el legado perdurable de los black panthers

Un nuevo documental pone al descubierto la historia del movimiento Black Panther y su relevancia en la era de #blacklivesmatter de ahora.

por Stuart Brumfitt
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23 Octubre 2015, 6:05pm

Kathleen Cleaver, Oakland, 1968. Photo courtesy of Jeffrey Blankfort.

La brutalidad policial contra los afroamericanos sigue siendo endémica en los Estados Unidos, y en el estreno de The Black Panthers: Vanguard of the Revolution vemos que ese mismo tipo de brutalidad fue la razón de la fundación del más poderoso movimiento negro del país en 1966. Lo que comenzó como "The Vanguard", manteniendo un ojo armado vigilante sobre la policía de Oakland para detener el abuso de las personas afroamericanas, pronto se convirtió en una plataforma con 10 puntos de demandas, ideales y derechos, y en un movimiento que se extendió no solo a través de los EE.UU., sino también dio lugar a objetivos compartidos por la justicia social con gente de todo el mundo.

Mientras que la historia de los Panthers ha sido objeto de muchas películas, libros y artículos forenses, y la toma de archivo e imágenes está muy extendida, el nuevo documental de Stanley Nelson cuenta bien la historia, con sorprendente detalle para todos, excepto para los extremadamente bien versados. Con entrevistas con algunos de los actores más importantes del movimiento, incluyendo a los activistas Kathleen Cleaver, Jamal Joseph, Emory Douglas y Erika Huggins, hace evidentes las diferentes perspectivas del partido, desde los violentos revolucionarios armados hasta los dientes que el FBI y J Edgar Hoover imaginaron hasta los miembros de la comunidad progresistas y bondadosos que repartían desayunos gratuitos e iniciaron un programa de salud para la anemia de células falciformes.

Eldridge Cleaver, Berkeley. Foto cortesía de Jeffrey Blankfort.

Todos los voceros ofrecen una profunda visión del partido que amaron y por el cual vivieron. Sobre su reclutamiento: "No estábamos buscando a la gente de la iglesia, ni a los musulmanes, sino a los hermanos en las calles". Sobre la misoginia dentro del grupo: "No conseguimos a estos hermanos del cielo revolucionario". Sobre su imagen: "No estoy seguro que nos diéramos cuenta lo sorprendentes que le parecíamos a otras personas".

La película muestra cómo los ideales del partido de jóvenes (se decía que la mayoría tenían entre 17 a 20 años de edad) desafiaron al sistema y provocaron cambios desde sus inicios en 1966, pero al final se disolvió en 1982 después del intento continuo del Counter-Intelligence Program del FBI por destruirlos y las luchas internas entre los líderes en competencia como Eldridge Cleaver y Huey P Newton. Hablamos con Stanley sobre los paralelismos de la película con la sociedad de hoy, del cómo los movimientos pueden permanecer unificados y sobre si solo los involucrados pueden contar una historia.

Grupo de siete niños caminando a la escuela tomados de la mano. Foto cortesía de Stephen Shames.

Al ver la película, me llamó la atención el cómo muchos de los problemas a los que los Panthers se enfrentaban siguen siendo los mismos para los afroamericanos.
Creo que lo que pasó después de los movimientos de Derechos Civiles y Panther fue que cambiaron enormemente cosas para un pequeño número de personas afroamericanas, pero para la gran mayoría, las cosas son iguales que como eran en los años sesenta. Los problemas son los mismos: la vivienda, el desempleo, las malas escuelas, la brutalidad policiaca. Tenemos un presidente afro-americano y a gente de raza negra que le va mucho mejor, pero la mayoría de la gente sigue viviendo en vivienda segregada, escuelas segregadas, racismo y brutalidad policiaca.

Black Panthers se convirtió en un movimiento de muy amplio alcance. ¿Crees que #BlackLivesMatter hará lo mismo?
Lo que entiendo, aunque en los últimos dos meses he estado viajando [y no en los EE.UU.], es que #BlackLivesMatter está ampliando se alcance, han lanzado su propio programa de diez puntos. Al igual que cuando el movimiento Panther comenzó, el problema era exclusivamente la brutalidad policiaca en un primer momento. Y espero que el movimiento actual se amplíe también. Los problemas con la policía en los EE.UU. son la punta del iceberg. Es una manifestación de un problema mayor. Si la policía fuera nuestro único problema, podríamos haber resuelto ese problema.

