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Mario García Torres en conversación con Pablo Dávila acerca de All The Horses Share The Same Color, la actual exposición de la galería FIFI Projects. Lo relativo de nuestra existencia, el tiempo que le queda de vida al sol, la conciencia humana y...

por Mario García Torres
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24 Agosto 2016, 5:05pm

MGT: ¿Por dónde andas Pablo?
PD: Afinando los últimos detalles de una pieza que va en la exposición; vine a casa de un amigo en Avándaro a terminarla.

Yo aquí en el estudio. ¿Me quieres platicar sobre la pieza que estás terminando?
Es un pieza de video que se llama Living in time, believing in the timeless. Es una escultura con dos pantallas; en una se ve un marcador en números que indica el tiempo que lleva activo el sol y en la otra el tiempo que le queda de vida (cuenta regresiva), basado en especulaciones científicas. De cierta manera esa pieza es el "ancla" de toda la exposición; es una manera de darle contexto a la vida humana y de establecer sus límites.

Curiosamente es algo en lo que he estado pensando también. No en específico, pero creo que hay una nueva urgencia en el mundo por relativizar nuestra existencia; por percibir las cosas con una perspectiva más amplia en relación a nuestro paso por la historia de nuestro sistema solar, el cuál es, en esos términos, diminuto. Yo creo que hay destellos de esa conciencia cuando catástrofes o grandes desastres naturales ocurren, y por momentos nos preguntamos si acaso es este el principio del final de nuestra civilización.
Sí, a mi algo lo que me llama la atención es la cantidad de preguntas o pensamientos subjetivos que se desprenden de la investigación objetiva (ciencia). Me interesa la introspección que se genera a partir de datos científicos como este, que se pueden observar de una manera abstracta porque la magnitud de la que se está hablando es muy distinta a nuestra manera convencional de acercarnos a temas como ubicación, tiempo e identidad. Ninguna cantidad de investigación objetiva (ciencia) puede definir la infinidad de preguntas subjetivas que se desprenden de la contemplación e introspección.

Hay un texto interesante sobre las primeras obras no objetuales más radicales del arte conceptual que trata de argumentar que en realidad ese tipo de obras por más frías que se vean jugaban mucho con las emociones al poner en perspectiva precisamente la naturaleza subjetiva de entender conceptos tan abstractos como el infinito. La pieza que más claramente lo ilustraba eran esas obras telepáticas de Robert Barry, quien decía que las ideas transmitidas en esa forma navegarían por el universo infinitamente y cualquier persona en cualquier tiempo podría captarlas.
Me gusta esa idea de Barry que elimina el lenguaje intermedio entre artista y público. A veces pienso que en el arte como en cualquier otro lenguaje o forma de comunicación, la intención o idea inicial permanece desconocida (inclusive para el artista), y la cadena de interpretaciones o modificaciones que surgen en el camino son las que podrían acabar por definirla. No sé si exista un lenguaje tan contundente que pueda transmitir una idea intacta de una persona a otra, de hecho no creo que sea tan importante.

Uno de los puntos claves de la investigación que he hecho para estas piezas, parte de una declaración que hizo Allan Guth -un cosmólogo muy reconocido en los últimos años- que dice Anything that can happen will happen and it will happen an infinite number of times. Guth ahí está hablando de la teoría de la eterna inflación, que es un teoría que plantea una posible explicación de como se creó y funciona nuestro universo, que para que sea valida, plantea que hay una infinidad de universos con infinidad de posibilidades (multiversos).

Lo que me llama la atención de eso es que al haber infinidad de posibilidades, se vuelve una teoría irrefutable e incomprobable. A mi entender esa manera de pensar se asemeja más a la manera de pensar del arte. De esa declaración de Allan Guth, sale una de las piezas de la exposición, que es una escultura con tiras de metal que parte de la idea de sumar el mismo numero una y otra vez, ósea que en teoría es una escultura que tiende al infinito.

¿Describirías esa pieza?
Al centro de una pared se colocan dos barras de aluminio juntas. Después se colocan dos barras a medio centímetro de distancia de las del centro, las siguientes barras van a un centímetro, las siguientes a 1.5 centímetros y así se siguen colocando barras siempre sumando medio centímetro a la distancia anterior. Ósea que el espacio entre las barras va aumentando; las barras se van distanciando cada vez mas del centro. Este proceso podría seguir y seguir.

