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¿es posible obtener la misma experiencia estudiando en línea que en una universidad de arte tradicional?

Mientras la dirección en la educación artística cambia poco a poco a la estratósfera virtual, Greg French, graduado de Central Saint Martins, se pregunta que se pierde y que se gana al abrir la posibilidad de acercarse a una audiencia mundial.

por Greg French
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16 Junio 2015, 1:10am

Ya existen infinidad de artículos preguntándose el papel que juega la tecnología en la educación actual. Profesores virtuales, aulas sincronizadas a Internet, métodos de calificación en línea; son algunos de los ejemplos que ya no usamos como proyectos a futuro. Sin embargo, hay poca discusión sobre el rol que estas herramientas digitales juegan en el campo de la educación artística. Pero, ¿por qué? ¿Estarán las universidades de arte y diseño quedándose cortas por querer mantener la visión romántica de cómo se debe de enseñar a sus alumnos? ¿O estamos protegiendo un método ya más que comprobado y que ha engendrado a muchas de las grandes mentes creativas que dichas universidades tienen para ofrecer?

El primer obstáculo que debe ser atacado es la necesidad inminente del espacio físico, que funciona de laboratorio experimental dentro del proceso creativo. ¿Podría la web proveer de ese espacio en el que podemos aventar latas de pintura a la pared, o desenrollar tela para cortar y coser "toilés"? Pensándolo profundamente, probablemente, sí. Pero solo en el plano de la simulación, lo que cancela una parte crucial en la formación creativa, el proceso de interacción humana y de generar errores.

Cualquier estudiante de moda podrá confirmar, que en algún momento de su carrera experimentó el equivocarse de nuevo y equivocarse de mejor manera. Los momentos espontáneos de genialidad, generalmente van acompañados de las discusiones posteriores que los rodean y ayudan a aterrizarlos. En momentos de confusión, durante mi propia experiencia escolar, me acercaba a la gente a mí alrededor para recibir consejo. Si esa misma noción de experimentación se puede conseguir en cualquier espacio y después de ser exhibida, recibir retroalimentación en línea, ¿hemos ya erradicado la necesidad del espacio físico en el proceso de aprendizaje?

Quizás tendríamos que voltear a ver los principios educativos mismos, específicamente la idea clásica del maestro y aprendiz, para comprender el papel que juega la tecnología en esto. La idea típica de la educación descansa en el pensamiento de transmitir conocimiento del sabio al inexperto. Esa es la premisa detrás de mastered.com, un nuevo sitio que promete: "cursos de moda en línea dirigidos por profesionales de la industria con reconocimiento mundial".

En su primer curso, junto a la "Val Garland School of Make up", recibes una capacitación de tres meses que consta de contenido audiovisual original de su legendario decano, además de apoyo de colaboradores de i-D, Nick Knight y NARS. Es un acercamiento muy en la premisa de: "lo más cercano a ser su asistente, sin ser su asistente". Definitivamente es una propuesta interesante para aquellos que no tienen el acceso económico para cuatro años de cuotas universitarias o el tiempo para entrar a Central London.

Si lo que se busca es replicar las características discursivas de las escuelas de arte, la noción del "livestreaming" y de la interacción digital es de suma importancia, para poder así llegar a cualquier persona alrededor del mundo. Lou Stoppard, editor de ShowStudio, el sitio de moda dirigido por Nick Knight, comparte este pensamiento: "el Internet rompe las inmensas barreras geográficas, permite que gente que no vive en las cuatro capitales tradicionales de la moda tenga acceso a discutir y debatir sobre la materia".

Probablemente sea dicha noción de accesibilidad, la que resulta una preocupación para las escuelas. Es por todos sabido que recientemente, con el aumento a las cuotas de inscripción, la importancia de la institucionalización ha sido cuestionada y hasta considerada parte de un sistema elitista, incapaz de incluir el talento en situaciones desfavorecedoras y solo considerar a aquellos con la posibilidad económica. Ésta manera de pensar no solo es devastadora sino vital para reflexionar en cualquier debate que opine sobre la evolución de las universidades del campo creativo.

¿Qué puede ofrecer entonces la institución clásica que las escuelas en línea no? Después de haber estudiado en la Saint Martin's School of Art de 1977 a 1980, el profesor Ian R. Wenn, es ahora un catedrático asociado en Central Saint Martins, profesor de moda en la Royal College of Art y un reconocido escritor de moda, respondió: "la experiencia en las universidades de diseño y arte es simplemente eso, una experiencia." "No es solamente el aprendizaje, el proceso de cursar una carrera ofrece una oportunidad a diferentes desafíos, autodescubrimiento, experimentación, creación de discurso, búsqueda personal, posibilidad de generar errores y más importante aún, experimentar tu humanidad. Casi siempre es un proceso complejo."

Se podría decir entonces que el cuestionamiento está mal planteado y resulta mejor preguntar, ¿qué puede beneficiar a la educación, con la inclusión de las herramientas tecnológicas? y no al revés. Sin la existencia del elemento humano en lo digital, ¿cuál sería el punto de su inclusión? Una escena del thriller de Alex Garland, Ex Machina, cuestiona al auto proclamado pintor autómata, Jackson Pollock. Nathan, el personaje central, argumenta: "el reto no es actuar automáticamente, es encontrar la acción no automática, desde pintar, hasta respirar, hablar, coger o enamorarse..."

Éste fenómeno parece haber ocurrido de una manera increíblemente armoniosa en el Fine Art Degree Show de Central Saint Martins. Los estudiantes formaron equipo con Shia LaBeouf, Luke Turner y Nastja Säde Rönkö para transmitir la revisión privada de sus colecciones durante el show de graduados, completa. Cada uno de los 36 trabajos estaba precedido por una pantalla verde, en la que LaBeouf los iba presentando, con textos que trabajó con cada uno de los alumnos previamente. "La razón por la que quisimos transmitir en vivo nuestro show es porque tenemos familia y amigos alrededor del país y el mundo, queríamos que lo presenciaran y no iban a poder venir", explica Andrew Smith, alumno y organizador de la iniciativa. "La tecnología se vuelve un medio para hacer al mundo más pequeño y para acceder a recursos que de otra manera serían imposibles."

En el pasado, a nuestra generación se le había denominado como la generación "puente". Esto por ser un grupo que espera entre aquellos ya establecidos y la generación que está por venir. Como uno de los alumnos de la primera generación de una universidad artística, que creció completamente en línea, no me sorprende que esté llevando tiempo desarrollar la mejor manera de incluir a las tecnologías que mejor se adapten al sistema de la educación creativa. Y aunque muchas veces la educación que mayor enseñanza te deja, son las pláticas en un bar o antro que se vuelven intensos debates, con la gente que conociste en la universidad, sin duda la disponibilidad de la educación en línea puede resultar muy interesante para alguien que por cualquier razón, no puede asistir físicamente a una universidad de arte. 

Credits


Texto Greg French
Fotografía Joi Ito

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Cultura
Educación