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givenchy y marina abramović toman nueva york con un impresionante espectáculo

Con 88 looks en blanco y negro, máscaras profundamente originales, y prácticamente todas las celebridades de la ciudad, Riccardo Tisci se luce en su décimo aniversario con la casa de moda.

por Rory Satran
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14 Septiembre 2015, 5:23pm

Hay mucho de que hablar sobre el tour de force de Givenchy de anoche en el Hudson River, así que, ¿por qué no empezar por el final? Porque nada se sintió tan encantador como la procesión de supermodelos extrañas y sensuales usando vestidos de noche adornados y máscaras enjoyadas por Pat McGrath, musicalizada por una trémula actuación en vivo del Ave María. Los artistas de Marina Abramović se presentaron en viñetas delicadas contra el sol poniente, sosteniendo ramas, abrazándose, paradas junto a una corriente de agua. Fue un momento de afirmación de la belleza que emocionó los corazones de la moda más allá de los chismes de Kim y Kanye y los Instagram y Ubers. Como una declaración de arte, estuvo a la par con lo mejor de McQueen, con el significado añadido de un sentido de contexto. Riccardo Tisci le hizo justicia al día y al lugar.

En el libro de inspiración del show, Abramović habla sobre su vacilación por tomar el proyecto, teniendo en cuenta la coincidencia con el 9/11. ¿Qué lugar tiene la moda en el memorial de uno de los días más oscuros de la historia de nuestra ciudad? Pero su enfoque en colaboración con Tisci, usando trozos de madera reutilizados para el set y música internacional impactante (incluyendo a un monje tibetano que estaba sentado serenamente por encima de todo), se sintió respetuoso y en movimiento. Estoy seguro de que no estoy solo en sentir alivio de que no hubiera ninguna actuación de una estrella de pop, ningún mix de house, ningún perfume como regalo promocional.

Pero al ser esto Givenchy, había estrellas, un montón de ellas: Uma Thurman luciendo especialmente increíble en blanco y una Julia Roberts con una sonrisa radiante. Liv Tyler del brazo de su padre Steven Tyler. La nueva guardia de diseñadores de Nueva York: Wang, Altuzarra, Proenza Schouler. Y, por supuesto, Kanye y una muy embarazada Kim, redefiniendo la ropa de maternidad con un gran camisón de encaje negro

Fiel al ambiente sensacional de la noche, se mostraron 88 looks, cada uno dentro de la estricta paleta de la casa de negro, blanco o beige. Comenzando con la chica Givenchy original, Mariacarla Boscono, en una camisola de encaje blanco y pantalones negros, y terminando con Raquel en un vestido de encaje blanco, prendas delicadas blancas y tela negra para trajes fueron bien exploradas. Una mención especial de -sí- la señorita Kendall Jenner, así como de una aparición refrescante de Frankie Rayder. Por no hablar de un puñado saludable de hombres, con trajes negros perfectamente cortados -algunos bordeados, otros recortados.

¿El futuro de la moda es elitista o democrático? ¿Qué papel juegan la celebridad y las redes sociales en la industria? Y, ¿cómo pueden los diseñadores integrar arte e historia en su trabajo? Este singular show (puesto en escena en Estados Unidos con motivo del décimo aniversario de Riccardo y la apertura de una tienda en Nueva York) de alguna manera se refirió a todas estas preguntas que han estado flotando alrededor de la industria de la moda. Transmitido en vivo a través de pantallas gigantes desde el centro hasta su periferia, el show involucró a la ciudad de una manera que parecía nueva. Además estuvieron las invitaciones para 800 miembros del público (varios de los cuales aplaudieron cuando llegó Kim Kardashian). Cuando el show terminó y mientras cientos de asistentes se dirigían hacia Tribeca, los asistentes rompieron en un desfile de simpatizantes militares sosteniendo banderas de Estados Unidos. "¿Esto también forma parte del desfile?" preguntó un miembro de la multitud.

Credits


Texto Rory Satran
Fotografía Jason Lloyd-Evans