La suma consecutiva del mismo numero es una serie divergente -ósea que no converge en ningún punto- lo que hace que puedas seguir sumando ese numero infinitamente.

Yo sigo tratando de negociar esa autonomía en mi propio trabajo. ¿Qué tanto de ella es necesaria para mí como individuo? Si bien creo que hay, como dices, una infinidad de maneras de interpretar una obra, para mí es importante que los pensamientos estén dirigidos a un lugar al menos, pues eso nos hace personas, que podemos compartir una subjetividad y pensamientos específicos. Por otro lado, coincido en que las ideas en una obra no son efectivas a manera de dictado que viene de un artista (como lo es en la obra misma) sino en su distribución y posible reintegración fuera del espacio museístico. ¿Que piensas?
Yo intento separarme de los objetos que hago, es decir, trato de no dejar ningún rastro físico mío en las piezas que exhibo. Inclusive si alguien más la puede hacer, mejor. Mi razón personal de hacer esto es para intentar pensar en mi obra como alguien ajeno y de esta manera entrar a la posible discusión y redefinición de la obra desde un lado menos personal. Un amigo artista en una platica que dio dijo algo que se me quedó pegado: I'm sure that I'm saying something, I'm just not so sure what that is. Puede sonar a broma, pero me puedo identificar con eso en cuanto a que nosotros como artistas visuales tenemos que inventar nuestro propio lenguaje, inventar nuestro mundo que puede o no ser efectivo al comunicar las ideas. El espacio que me interesa a mi es el mental que se genera al pensar en la obra. En las piezas de la exhibición pongo los "ingredientes" para generar este espacio mental en el observador.

No conocía la obra telepática que comentas de Robert Barry , inclusive él hizo también una exposición donde cerró por completo la galería el tiempo que duraba la exhibición cierto? ¡No mames! ¡Que gran acción deshacerte del espacio y del objeto en una exhibición! Ahí tal cual se deshizo del espacio museístico del que hablas y del objeto, solo quedó el público invitado a la banqueta del lugar. ¡Wow!

Increíble lo de Barry. Lo mínimo posible para presentar una idea... ¿Qué otras obras hay en la exposición?
En la parte exterior de la galería va una pieza de audio. Se trata de dos bocinas donde una esta sintonizada en una estación de Monterrey (la más cercana a la galería) y la otra esta sintonizada en la estación de radio más lejana; en este caso es una estación en Perth, Australia.

¿Como empezaste a pensar en esta pieza?
Algo que me gusta de esta galería es el espacio exterior, y tenía la intención de poner una pieza que exalte esa sensación de estar afuera. Llevaba un buen rato investigando acerca de las coordenadas antípodas, que son las coordenadas opuestas en el planeta. Un tema recurrente en mi obra es la idea de noción de la ubicación, que la puedes dar basado en mapas, edificios, coordenadas, direcciones, calles , etc. Es un concepto completamente relativo.

En el caso de esta instalación con audio me interesa dar la sensación de espacio, y dar la sensación de magnitud y de cambio constante que hay en nuestro planeta, y también romper un poco con que en el white cube todo esta descontextualizado, o sea al poner la estación de radio de esa ciudad la estamos incluyendo en la exposición.

Las estaciones de radio y los taxistas son probablemente las dos fuentes más grandes de información para entender una ciudad. A través de ellas nos damos cuenta de los intereses de una ciudad, de lo que se necesita discutir, de las ansiedades y las necesidades de una comunidad. Cuando tengo la oportunidad, me gusta escuchar el radio en una ciudad ajena, algunas veces inclusive en un lenguaje que no conozco. Imagino que en este caso, en la estación de Perth se escucharan voces en un inglés medianamente foráneo. ¿Que papel juega la información de estas estaciones en tu pieza?
Me emociona el hecho que no tenga control sobre el contenido que tenga cada estación. Coincido contigo que el radio es una forma muy buena para conocer una ciudad, pero normalmente la escuchamos en esa misma ciudad mientras manejamos o algo, y la idea de escuchar la estación mas lejana de radio de donde estés parado me parece muy interesante como ejercicio de ubicación. Entonces al mismo tiempo que escuchas lo más lejano, estás escuchando lo más cercano y esa sensación es muy extraña, es muy desconcertante. Por ejemplo, hace poco me toco que dos estaciones pusieran la misma canción de Justin Bieber con un desfase como de minuto y medio; fue rarísimo pero fue un gran momento.

