la adolescencia femenina en la Turquía rural. Cinco hermanas son castigadas rutinariamente por ser chicas: por bañarse en el mar con chicos o por llevar ropa que no cubre cada centímetro de su piel. Pero lo peor de todo es que son obligadas una a una a casarse con tíos que no conocen de nada y son sometidas a "informes de virginidad". Es una película que te abre los ojos. Una narración que te destroza el alma de la cineasta turco-francesa Deniz Gamze Ergüven.

Amigas para siempre
El grupo de chicas que aparece en la película de Lesli Linka Glatter Amigas para siempre ―que se adentra en las particularidades de la adolescencia femenina durante los años 70― pasan el tiempo robando la ropa de los chicos en el lago, realizando sesiones de espiritismo a medianoche en el cementerio y, por supuesto, haciéndose amigas de un anciano llamado Pete el Loco. Básicamente invierte el género del guion de Cuenta conmigo y realiza un nostálgico flashback sobre un grupo de amigas que crecen en una pequeña población de Norteamérica. En lugar de River Phoenix y sus amigos raritos, tenemos a unas jóvenes Christina Ricci, Thora Birch y Gaby Hoffmann. Imposible mejorar este reparto.

Tomboy
Laure es una niña de 10 años que acaba de mudarse al barrio. Es bastante marimacho y, cuando conoce a una chica que da por hecho que ella es un chico, instintivamente se presenta como Mikäel. Como Mikäel, se forja una nueva identidad como parte de un grupo de chicos de la localidad. Entonces se enamora de una niña. Pero sabiendo que su hermana conoce el secreto, ya vemos que la cosa no va a acabar bien. Tomboy, de Celine Sciamma, es una exploración matizada y muy poco frecuente de la ambigüedad de género y la inocencia de la juventud.

Las vírgenes suicidas
Ambientado en una zona residencial durante los años 70 ―y plagado de ensoñadoras imágenes, destellos de lente y una brumosa banda sonora de Air―, este clásico sobre el paso a la edad adulta dirigido por Sofia Coppola retira el velo tras el que se ocultan las hermanas Lisbon, que básicamente viven prisioneras de su militante madre, obligadas a llevar ropas de colores apagados y a vivir una vida de abstinencia. Pero hay un problema: son chicas adolescentes. ¿ Realmente pensaba su madre que acatarían sus órdenes? El retrato que ofrece Sofia de la represión, el amor y la tragedia adolescentes es profundamente perturbador y dolorosamente bello a partes iguales.

La bicicleta verde
Como primera mujer saudí en situarse tras la cámara, Haifaa al-Mansour es responsable de este conmovedor drama sobre una niña que sueña con tener una bicicleta de color verde brillante. La desea más que cualquier otra cosa en el mundo. El problema es que la sociedad ultraconservadora que la rodea ―incluida su propia madre― desaprueba su deseo, porque lo considera contrario a los principios del Islam. Sorprendentemente, Arabia Saudí no levantó su prohibición de que las mujeres montaran en bicicleta (dentro de áreas controladas) hasta 2013. También resulta sorprendente saber que Haifaa tuvo que dirigir esta película desde la parte trasera de una camioneta, empleando un walkie-talkie, para no despertar la alarma entre la población.

Fish Tank
El drama de Andrea Arnold, enormemente alabado por la crítica ―fue calificado como el 65º mejor film del siglo XXI por la BBC―, nos presenta a Mia, una adolescente que crece en una urbanización de Essex. Es una chica solitaria, que baila en un apartamento vacío. También carece de miedos y es bastante bocazas: critica a las otras chicas por su forma de bailar e incluso llega a dar un cabezazo a una de ellas. Las cosas alcanzan un punto crítico cuando el nuevo novio de su madre se muda a vivir con ellas y se aprovecha de Mia. ¿La única cosa positiva que tiene? Su baile. Y quizá un caballo. Hacia el final de la película te sitúas completamente en su mundo. Y una de las principales razones para ello es que la actriz novata Katie Jarvis ―que solo tenía 17 años por aquel entonces― está increíblemente genial.

Fuera de onda
No hace falta que te hayas criado en Beverly Hills vistiendo de Alaïa de los pies a la cabeza para poder apreciar esta obra maestra de Amy Heckerling. Refleja a la perfección las tribus adolescentes de los 90: skaters con pantalones demasiado grandes, fumetas con rastas y, bueno, chicas con un suministro interminable de sombreros enormes. Y, más allá de eso, refleja a la perfección la mierda diaria que supone la vida en el instituto, un momento en el que el hecho de te digan que eres "una virgen que no sabe conducir" es de algún modo una humillación en toda regla. ¿Quién habría pensado que una reinterpretación moderna de la novela Emma de Jane Austen podría hacernos sentir tan identificados? Sí, incluso aunque no crecieras conduciendo por todo LA con zapatos de plataforma. ¡Finge que así fue!

Una chica vuelve a casa sola de noche
Esta no es para nada una narración al uso del paso a la edad adulta. Quiero decir, que tiene vampiros skaters y está ambientada en una ciudad fantasma llamada Bad City. Sin embargo, cuando la analizas, la película de debut de Ana Lily Amirpour ―celebrada como "el primer western de vampiros iraní"― es exactamente eso: un simple relato de una chica que crece en una pequeña ciudad, caminando por las calles de noche y soñando con el mundo que se extiende más allá de su entorno. Y sí, resulta que es una vampira. En otras palabras: nunca has visto un film sobre el paso a la edad adulta como este.

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