el porqué el glitter nunca morirá: diseccionando una tendencia duradera

La pasarela ha hablado: el brillo está de vuelta de una manera importante para el otoño. Investigamos la historia del brillo en la moda, desde los tacones color rubí de Dorothy hasta las drag queens.

por Kristen Bateman
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04 Enero 2016, 7:31pm

rodarte fall/winter 15 by kathy lo

El brillo no es solo para Dame Edna. Los brillos y lentejuelas han sido rampantes en la pasarela para la temporada otoño/invierno 2015, desde la pasarela color rojo brillante en el show de hombres de Givenchy hasta los diseños de marcas tan variadas como Di$count Univer$e, Rodarte, y Ralph Lauren hasta llegar a Saint Laurent y Louis Vuitton esta semana. Conforme hacemos click a través de imágenes sin fin de looks brillantes, nos preguntamos: ¿por qué la moda y el arte siguen regresando a la ostentación, el glamour y, a veces, la vulgaridad del brillo?

Saint Laurent otoño/invierno 2015. Fotografía de Mitchell Sams.

El mes de la moda fue brillante en cada ciudad. Christopher Kane mostró 70 tejidos de punto lurex y pliegues y detalles de relámpago brillantes inspirados en el glam en London Fashion Week. En Milán, Donatella Versace extendió brillantes letras del abecedario sobre sus vestidos. París ha sido todo un festival de brillo, con la ex chica de portada en i-D Mica Argañaraz usando un vestido rojo brillante en Nina Ricci y lentejuelas en Rick Owens. Hedi Slimane envió a Julia Nobis por la pasarela de Saint Laurent con un vestido con brillos digno de Joan Collins y el show de hoy de Vuitton contó con tejidos de punto relucientes. La pasarela ha hablado: todos seremos brillantes como árboles de Navidad en Dallas este otoño.

Esta no es la primera vez que llega la ola de brillo. Durante la década de 1920, los vestidos flapper estaban cubiertos de lentejuelas y perlas brillantes, hechos para lucirse en la pista de baile. Años más tarde, Norman Norell se inspiró en el brillo de la era flapper y diseñó toda una colección basada en ella en 1960. El mismo año, elaboró sus exquisitos "vestidos de sirena" (vestidos largos de seda incrustados con lentejuelas superpuestas) no muy diferente del vestido que cerró el show más reciente de Ralph Lauren.

Luego estaba el glam rock (también llamado glitter rock) introducido por la presentación de T. Rex en 1971 en "Top of the Pops", con sus caras cubiertas con brillo. Y más tarde los días de la música disco, cuando Halston introdujo vestidos mágicamente drapeados y tops con mangas de campana cubiertas de lentejuelas. A finales de los años setenta, la pista de Studio 54 fue cubierta con cuatro toneladas de brillo para una famosa fiesta en la víspera de Año Nuevo. Si la moda verdaderamente se repite a sí misma cada 30-50 años, ya es hora para un renacimiento del brillo.

T. Rex en "Top of the Pops," 1971

De hecho, los seres humanos eran deslumbrantes por sí mismos mucho antes de que existieran las pasarelas y revistas. Según Valerie Steele, directora y curadora de arte en jefe del Museum at FIT: "Algunos artículos en la revista Smithsonian han sugerido que ya existían versiones de lentejuelas en el antiguo Egipto y Mesopotamia".

"Ha habido muchas, muchas culturas en todo el mundo que han cosido pequeñas piezas de metal sobre la ropa tanto como un signo de estatus como una especie de hermosa decoración", explicó Steele: "Pero también, literalmente, como riqueza portátil".

En un artículo de 2012 para el Smithsonian, la escritora Emily Spivack profundiza en la historia de la lentejuela, comenzando con el rey Tut, quien fue enterrado en un traje cubierto de "discos dorados tipo lentejuelas". Spivack también identifica a Leonardo da Vinci como el padre de las lentejuelas modernas. Al parecer Da Vinci esbozó una máquina que utiliza palancas y poleas para perforar pequeños discos en hojas de metal. Esta antigua conexión cultural podría explicar por qué los diseñadores italianos parecen tener una predilección por todo lo brillante (conforme recibimos los tacones deslumbrantes de Dolce&Gabbana de esta temporada y los zapatos relucientes emblemáticos de Miu Miu).

También hay una gran cantidad de momentos icónicos de brillo en la cultura más reciente que continúan inspirando el ciclo de la moda. ¿Dónde estaríamos sin los tacones brillantes de Dorothy en The Wizard of Oz, la cara brillante de David Bowie en la ensenada de Aladdin Sane, o la diversión frívola de los trajes OTT de Dame Edna? ¿Y quién podría olvidar las piezas de Diamond Dust Shoes de Andy Warhol (adornados con polvo de diamantes real)? En 2013, la galería Art Enables en Washington D.C. presentó "Glitterbomb", una exposición que muestra las muchas maneras en las que el arte outsider ha hecho uso del brillo.

Still de The Wizard of Oz (1939)

Más recientemente, la fotógrafa Hannah Altman alcanzó la categoría viral cuando Buzzfeed retomó su serie de fotografías "Everything is Nice", en la que usa el brillo para cuestionar los estándares de belleza tradicionales. Las imágenes provocativas muestran el brillo en forma de sangre, saliva y vómito, dando a entender cuán profundamente arraigada está la ornamentación en la vida de las niñas. Altman dice: "El brillo es irónico porque está siendo proyectado sobre el cuerpo femenino sin el conocimiento expreso de los sujetos. Esto representa a la sociedad censurando los fenómenos naturales del cuerpo femenino; convierte lo que podría considerarse poco femenino en algo con más brillo".

En un artículo publicado el mes pasado en The Guardian, Jenna Lyons declaró que las lentejuelas son el nuevo negro. Si bien es difícil imaginar una brillante envoltura de lentejuelas como un sustituto para el pequeño vestido negro de usos múltiples, su punto es que, por lo menos cuando se trata de moda, tal vez estamos listos otra vez para volver a lo deslumbrante y fantástico. Y como manera de inyectar fantasía en la vida cotidiana, el brillo es casi inigualable.

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Credits


Texto Kristen Bateman
Fotografía Kathy Lo