Sin ver la pieza, me parece que podría ser una versión mucho más fácil de relacionarse que la obra de los monitores que hablamos al principio. Pareciera que la primera nos confronta con unos números difíciles de concebir, pero aquí en la pieza del radio, que habla de dos extremos aunque lejanos, siguen estando en escala terrenal, por decirlo de alguna manera.
Sí, sin duda la escala de la que habla esta pieza es mas fácil de relacionarse que la otra que habla de miles de millones de años.

¿Cuál es la diferencia de horario entre Monterrey y Perth?
Perth va 13 horas adelante.

Pablo entiendo que estudiaste cine. ¿Ves alguna relación a esa practica en esta pieza? ¿Crees que hay algo de ello en tu obra?
Sí, hay un tema que siento que en el cine no se ha logrado con éxito, que es el de hablar en el presente. Quizás en el cine experimental, o en el cine en el contexto del arte lo he sentido más; en piezas por ejemplo como la tuya donde en subtítulos le hablas a Dr. Atl. Recuerdo bien haber pensado en eso la vez que la vi en el Museo Jumex hace unos meses. El hecho de usar subtítulos es como usar voice over pero de una manera personal porque como público lo lees en voz propia en ese instante, lo lees en el presente. Pienso que en el cine, el único momento donde estas en el presente es cuando hay voice over. En el caso de esta pieza estás en el presente todo el tiempo; No hay futuro mientras hablan y solo hay pasado cuando ponen una canción que obviamente fue grabada en el pasado. Ese sentimiento lo estoy teniendo cada vez más seguido cuando me enfrento con información grabada/filmada; pienso que quien lo creó probablemente esta muerto o lo grabó hace mucho tiempo y ahorita es otra persona. Esta pieza se mantiene en el presente y eso se me hace muy especial. A pesar de que estemos a 13 horas de distancia de Perth, el contenido está en el presente, en ese sentido el tiempo es solo un número para mantenernos ordenados que obviamente va de la mano de la rotación de la tierra (noche-día); lo que está pasando allá esta pasando en este instante, solo que esta pasando en otro lugar.

Me hace pensar en la pieza de Oficina de Información de David Lamelas. ¿La conoces? Es buenísima, y pretendía que la obra fuera la información sobre Vietnam en tiempo real, entonces la obra consistía en recibir télex sobre este tema. Algo interesante para mí es que la primera vez que la presentó fue en la Bienal de Venecia en los 60. A diferencia de la tuya, imagino, cuando esta la montaron de nuevo en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, recrearon el momento exacto y la pieza era como de época; las noticias que llegaban eran las del momento en que se presentó por primera vez. ¿Te interesa que la pieza este en tiempo presente siempre? Qué cambiaría si se presentará en una locación y tiempos diferentes?
Por lo pronto si me interesa que sea en el presente. No había pensado en la posibilidad de la que hablas, en este caso la decisión de que dos estaciones suenan son en base a la ubicación, no al contenido. Puede ser interesante el grabar lo que ocurre en el tiempo que esta funcionando y en un futuro ver si es relevante exhibirla como fue en ese momento....

¿Entiendo que hay un par de piezas más en la exposición?
Sí , hay una serie de 4 pinturas que cada una describe un proceso físico del ser humano; uno describe el proceso de la vista, otro de la sinápsis de las neuronas, otro el tacto y el último es de como escuchamos. Quería hacer unas pinturas que sean retratos de la persona que la observa.

La última pieza es otra pintura basada en un documento de 1977 que se llama "The Wow signal", que es un documento muy famoso de una señal que captaron en Ohio State, donde el científico que estaba en ese turno se emociono muchísimo y escribió "Wow!" sobre los datos impresos que arrojo el telescopio pensando que por fin un ser extraterrestre había hecho contacto con la tierra. A la fecha no hay explicación de que fue esa señal.

