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la vida secreta de marlon brando

Hablamos con su hija -Rebecca Brando- de la nueva película sobre la trayectoria personal del actor y sus sentimientos más profundos.

i-D Staff

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A la mitad de Listen to Me Marlon, un documental que retrata la vida del conocido actor, Marlon afirma que cuando era joven estaba "destinado a difundir su semilla por todas partes". Como tiempo después se llegó a demostrar, tuvo un total de 16 hijos. Una día conocimos en San Francisco a Rebecca Brando, una de las hijas que el actor tuvo con la actriz mexicano-americana Movita Castañeda. Ahora, Rebecca es psicóloga y nos cuenta como fueron sus días con Marlon; el padre cariñoso, bromista, entregado y complejo que fue.

¿Sabías algo de todas esas grabaciones privadas antes de que se estrenara la película?
Lo que no sabía es que había tantas, pero si que era consciente de que había algunas porque siempre que entraba en su habitación, le veía hablándole a la grabadora o cambiando la cinta de cassette, pero nunca lo hacía en mi presencia o la de los demás. Cuando me veía, dejaba de hablar pero yo sabía que algo pasaba. Al final, cuando nos llevamos algunas de sus pertenencias personales, abrí un cajón que estaba llevo de cintas etiquetadas y me las llevé todas para escuchar su voz, pero pasó un tiempo hasta que me sentí preparada. Cuando se empezó a hablar de esa posibilidad [de hacer una película], me enteré que habían rescatado mucho material olvidado donde aparecía él y dije: "¡Yo tambien tengo muchas!", solo que las mías eran sesiones de autohipnosis y de meditación.

¿Cuál fue tu primera reacción cuando viste todo ese material en la película?
Estaba muy, muy emocionada porque no había oído la voz de mi padre en 10 años. Tenía mucha presencia y, aunque no le vieras entrar en la habitación, notabas que estaba allí. Su voz era hipnótica y te quedabas prendado de él con cada palabra que decía. Verlo en la gran pantalla otra vez y oír su voz fue algo muy chocante para mí y, después de pasar por todo ese cúmulo de emociones, tuve que liberarme de todo eso y ver la película como una espectadora más.

Pero... ¿cómo lo haces para distanciarte de algo así?
Mi padre estaba muy metido en el mundo del psicoanálisis y se psicoanalizaba constantemente así que, en parte, me ayudó a convertirme en lo que soy ahora. Me costó un poco hacerme a la idea y decirme a mí misma: "Vale Rebecca, no te involucres personalmente". Fue difícil, pero lo conseguí y ahora la he podido ver hasta 5 veces y, cada vez que lo hago, descubro algo nuevo y aprendo de ello.

La película trata mucho sobre el concepto de la memoria. Al verla, ¿qué tipo de imágenes suyas te vienen a la mente?
Gran parte de ese material es de cuando era muy joven y yo todavía no lo conocía. En cuanto a los planos de la casa, la mayoría eran decorados, pero la fachada era la de verdad. Después también se puede ver un árbol con una mesa y sillas y, al lado del árbol, había una sauna en la que pasábamos mucho tiempo hablando. Todas esas imágenes me evocaron muchos sentimientos pasados y buenos recuerdos. Allí encerrados, a menudo hablábamos de mis hermanas o de mi madre y me preguntaba cosas como "¿eres feliz?" o "¿con qué chico sales?".

¿Era muy hablador?
Muy hablador. Al principio podía parecer un hombre muy callado, pero solo le gustaba estar tranquilo. Tenía una voz muy suave y creo que nunca me llegó a levantar la voz, pero sí que era muy hablador; le encantaba inventarse historias, contar chistes y gastar bromas.

¿Qué tipo de bromas?
Por ejemplo, estábamos sentados en la mesa listos para cenar y de repente mé decía: "¡Oh! He dejado las gafas de leer. ¿Te importaría ir a mi cuarto a buscarlas?". Yo le decía que sí y cuando volvía a la mesa, ya no había nadie sentado y estaba completamente sola. Yo pensaba: "¿Dónde está todo el mundo? ¿Qué ha pasado?", y después los encontraba a todos escondidos en la despensa. Cuando comíamos pasta, él fingía que estornudaba y que le salía una por la nariz. Cuando salíamos fuera a comer, me distraía señalando algún sombrero gracioso y me robaba la comida.

¿Qué ideas o valores te inculcó de pequeña?
Me enseñó que había que alzar la voz por aquellos que no pueden y aprovechó su fama para hacerlo. Cuando [en la película] dice: "Soy el guardían de mi hermano", la frase se queda resonando en mi cabeza, pero no sé la razón. Supongo que siempre he querido hacer algo así de bueno. Me metí en política y trabajé en el gobierno porque quería cambiar las cosas, pero pensé: "¿Por qué soy así? ¡Él era un gran activista!". Cuando él quería ayudar a los demás, lo único que hacía era ser amable. Durante toda mi infancia, se encargó de ayudar a todos aquellos que no tenían acceso a la educación por falta de recursos económicos. Recuerdo que cuando estaba en sexto curso, me preguntó: "¿Hay chicos en clase que no tienen amigos?", yo respondí que sí y él me dijo que fuera a hablar con ellos y que pasaramos tiempo juntos. En realidad yo ya lo hacía, pero me volvió a demostrar que le encantaba ayudar a los oprimidos.

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Credits


Texto Sam Fragoso