brillos y shade en la primera convención drag en 'herstory'

La primera convención de DragCon de RuPaul fue un festival de amor LGBTQ para los fans, queens, monjas y estrellas porno.

por Ari Ola
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10 Junio 2015, 2:55pm

"¡Me siento muy feliz por los chicos que vendrán aquí y encontrarán su tribu!" anunció la resonante voz de RuPaul. Estaba vestido en un traje a cuadros azul y con unas enormes tijeras en las manos. Era la ceremonia para cortar el listón del RuPaul's DragCon, también conocido como "la primera convención drag en herstory".

"Sí, estamos vendiendo mercancía", continúa Ru, "pero todo se trata de los chicos que van a venir a conocer a sus ídolos". Terminó su discurso y cortó el enorme listón de terciopelo rojo. Miles de ansiosos drag queens, faux queens, y fans casuales de RuPaul's Drag Race entraron al L.A. Convention Center a finales de mayo.

Las reinas (esta escritora incluida con todo y tacones plateados brillantes y una peluca rubia) caminaban por la larga pasarela hasta la sala de convenciones, para ser recibidas con gritos de "YASSS! WORK DIVA!". Dentro, todo era exactamente como te lo imaginabas. Filas y filas de vendedores alineados por los pasillos, vendiendo todo, desde alas de ángel de plumas de avestruz hasta un jumpsuit de motociclista con gemas y una vajilla completa conmemorativa de RuPaul.

Fue cautivador. La historia de herstory fue escrita. Era un lugar de amor y empoderamiento, y podías sentir el positivismo. Por dos días, era el lugar más mágico del mundo -para una drag queen, al menos.

Uno de los puntos altos del fin de semana fue el panel donde The Sisters of Perpetual Indulgence fueron las anfitrionas y en donde muchos híbridos de monja-drag-payaso discutían sobre activismo político. Uno de los miembros, Sister Roma, logró titulares nacionales el año pasado cuando se enfrentó a Facebook en un intento por repeler su "política de nombre real". La mesa redonda también funcionó como un ejercicio para construir una comunidad; las monjas tomaron a dos miembros de la audiencia al escenario y las nombraron Hermanas honorarias, con todo y su maquillaje de payaso. Con mucho aplomo, tacto y alegría, las Hermanas respondieron las preguntas de la audiencia acerca de su organización y su trabajo promoviendo los derechos humanos y el respeto a la diversidad.

Como era de esperarse, la convención se trataba tanto de la mercancía como de la celebridad. Como si las largas líneas para conocer algunas de las queens más famosas de la pantalla no fueran suficientemente desalentadoras, había una perturbante advertencia que decía que: "El tomarse fotos requiere una compra de mercancía". No fue muy agradable ver a los fans perderse la gloria de las selfies. Algunas queens usaron a guardaespaldas para cubrirse de las fotografías no autorizadas. Afortunadamente, las queens no son con quien debes meterte, y por cada selfie comprada, había otra RuGirl anunciando "Free Selfie" -shade intencionado.

DragCon no fue flawless. A veces se sentía como si hubieras echado un vistazo detrás de la cortina para ver al hombre que pretendía ser el Mago de Oz. A pesar de todo, al final, el amor y el apoyo de los asistentes sobrepasó el lado vulgar y consumista del evento. ¡¿Cómo podría no ser una mágica experiencia el pasar dos días en un cuarto sin ventanas repleto de tantos destellos y glam?!

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Texto Ari Ola
Fotografía Rachel Stern

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