la increíble historia de la cantante de soul transgénero, jackie shane

Secuestros, carnavales, gángsters y el acto de desaparición más grandioso del mundo del espectáculo, la historia de Jackie Shane es como ninguna otra.

por Russell Dean Stone; traducido por Laura Castro
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ago. 23 2017, 9:01pm

Decir que Jackie Shane es indómita sería un eufemismo. Su historia involucra secuestros, espectáculos de carnaval, gangsters y un acto de desaparición que llevó a rumores de su muerte —y posible asesinato— durante décadas. El verdadero crimen es que la historia de Jackie Shane, pionera cantante transgénero de soul, sigue siendo una nota al pie en la historia musical; es un icono que nunca fue.

La voz de Jackie es todo: conmovedora hasta los huesos, suntuosa, áspera y atrevida; es el tipo de voz que te lleva a la iglesia proverbial. Desafortunadamente, ella sólo grabó un álbum, un record absolutamente impresionante, sin nada de paja llamado Any Other Way, en 1967. Su relanzamiento no podría ser más pertinente en este 2017. Con las mujeres transgénero finalmente empezando a ganar reconocimiento por su gran impacto en la cultura popular, también es tiempo de hurgar en el pasado y sacar a la luz a sus hermanas.

En el esplendor de los años 60 de Jackie, casi todo lo que tenía que ver con ella era ilegal o sujeto de discriminación. Salir a la calle significaba que se estaba poniendo en una posición vulnerable, como mujer transgénero y como mujer negra. Antes de 1962, la sodomía seguía siendo un delito grave en todos los estados de EE.UU., y en Canadá, donde Jackie pasó mucho tiempo durante los años 60. La despenalización de los actos homosexuales ocurrió hasta 1969, y los policías aún podían detenerte por "trasvestirte". Todo esto además de las fuertes tensiones raciales que había en aquel momento, significó que Jackie atestiguó con sus propios ojos cómo sus semejantes afroamericanos eran golpeados abiertamente en las calles. Los tiempos estaban cambiando, pero Jackie estaba muy adelantada a su tiempo, y el mundo no estaba dispuesto a ponerse a la altura.

Nacida en Nashville en los años 40, Jackie comenzó a usar vestidos y tacones altos a la edad de cuatro años. A los 13 se consideraba una mujer en el cuerpo de un hombre y comenzó a maquillarse para ir a la escuela. Su género no era una interrogante, era un hecho; siendo absolutamente pragmática, ella sabía quién era y lo vivía. Como Jackie le dijo a Rob Bowman en su ensayo sobre su vida: "No podría ser nadie más aunque lo intentara. Sería absolutamente ridículo para mí tratar de ser un hombre". Parte del crédito por esto debe ser de la madre de Jackie, quien fue básicamente la precursora de esos increíbles padres que ves en los artículos y videos virales, que aceptan y estimulan a sus hijos no conformes con el género a ser ellos mismos en su más fabulosa expresión.

Aunque Jackie cantaba en el coro de la iglesia, comenzó su carrera musical en serio como baterista y, como todos sabemos, las mujeres bateristas son fantásticas. En una de sus primeras bandas, Jackie tocó la batería estando de pie, al estilo de Moe Tucker, mientras cantaba como la voz principal. Más tarde, tocó la batería en temas como Miss You So de Lillian Offitt. En los años 50, Jackie se unió a una caravana itinerante de soul, fue así cómo se aventuró por vez primera a Canadá.

Canadá fue amor a primera vista para Jackie, quien aprovecho la oportunidad para tocar en el circuito de clubes de Montreal, donde finalmente tuvo un encuentro con la mafia. Las cosas se desquiciaron un poco cuando unos gangsters secuestraron a Jackie y su banda del motel donde estaban y los llevaron a la frontera. Hicieron que la banda de Jackie cruzara la frontera, pero a ella la retuvieron y llevaron a una casa de campo aislada. El jefe le dijo a Jackie que tenía talento y que la convertiría en una estrella, pero que si alguna vez lo hacía enojar, estaría muerta. Después de mentirle astutamente diciendo que era menor de edad, él llevó a Jackie de regreso a Montreal. El que los hombres transgredieran los límites sería un motivo recurrente en su vida, pero Jackie sabía cómo enfrentarlo. En su primera banda, el saxofonista amenazó con cortarle la cara después de que ella lo rechazara. Jackie le dijo que "se largara" y se alejó caminando.