¿Qué es lo que hay en esta pintura de la señal Wow? ¿Como se identifican los datos que señalan al posible contacto?
En la pintura vienen dos tipos de datos; una parte es la zona en el espacio donde estaba apuntado el telescopio y la otra parte son números que representan la intensidad de la señal de audio que captó el telescopio. Ahí es donde Ehman (el científico) circuló los datos que la hacían especial. Normalmente los números oscilan entre 1 y 2, y en este caso aparecieron letras (AEUQJ) que se usan para representar señales de intensidad entre 10 y 36. Significa que esta señal fue treinta veces mas intensa que lo que se escucha normalmente en el espacio exterior.

Una historia que me gusta es que en el 2007 -aniversario 30 de la Wow Signal- la universidad de Ohio organizó junto con Twitter el mandar un día entero de tweets a esa zona del espacio. Otra historia de la señal es que inspiró o a Carl Sagan en su novela Contact -que es buenísima- y luego Robert Zemeckis hizo una película de esa novela también muy buena.

Cinco días después de la exposición serán 39 años del supuesto contacto... Me parecen interesantes esos supuestos, a veces ese tipo de conjeturas no comprobadas nos dan más para pensar que los datos duros. ¿Que tan verificables son las teorías que se describen en las otras obras bidimensionales?
¡Claro! ¡Ya casi es el 40 aniversario! No me había dado cuenta. Esa señal la han intentado explicar durante varios años pero sin ningún resultado contundente. Es ya un tipo de misterio aceptado en la comunidad de cosmólogos. En las otras pinturas, se describen procesos del cuerpo humano que más que teorías en realidad son descripciones físicas del cuerpo; no es que haya algo comprobable, Esas pinturas las pensé en una serie de pláticas y libros que he leído de Allan Wallace, un científico budista que lleva años criticando a la comunidad científica por el hecho de descartar e ignorar el estudio de la consciencia humana, o de la mente humana. Estas pinturas describen ciertos procesos que son iguales para todos nosotros, pero evidentemente somos muy distintos. La ciencia tiende a generalizar y buscar explicaciones sencillas a temas complejos, tanto que no tienen la menor idea de que es la conciencia humana o sus causas o donde se encuentra, etc

El método científico necesita de observar y experimentar ciertas cosas para poder comprobar o refutar algo; en el caso de la mente no tienen idea de por dónde empezar y durante años han ignorado el conocimiento de otras disciplinas milenarias que si consideran la introspección como algo importante. Es más, la introspección es el eje principal de su práctica. La ciencia rompe con la evidencia ingenua de las cosas: cuando afirma algo es simplemente porque ya no sabe por dónde negar.

Me parece que esas pinturas hacen precisamente eso; traer los procesos científicos al campo de lo simbólico y con ello provocar leerlos de una manera distinta. Para regresar a una conversación del principio, diría que de alguna manera emula los procesos en los cuales estaban interesados algunos de los artistas conceptuales: ver la obra como un medio para diseminar información.
Totalmente. La misma información presentada de otra manera invita a una lectura distinta. Algo similar también pasa con otras dos pinturas que de hecho son las primeras que ves en la exposicion; en ellas hay unos datos que salen de un mapa que diseñó Frank Drake en 1972 para poder localizar la tierra desde el espacio exterior. Me parece muy chingón que el objeto que más lejos ha mandado el ser humano sea un mapa de dónde estamos ubicados en el universo.

¿Son coordenadas? ¿O qué son los datos que dices?
Lo que hizo Frank Drake fue localizar 14 pulsares y en base a eso dar la ubicación de nuestro sol y de la tierra, lo que hay en estas pinturas son las coordenadas celestiales y galácticas de cada pulsar y el periodo binario de como ¨pulsa" cada uno.

¿Sigues en Avandaro?
No, en camino a Monterrey...

¿Hay una manera fácil de que me mandes tus coordenadas?
Latitud 19.421456, Longitud -99.077939

Propongo que tus coordenadas en este momento sean el título de esta conversación.
Me parece muy bien.

¡Eso será! ¡Que vaya bien en la instalacion!

Esta conversación fue realizada por FIFI Projects para la exposición de Pablo Dávila en su espacio de Monterrey.
All The Horses Share The Same Color
Pablo Dávila
12 Agosto - 2 Octubre 2016, San Pedro.


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Imágenes cortesía de Fifi Projects.

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