Black Panthers de Sacramento, Free Huey Rally, Bobby Hutton Memorial Park en Oakland, CA, EUA, 1969. Foto cortesía de Pirkle Jones y Ruth-Marion Baruch.

Cuando me mudé a Nueva York desde Londres el año pasado, estaba especialmente impresionado por la tensión racial en el país.
Nicki Minaj dijo recientemente que si la gente amara a los negros como aman la cultura negra, estaríamos bien, pero eso no es lo que pasó. Adoptan nuestra cultura, nuestra música, y quieren ser negros, pero, al mismo tiempo, esta gente odia a la gente negra.

¿Qué piensas de la crítica hacia la película que hizo Elaine Brown (líder del partido de 1974 a 1977)? (Dijo que era "condenable" y minimizó el papel de Huey P Newton).
Creo que todos tienen derecho a opinar. Hubo dos o tres Panthers que no estuvieron de acuerdo con la película, pero eso es de 300 a 400 personas que la han visto. Si me dices que a dos o tres no les gustó, asumo el riesgo.

Mujeres sosteniendo banderas de Panther. Foto cortesía de Pirkle Jones y Ruth-Marion Baruch.

La película habla de cómo un movimiento puede perder su unidad una vez que crece.
Uno de los subtextos de la película es lo que la gente más joven en los movimientos puede tomar de la película. Tendrás problemas y divisiones, así que, ¿cómo los resuelves y pones en marcha mecanismos antes de que ocurran? Esperemos que sea una película de inspiración y un cuento con moraleja.

Has contado muchas historias afro-americanas a través de tus documentales en los últimos años. ¿Crees que hay suficientes posibilidades de que las personas negras alcen la voz en el cine y los documentales en este momento?
Eso es algo que busco hacer. Dirigimos Firelight Media Producers Lab donde trabajamos con 20 diferentes directores de cine de color provenientes de todos los Estados Unidos. Me dirijo a San Francisco ahora para una reunión con el grupo. Una de nuestras películas, (T)ERROR, acaba de ganar un premio en Sundance. Creo que las historias son mejor narradas por la gente involucrada. La forma tradicional de narración es de afuera hacia adentro.

Panthers en desfile en el rally Free Huey en Defermery Park (llamado así por Panther Bobby Hutton Park) en West Oakland. Oakland, julio 28, 1968. Foto cortesía de Stephen Shames.

Así que, con los documentales, no crees que los externos deban contar una historia.
Probablemente, con demasiada frecuencia, hemos visto la cinematografía desde el exterior y sé que eso es muy difícil de escuchar en el Reino Unido. Vas por todo el mundo y cuentas las historias de la gente. Creo que eso no es algo que apoye en este momento. Se ha hecho durante los últimos 100 años. Creo que hay ciertas personas que pueden contar estas historias desde el interior y creo que, en general, se obtienen historias más ricas de esa manera.

¿Te resulta demasiado antropológico?
Creo que es antropológico y creo que hay un estudio llamado Whiteness Studies en los Estados Unidos sobre los blancos como una tribu y la forma en que tienen cierta visión del mundo. Si yo hiciera una historia, es el enfoque de un hombre negro sobre esta historia. Si tú, asumiendo que eres una persona blanca, te involucras en esa historia, se ve simplemente como una historia. Pero no, es el enfoque de un hombre blanco en esa historia. Estamos tan acostumbrados a pensar que los blancos son un estado en blanco, pero hay ciertos supuestos involucrados en eso.

Huey Newton al micrófono. Foto cortesía de Stephen Shames.

¿Y en qué estás trabajando ahora?
Estamos trabajando en dos cosas. Un documental sobre las universidades negras históricas de los Estados Unidos. Hay actualmente 100 en el país. Luego estamos trabajando en una película sobre la trata de esclavos transatlántica y la esclavitud en el mundo.

The Black Panthers: Vanguard of the Revolution ya está disponible

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Texto Stuart Brumfitt

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