este fotógrafo muestra a los ensoñadores chicos con los que ha salido

El fotógrafo de 20 años nos cuenta de su infancia en Texas, haberse enamorado de uno de sus modelos, y apoyar a las nuevas zines queer.

por Hannah Ongley; traducido por Laura Castro
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26 Julio 2017, 1:35am

Este artículo fue publicado originalmente por i-D US.

La fotografía a la que Ryker Allen considera un punto de inflexión es la de un chico al que invitó a su estudio. El chico lleva unos shorts color amarillo mostaza y está bañado en una brillante luz dorada. "Cuando apareció, básicamente me sentí encantado por su presencia y muy atraído hacia él —recuerda el fotógrafo de ahora 20 años de edad—. Estaba completamente cautivado. Terminé saliendo con ese chico después de fotografiarlo, además no recuerdo cómo tomé ninguna de esas fotografías porque estaba muy concentrado en él. De ahí en adelante tuve que fotografiar a chicos por los que me sintiera realmente atraído o que fungieran como sustitutos de mis novios anteriores". Ryker tiene la intención de que su continua exploración de la masculinidad queer, la serie Boys, madure junto con él. Ryker ahora vive en Nueva York, trabajando como fotógrafo y productor asociado para la revista Hello Mr., a la cual ahora está ayudando a expandirse en una incubadora de zines queer más pequeños. Recientemente, regresó a su hogar de la infancia en San Antonio para volver a conectarse con la vida preparatoriana que dejó atrás. Aunque Texas no es exactamente el mejor lugar para que la gente queer viva en este momento, la sensación de aislamiento que sintió ahí siendo un chico de 14 años era algo que necesitaba recordar. "En Nueva York, todo el mundo es gay". Además, la luz del sol en Texas es realmente increíble.

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¿Cuál fue tu introducción al arte queer?
Tenía 14 años y vivía en San Antonio, Texas. Estaba en una librería Barnes & Noble y en el estante de periódicos vi la revista Hello Mr. No la vi y pensé: "Esa es una revista gay", simplemente tenía una portada muy bien diseñada. La abrí y vi que había personas queer en ella, justo como yo, trabajando en torno al queerness. Nunca había puesto ambas cosas juntas. Fue un gran descubrimiento para mí ver a esta publicación hablando de las personas queer. Desde entonces, todo en lo que me he enfocado es en el arte queer. Ahora trabajo para esa revista.

¿Cuál fue la primera foto que tomaste de un chico con el que hayas salido?
Empecé en la fotografía cuando tenía 10 años. Mi hermano era atleta cuando éramos más chicos y viajábamos mucho por sus competencias. Mis padres intentaban mantenerme callado y por ello me compraron una cámara. Toqué cada uno de sus botones y vi tantos tutoriales de YouTube como pude. Lentamente pasé de la fotografía de bodegón al retrato. Cuando estaba en la preparatoria trabajé como fotógrafo de bodas y como fotógrafo senior de retratos. Me resultaba muy difícil hablar de mis emociones y mi vulnerabilidad, pero me di cuenta de que a través de la fotografía expreso mucho. A partir de entonces empecé a tratar de concentrarme en mi experiencia como adolescente queer. Eso me llevó a fotografiar a los chicos con los que estaba saliendo. Definitivamente tomé fotos de mis novios de la preparatoria pero nunca los consideré mis modelos.

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¿Cuál es la reacción que obtienes típicamente cuando les pides a los chicos que te permitan fotografiarlos?
Hay tres rutas que puedo tomar. Una es si estoy saliendo con el chico. Por lo general, en ese caso la cámara es parte de mi vida, siempre viene conmigo y obviamente le voy a tomar fotos al chico en cuestión. Esa ruta es completamente única. La segunda ruta es encontrar a los chicos a través de Internet, ya se trate de jóvenes queer que tengo entre mis propios contactos o que los conozca a través de los chicos con los que he salido. Al principio, esa ruta era un poco complicada porque realmente no tenía un portafolio que representara el trabajo que les decía que estaba realizando. Muchos chicos estaban renuentes o confundidos con respecto a mi trabajo. A veces me decían: "Pero no me veo gay", "No encajo en eta categoría", o "No soy modelo". Mucho de eso se deriva de una homofobia internalizada. Sienten que no son lo que es el queerness. Pero cada quien tiene su propia experiencia como persona queer. Y la tercera ruta es a través de un casting. A medida que la gente comenzó a entender realmente de lo que se trata mi trabajo, se ha vuelto mucho más fácil llegar a la gente. Tengo suficiente trabajo ahora como para que la gente lo entienda.

¿Cómo usas la moda para desafiar los estereotipos sobre la masculinidad queer?
Recientemente he hecho mucha fotografía de moda. Éste es un nuevo concepto en mi fotografía y se trata básicamente de mi haciendo un guiño a los estilistas a los que admiro. Por lo general, se trata de los estilistas cuya naturaleza es queer y a quienes realmente no les interesa el aspecto binario en la ropa. Tratándose de retratos, mucho de ello se basa en el libro fotográfico ‪Gay Semiotics de Hal Fischer. Él fotografió la cultura gay de los años 70 en San Francisco y la manera en que se vestían los hombres gays, ya se tratara de un pañuelo blanco en el bolsillo trasero, una camiseta blanca sin mangas fajada en unos jeans deslavados o un pendiente en la oreja derecha. Estoy haciendo referencia a estos atuendos para rendir homenaje a los padres de la fotografía queer, pero también porque mi trabajo posee en sí una naturaleza vintage. En la década de los 70 no había internet, los hombres gay tenían que comunicar su queerness a través de la ropa.

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Es un momento particularmente incierto para la gente de la comunidad LGBTQ. ¿Qué te mantiene optimista hacia el futuro del arte y la representación queer de los jóvenes?
Creo que a muchos jóvenes, sean o no queer, les preocupa mucho que sus voces no sean escuchadas. Probablemente, lo que está ocurriendo políticamente en este momento afecta a mi generación y a la siguiente más que a cualquier otra. Especialmente con el Internet, los jóvenes creativos pueden compartir su trabajo y posiblemente logren que sea visto por millones de personas. Cada quien tiene su propia experiencia queer, pero ahora es posible ver también todas las otras experiencias queer. Hay un gran crecimiento en los artistas queer menores de 25 años. Muchos artistas preparatorianos me mandan mensajes en línea, lo que me recuerda cuando yo tenía 14 años y vi la revista Hello Mr. Es genial ver que todo esto esté sucediendo justo ahora. Los jóvenes están enojados y quieren hacer escuchar su voz.

¿Puedes contarnos acerca del proyecto de residencia en Hello Mr.?
Hemos creado una revista de residencia llamada The Issues, que proporciona tutoría y recursos para nuevas ideas, específicamente en el ámbito de la publicación queer. Dentro de cada número de Hello Mr. habrá una nueva revista. La primera será Brunch Club, una revista queer enfocada específicamente en la inclusión dentro de la comunidad LGBTQ. Hello Mr. no es sólo una publicación en sí, sino que se está convirtiendo en una plataforma de lanzamiento de nuevas publicaciones, para nuevas revistas o nuevos zines que más tarde se convertirán por completo en publicaciones independientes.

Ve el proyecto de residencia de Hello Mr. en Kickstarter. Ryker también está subastando dos de sus retratos en una subasta de fotógrafos emergentes presentada por Daniel Cooney Fine Art.

Credits


Texto Hannah Ongley
Fotografía Ryker Allen