de 'princess mononoke' a 'soylent green', los filmes que te harán pensar en tu planeta

En el 20 aniversario del clásico de Miyazaki, i-D recuerda cinco películas que examinan nuestro impacto en la Tierra.

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feb. 8 2017, 6:58pm

Princess Mononoke, 1997
Hace 20 años, el 8 de febrero, Princess Mononke hizo su debut. Miyazaki aún estaba algunos años lejos de lanzar el gran éxito internacional Spirited Away, pero ya estaba sucediendo, las audiencias de habla inglesa estaban empezando a tomar nota. Disney acababa de comprar los derechos globales para distribuir el catálogo entero del Studio Ghibli, y aquellos que vieron Princess Mononoke seguramente se harían devotos de Miyazaki para toda la vida —a nosotros definitivamente nos sucedió.

La historia de una batalla entre los dioses del bosque y los humanos que buscan saquear sus recursos naturales fue especial porque no era, como la mayoría de los éxitos en taquilla de Hollywood, un cuento del bien y el mal. El fallecido e influyente Robert Ebert notó que el filme "evita las simplificaciones morales fáciles", justamente como uno debería hacerlo en la vida.

FernGully: The Last Rainforest, 1992
¿Recuerdas la primera vez que viste FernGully? ¿Lloraste? Sea una película infantil o no, es difícil no ser conmovido por el cuento de las encantadoras criaturas de la selva amenazadas por la explotación forestal. Hoy en día, es incluso más profundo. Fue el primer filme animado en el que Robin Williams accedió aparecer, simplemente por su pasión por el positivo mensaje ambiental del filme. La película también fue uno de los primeros créditos en el cine de Tone Lōc; él contribuyó con la rara canción y gusto culposo If I'm Gonna Eat Somebody para el soundtrack. ¿Lo podemos llamar un banger?

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Koyaanisqatsi, 1982
Casi un documental, pero un poco demasiado experimental para entrar en el género, Koyaanisqatsi es mejor descrita como un collage desmadejado del hombre y la naturaleza. El silencioso filme representa a Estados Unidos, desde sus extensos cañones, hasta sus proyectos habitacionales y sus fábricas de salchichas. La banda sonora original de Philip Glass se ha vuelto tan popular que en los años desde su lanzamiento, su ensamble ha hecho giras por el mundo para tocarla en vivo en los cines.

El título es una pista sobre la conclusión a la que el filme pretende que lleguemos: Koyaanisqatsi es una palabra del lenguaje indígena hopi de Norteamérica, que significa 'vida sin balance'. Uno sospecha que el director Godfrey Reggio y el cinematógrafo Ron Fricke favorecieron al mundo natural, y encontraron al hombre demasiado caótico. Tal vez el mensaje era un poco unidimensional, o sentimental, para algunos críticos: hombre = malo, naturaleza = buena. Pero no se siente tan alejado de la etiqueta hoy en día.

Chinatown, 1974
Chinatown es un favorito eterno entre críticos: hace algunos años, The Guardian llegó a llamarlo el mejor filme de todos los tiempos. Ciertamente es una de las películas más finamente matizadas en la tradición noir. El detective JJ Gittes de Jack Nicholson es un héroe como ningún otro, y el misterio principal de Chinatown no es nada parecido a los asesinatos comunes de las aspirantes actrices hermosas desentrañadas en varios de los filmes neo-noir.

En su lugar, el filme es sobre la Guerra de Agua de California: una batalla política entre el floreciente Los Ángeles y las personas de las tierras de cultivo de los alrededores por el valioso recurso a principios de 1900. En el filme, Gittes desentierra una trama similar para canalizar agua desde un valle más allá de la ciudad; dejándolo estéril y seco para que pueda ser comprado a un menor precio, sólo para hacerlo verdeante otra vez y revenderlo por ganancias. La conspiración ambiental definitivamente no era un género antes del lanzamiento de Chinatown, por lo que le podemos dar el crédito por probar que los filmes sobre la Tierra no necesitan ser aburridos.

Soylent Green, 1973
Es 2022, y Nueva York está salvajemente superpoblada. Nos advierten que ya no hay recursos, nada sirve. Aún hay personas, pero los motiva algo simple y animalístico: "quieren Soylent Green", un alimento artificial proporcionado por el gobierno. Un atrevido detective está siguiendo un rastro de misterios sin resolver, lo cual lo lleva a un oscuro descubrimiento sobre los verdaderos ingredientes del suplemento alimenticio —no está hecho de plankton, como le han dicho a todos. Como Chinatown, Soylent Green puede ser acreditada por convencer a Hollywood que el tema ambiental puede hacer grandes películas.

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Credits


Texto Isabelle Hellyer