Pronto Jackie se reuniría con Frank Motley y su Motley Crew (el músico de jazz famoso por tocar simultáneamente dos trompetas). Juntos Frank Motley y su Motley Crew junto con Jackie Shane se volvieron un éxito en la escena de los clubes, logrando que se abarrotaran sus sedes en Boston y Montreal en lugares como el Esquire Show Bar. Frank Motley ayudó a Jackie, pero, como tantos hombres en su vida, resultaría ser una decepción, aprovechándose de su talento y presuntamente amenazándola con un cuchillo.

La presencia de Jackie en el escenario era notoria, sus looks eran fabulosos (tenía una predilección por la seda) y sabía cómo encender el escenario. Durante sus giras con las legendarias Jackie Wilson y Etta James, regularmente eclipsó a estas importantes estrellas con comparaciones con Little Richard, así como sus monólogos improvisados como lo demuestra su versión del clásico del Motown Money (That's What I Want) .

"Some of them funny people have the nerve to point the finger at me and grin and smile and whisper" [Algunas de esas impertinentes personas tienen el valor de señalarme, sonreír y susurrar], cantaba Jackie. "But you know that don't worry Jackie because I know I look good, and every Monday morning I laugh and grin on the way to the bank because I got mine… You know what my slogan is? Baby, do what you want, just know what you're doing. As long as you don't force your will and your way on anyone else, live your life because ain't nobody sanctified and holy" [Pero a Jackie no le importa porque sé que me veo bien, y todos los lunes por la mañana me río y sonrío de camino al banco porque tengo lo mío... ¿Sabes cuál es mi lema? Nene, haz lo que quieras, sólo sé consciente de lo que estás haciendo. Mientras no pongas tu voluntad y tus ideas por encima de nadie más, vive tu vida porque aquí nadie es un santo].

Jackie tenía moral. Rechazó importantes apariciones en televisión, como el show de Ed Sullivan, cuando le pidieron que se quitara el maquillaje. Su única presentación en televisión fue en Night Train, pero Jackie no disfrutó la experiencia. Aunque su voz trascendió los prejuicios de muchas personas, no pudo escapar por completo de la transfobia y el racismo. Hoy en día es inevitable preguntarse cómo se sentirá Jackie al leer artículos y escuchar podcasts bien intencionados —como éste de CBC— que todavía se las arreglan para confundir consistentemente su género.

Aunque su carrera de grabación realmente nunca tuvo el despegué que merecía, Jackie tuvo un éxito regional con su versión de Any Other Way, cuya letra decía "Tell 'em that I'm happy tell 'em them I'm gay" [Diles que soy feliz, diles que soy gay], con un nuevo contexto subversivo. Cuando Any Other Way se estrenó, una publicación canadiense de chismes, el Tab, publicó una historia que detallaba cómo la estación local de Toronto CHUM había invitado a Jackie para una entrevista, pero que cuando llegó a la estación, quedaron tan impactados por su apariencia que cancelaron la entrevista. No fue hasta que la track alcanzó el lugar #2 en el Billboard de Toronto que CHUM transigió y se vio obligada tocar el track.

Jackie siempre vivió bajo el mantra de que si le das demasiado a la gente, pierde el interés. Es la razón por la que rechazó las oportunidades que tuvo en el ámbito de la actuación y la oportunidad de encabezar el desfile navideño anual de Toronto en 1969. No es de extrañar que en diciembre de 1971 haya dado su último espectáculo y misteriosamente se haya despedido de los reflectores —para siempre—.

Jackie pudo haber dejado muy poca música detrás de sí antes de su acto de desaparición, pero Any Other Way (que saldrá el 20 de octubre a través de Numero Group con seis de sus sencillos y cada canción destacada de las sesiones en vivo de 1967 en Toronto Sapphire Tavern) sigue siendo mucho mejor que la discografía completa de muchos artistas. La sabiduría que Jackie muestra en las 25 canciones del álbum, es tan invaluable ahora como lo fue en su momento. Larga vida a Jackie Shane.

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.