Quantcast

sobre cómo la obsesión coreana con la belleza masculina desafía el género

El mercado surcoreano de belleza masculina está al alza, gracias en parte al servicio militar obligatorio y a los dramas de la televisión del país.

Alice Newell-Hanson

Alice Newell-Hanson

En abril de 2014, el lápiz labial Rouge Pur Couture No. 52 (un tono coral) de Yves Saint Laurent se agotó en las tiendas de todo el mundo. En eBay, el tubo de £25 libras costaba más de £60 libras. Había una lista de espera de longitud "no especificada" en el sitio de comercio electrónico de Yves Saint Laurent. Alguien intentó, sin éxito, llenar su maleta con puñados de lápices labiales en una tienda duty free del aeropuerto de Melbourne.

¿Por qué? Porque a principios de ese año, Jeon Ji-Hyun, la estrella de My Love from Another Star, un popular drama de televisión de Corea del Sur, se había puesto el tono. O más bien, un rumor había circulado de que lo había hecho. Más tarde fue desmentido, pero así es el mercado de la belleza en Corea del Sur: obsesiones colectivas, productos agotados en su totalidad durante una noche, y titulares salvajes.

Pero ahora que todos en los EE.UU. han oído hablar de las uñas de cristalmascarillas de baba de caracol, la atención de los medios está volteando al mercado coreano de belleza masculina. Lo cual es comprensible cuando ves las estadísticas. De acuerdo con un informe de julio de 2015, los hombres de Corea del Sur compran más cosméticos y productos de cuidado de la piel que los hombres en cualquier otro país del mundo, y cuatro veces más que el siguiente país en la lista, Dinamarca, lo que contribuye a un mercado de arreglo personal con un valor de mil millones de dólares. También se espera que el mercado cuadruplique su tamaño en los próximos cinco años.

"Sin embargo, hay una tendencia al sensacionalismo", dice Charlotte Cho, co-fundadora del sitio de belleza coreano con sede en Nueva York, SokoGlam.com. "Una gran cantidad de hombres usa maquillaje en Corea del Sur", me dice por teléfono, "y una gran cantidad de estrellas de pop coreano usan un montón de maquillaje, pero no todos los chicos en la calle en Seúl usan delineador de ojos". Explica el auge de la venta del "maquillaje compacto con almohada" para hombres como "parte de una cultura general en Corea del Sur de personas que cuidan de su piel".

El marido de Charlotte, David Cho, con quien fundó el sitio y quien, dice, tiene una rutina de cuidado de la piel muy elaborada, tiene una respuesta ligeramente diferente. La mayoría de los hombres de Corea del Sur, explica, optan por completar el servicio militar obligatorio en el país durante la universidad. Esto significa que se gradúan de la universidad dos años después que sus compañeras de clase y se integran al mercado laboral más tarde.

"Para mí, la forma en que se relaciona con la belleza es que tratan de conseguir los mejores puestos de trabajo", dice David. Al solicitar sus primeras posiciones de trabajo, los hombres que han servido en las fuerzas armadas tienen curriculums profesionales más cortos. "Y a Corea le interesa el estatus y es muy jerárquica", explica David.

David sirvió en el ejército durante ocho años, e incluso dentro del mismo rango, dice, el comando era determinado por el año en el que los hombres se graduaron y luego por los éxitos académicos. En el mundo laboral también se le da prioridad a los candidatos según el año en que se graduaron y, se cree, según su apariencia. Así que una apariencia juvenil (a veces gracias a los productos) es primordial. "La cultura coreana está tan impulsada por cómo te ves", dice David, que las empresas a menudo requieren que los candidatos incluyan una foto de sí mismos en su solicitud de empleo. "Es común que los hombres usen humectante con tinte en las entrevistas", añade Charlotte.

"Frente a esto, ese tipo de arreglo de belleza está reñido con la cultura machista de Corea del Sur, socialmente conservadora", se lee en un artículo reciente en The Economist. Pero es durante el servicio militar que la mayoría de los hombres se involucra por primera vez con productos de belleza. "Los coreanos tienen estándares muy altos cuando se trata de lo que ponen en su cara", dice David. Y los kits de camuflaje y protectores solares del ejército se hacen con "ingredientes terribles".

En respuesta, la marca de belleza coreana Innisfree hace productos específicamente para los hombres en el ejército. Hay "mascarillas militares de máximo poder", que se venden en envases de camuflaje que vienen en diferentes fórmulas para "después del trabajo de campo" y "antes de pedir permiso de ausencia". Y la marca también vende una paleta de maquillaje color café y verde "que es mejor para tu piel cuando te estás aplicando el camuflaje", dice David.

Otras marcas como Lab Series y Biotherm también han empezado a duplicar sus líneas de hombres, y no solo para atender a las fuerzas armadas. En su último viaje de regreso a Corea, hace dos meses, David vio a "muchos más hombres usando BB o CC cream. Siempre había sido algo de la generación de los millennials, pero ahora lo estoy viendo con hombres a mediados y finales de sus 30 y 40 años. Todo se está entrelazado con la ola coreana aka Hallyu (?•?류)".

Hallyu es el meteórico ascenso de la popularidad de las telenovelas y música surcoreanas. Y ha cambiado radicalmente las concepciones de la belleza masculina. David recuerda que "en su día, los personajes masculinos mayores (conocidos como 'ajusshi' [?•?저?"?]) parecían padres en los dramas coreanos, ahora no: tienen la piel brillante y sin arrugas". Y ahora, el deseo de una piel perfecta está impulsando las ventas de BB creams, maquillaje compacto e hidratantes polarizados entre los hombres: "las mujeres y los hombres quieren parecerse a estas personas y tienen la piel perfecta".

Park Tae Yun es una maquillista de Corea del Sur que trabaja con el ídolo de K-pop Rain, los actores Chang wook Ji y Byung hun Lee, y los miembros del grupo de pop EXO (ninguno de ellos, dice, asiste a eventos sin maquillaje). Y la mayoría no le tiene miedo al delineador de ojos. No obstante, entre la población en general, dice, los chicos están principalmente "buscando cobertura de aspecto natural para emparejar su tono de piel a través de productos como cremas hidratantes con tinte". No se meten con el delineador. 

"Pero las estrellas del K-pop son muy influyentes para los hombres coreanos de 20 años", dice. "Y creo que son una influencia aún mayor para los hombres coreanos de más de 20 años, ya que están preocupados por envejecer y quieren estar al tanto de las tendencias". Por último añade: "No me sorprendería si en los EE.UU. se sigue esta tendencia".

Durante un tiempo, cuando David Cho estaba en el ejército de Estados Unidos, tenía base en Corea del Sur. Le pregunto cómo reaccionaron los soldados estadounidenses en el cuartel al ver a los soldados coreanos utilizando mascarillas y otros productos de belleza. "Además de la broma amistosa, como: '¿Eres una chica?', no decían mucho. Siempre fueron amables. Estos soldados estadounidenses viviendo en Corea querían integrarse: incluso si no hacían una rutina de belleza de diez pasos, comenzaron a probar cosas".

Si bien es poco probable que los hombres causen escasez de BB creams en Estados Unidos a corto plazo, 2016 podría ser el año en el que el maquillaje para hombres por fin se vuelva mainstream allá, si siguen con esa obsesión actual con la belleza coreana. Échale un vistazo a cualquier sección de sociales de tu periódico local.

Credits


Texto Alice Newell-Hanson
Imagen vía EXO