diario de un viaje a monteauk

Platicamos con la fotógrafa mexicana Francesca Beltrán sobre la capacidad de capturar un momento y el tener siempre presente lo jóvenes y libres que podemos ser.

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nov. 5 2015, 6:35pm

¿Cómo y cuándo empezaste a tomar fotografías?
No sé exactamente cuando comencé a tomar fotos; desde siempre me ha gustado tener una cámara conmigo. Al principio tomaba fotos sólo cuando viajaba o en fiestas con mis amigos, pero cuando compré mi primera cámara análoga (una Diana F) hace seis años, se volvió una adicción. Conforme pasan los años, más crece ésta necesidad de capturar el mundo que me rodea, de documentar el paso del tiempo, y de experimentar con diferentes cámaras. Definitivamente la fotografía análoga convirtió un simple hobby en mi medio de expresión artística.

¿Qué equipo utilizas?
Tengo una pequeña colección de cámaras que utilizó dependiendo del proyecto en el que estoy trabajando, pero si tuviera que elegir una escogería a Morgana, mi Nikon FM2. También tengo una Polaroid Land 250 que amo y me acabo de comprar una cámara de 8mm con la que estoy obsesionada.

¿Qué es lo que más amas capturar?
Amo capturar el paso del tiempo, y cómo afecta a las personas y a los lugares. Pienso que las fotos de paisaje son las que mejor representan mi mundo interno, pero la verdad es que amo cualquier foto que reviva algún sentimiento, principalmente si es nostalgia ó melancolía.

¿Cuál dirías que es la función de la fotografía en estas épocas?
Pienso que la función de la fotografía hoy es la misma que ha sido siempre: capturar un momento. La única diferencia es que hoy tenemos la tecnología, lo cual aumenta las posibilidades de experimentación y te facilita el poder compartir ésos momentos de manera global e inmediata.

¿Qué es lo que más recuerdas de tu viaje a Montauk?
Recuerdo sentirme muy emocionada porque iba a dormir en la playa. Hacía muchos años que no lo hacía y me recordó lo joven y libre que soy (a veces se me olvida). Me acuerdo de estar acostada en la arena, tomando gin, viendo las estrellas, sintiéndome completamente libre y plena.

Ninguna fotografía se ve posada, ¿cómo logras que la gente no sienta la presencia de la cámara?
Honestamente no lo sé. Pienso que entre más natural y segura me siento yo con mi cámara, más cómoda se siente la gente enfrente de ella. Definitivamente ayuda hacerlo rápido y sin avisar. Es curioso pero creo que a la mayoría de la gente no le gusta posar.

¿De cuál fotografía de esta serie te sientes más orgullosa?
Hay una foto de la playa en blanco y negro que tomé desde arriba de una montaña que me gusta mucho. Me hace sentir como si estuviera en otra época y eso siempre me recuerda lo abstracto que es el tiempo. También me encanta la textura, la simetría y los tonos de la foto.

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Credits


Fotografía Francesca Beltrán