celebramos diez años de alexander wang

“No hay más reglas en la moda. Si tienes ímpetu, ambición, una idea, pasión y esfuerzo, realmente puedes lograr que cualquier cosa suceda”.

por Anders Christian Madsen
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25 Noviembre 2015, 6:45pm

No podrías haber montado una última reverencia más épica. Allí estaba él, Alexander Wang, en su última canción para Balenciaga este mes de octubre en París, corriendo por la pasarela usando jeans negros ajustados, tropezando y casi cayendo en una de las piscinas de granito que conformaban el set. Filmó todo en su celular, por supuesto, fiel a la generación de redes sociales a la que pertenece, y todos ahí, desde el joven guardia hasta el viejo, se rieron con él. Fue un ejemplo invaluable del efecto que Wang ha tenido en esta solemne y vieja industria, con su eterno mantra: "Trabaja duro, diviértete mucho". Conforme se despide de Balenciaga después de tres años esta temporada, resulta que también celebra diez años de Alexander Wang, la mega-marca que cultivó por su cuenta. "En el largo plazo tengo mi propia marca, de la que soy dueño por completo con mi familia, y es ahí donde tiene que estar mi enfoque", dice mientras tomamos té en el Rosewood Hotel en Londres, una semana después de su show primavera/verano 2016 de Alexander Wang en Nueva York, y dos semanas antes de su último show de Balenciaga en París. "Balenciaga también necesita a alguien que esté allí para el largo plazo, así que fue un acuerdo muy amistoso de mi parte y de la del Sr. Pinault, y todavía nos respetamos mucho. Dio la casualidad de que nuestros diez años eran al mismo tiempo", dice riendo, no ajeno a los excelentes tiempos de relaciones públicas. 

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Detrás de su acento californiano relajado y look angelical (su rostro de elfin de porcelana y esos largos pelos negros), no puedes dejar de pensar en la piel gruesa que se encuentra debajo. Cuando Wang se presentó, como el millennial alegre que es, a la moda hace una década, con optimismo y las fiestas fabulosas que lo acompañan, la industria no aceptaba tanto la diversión frívola como lo hace hoy, post-locura de las redes sociales. "Hay días en los que lees algo sobre ti que no es tan halagador, y cosas que pasan que no son las más exitosas. Y solo hay que lidiar con eso y superarlo", dice. "En general, la forma en que la industria ha evolucionado, ahora intenta ser más inclusiva y mostrar que hay tantos tipos de personas de todo tipo de orígenes, que están interesadas y pueden hacer lo que quieran dentro de esta industria. Creo que la próxima generación de diseñadores y marcas y creativos, que crecen con las redes sociales y la idea de que puedes hacer las cosas a tu manera sin seguir el formato tradicional, puede allanar el camino y unir sus manos". El primer diseñador de moda de la generación de adolescentes de los años noventa en triunfar, Wang fue una especie de pionero para sus compañeros de diseño, que crecieron con MTV y supermodelos y no estaban avergonzados de amar a Britney Spears y ponerla en un pedestal.

"Eso es lo que soy. Estuve literalmente viviendo en una burbuja de los años noventa por un tiempo muy largo. Sigue siendo música a la que me refiero constantemente; los programas de televisión, los actores, las películas, todo eso es todavía muy pertinente en mi proceso y lo que me gusta, y un poco de esa nostalgia, se trate de Missy Elliott, Foxy Brown o Alicia Silverstone. Crecí en California, y creo que hay un sentido de soltura casual y relajada que prácticamente vive en mí". Criado en San Francisco, en 2003 Wang se inscribió a Parsons de Nueva York con tan solo 18 años de edad, con su espíritu adolescente de los años noventa completamente intacto. "Simplemente quería hacer cosas a las que mis amigos y yo respondiéramos y quisiéramos usar; eso me parece que fue inspirador para nuestra generación. No fui esa persona en la universidad que tenía que poner las piezas de moda más conceptuales para impresionar a todos". Abandonó la escuela un año después para crear precisamente eso: una marca para sus contemporáneos, que mezclaba las muchas culturas con las que crecimos en los años noventa. "Cada temporada llega orgánicamente a la conversación, se trate del metal goth o ver a las fly girls o esa chamarra que Jennifer López usó en el metro", explica. "La intención no es que se vea anticuado o que se vea como una colección de los años noventa, da la casualidad de que eso es lo que todavía nos gusta y a lo que hacemos referencia".

Mientras toma té, saca a relucir sus referencias, viendo sus looks de archivo fotografiados para estas páginas. "Otoño 2009: personajes animalistas conocen a Ray Petri con estilo Buffalo tipo los años ochenta… Primavera 2011: materiales honestos, tipo samurai… Otoño 2011: temporada híbrida… Primavera 2012: temporada de carreras de motocross… Otoño 2012: surrealismo, texturas engañosas, trompe l'?"il… Primavera 2013: temporada de logo mania… Otoño 2013: temporada de boxeo… Primavera 2015: temporada de sneakerheads… Otoño 2015: roquero de heavy metal, goth victoriano, Frankenstein", hasta que llega a la de primavera/verano 2016, su colección más reciente: "Sin concepto", dice bruscamente. "Pensamos que, a veces, la idea de innovación por el hecho de innovar se mueve más rápido que lo que tu público está dispuesto a absorber. Ser moderno es realmente reflejar lo que te rodea en ese momento en tu día a día, así que pensamos, bueno, ¿acaso no lo cotidiano y lo mundano es lo más inspirador?" El Sr. Wang es bastante elocuente, su generación no podría desear un vocero más citable. "Queríamos jugar con piezas icónicas que se sintieran muy familiares y que tuvieran un valor inherente, ya fueran prendas de performance, mezclilla o ropa interior utilitarias y luego retocar detalles minuciosamente, pero que termine siendo esta idea de individualismo dentro de una tribu", dice. "La conversación que tengas con tus compañeros es la más importante".

Si su marca epónima es Wang jugando en su propio terreno para su generación, asumir el puesto de Nicolas Ghesquière en Balenciaga en 2012 era un territorio completamente diferente. "Me llegó en un momento en el que nunca antes había trabajado en otra marca o empresa. Nunca había sido empleado en ese tipo de capacidad. Me dieron la oportunidad de explorar algo que era muy diferente de mi propia marca. Un consumidor ligeramente diferente", dice. "Definitivamente tiene sus desafíos cuando estás acostumbrado a tomar todas las decisiones. Firmas y dices: '¡Vamos!' De repente quieres hacer esto, y tenemos que revisar esto y que lo aprueben y así sucesivamente. Es simplemente una forma diferente de trabajar, por la cual en realidad estoy muy agradecido, porque ahora sé, bueno, así es como funciona. Fue una curva de aprendizaje: tres años. Me voy mientras todos dicen: '¡Eso fue tan rápido', pero no sé qué es rápido y que no lo es. Lo único que sé es que estuve ahí tres años y conseguimos un crecimiento de dos dígitos cada año. Así que, ¿sabes qué? Considero eso un logro para mí y para mi equipo, y tuvimos mucho éxito". (En el lugar de Wang, se queda en Balenciaga Demna Gvasalia de Vetements y mostrará su primera colección para otoño/invierno 2016).

¿Qué ha hecho Alexander Wang en la moda la última década? "¿Um? Organizado grandes fiestas, emborrachado a mucha gente, hacer que mucha gente se quite la ropa", dice riendo. "Para mí, siempre he amado la moda porque se siente como un escape. Me gusta hacer cosas que se relacionen con la vida cotidiana de la gente, pero que también le proporcione un escape y una sensación de que va a comprar algo que es un poco una fantasía". ¿Cómo, entonces, ha cambiado la moda en la última década? "No hay más reglas", dice con firmeza. "Puedes ser cualquier persona de cualquier mente y ponerlo en tu cuenta de Instagram. La gente está muy emocionada por romper las reglas, y pienso que tiene que ver con esta nueva generación que está creciendo, acostumbrada a que las cosas vengan de cualquier fuente o dirección. Las más grandes estrellas del pop de hoy son de YouTube, ¿sabes a qué me refiero? Si tienes ímpetu, ambición, una idea, pasión y esfuerzo, realmente puedes lograr que cualquier cosa suceda". Si Wang tuviera un lema, tendría que robar Coca-Colas: "Sé tú mismo". "Puedes desafiar la forma en la que haces cosas dentro de esta industria", dice. "No tiene que ser tan precioso, o pretencioso. Yo tengo mi propia manera de hacer las cosas, y ya sea en las redes sociales o en diferentes proyectos o eventos de publicidad, es muy importante para nosotros permanecer auténticos. Pienso que la gente responde a eso".

alexanderwang.com

Credits


Texto Anders Christian Madsen
Fotografía Daniel Jackson 
Director de Moda Alastair McKimm
Peinado Recine de The Wall Group usando Recine Lux Hair Oil por Rodin
Maquillaje Mariel Barrera de Joe Management
Manicure Martha Fekete de Bryan Bantry
Técnico digital Karen Goss
Asistente de Fotografía Jake Merrill, Kit Leuzarder
Asistente de Estilismo Lauren Davis, Sydney Rose Thomas
Asistente de Peinado Shingo Shibata, Kabuto Okuzawa
Asistente de Maquillaje Yumi Kaizuka, Toru Sakanishi
Producción Nikki Stromberg de MAP
Casting Anita Bitton de Establishment Casting
Modelos Anna Ewers, Behati Prinsloo y Maartje Verhoef @ Women. Binx Walton y Odette Pavlova @ Next. Lia Pavlova @ One. Molly Bair @ the Society. Peyton Knight @ IMG. Fei Fei Sun y Vanessa Moody @ Women. Isabella Emmack y Stella Lucia @ DNA.
Toda la ropa Alexander Wang.

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