“para sentir el futuro, es importante conocer el pasado” – demna gvasalia, balenciaga

Dando a los chicos lo que quieren desde 1981, Demna Gvasalia es el desafiante diseñador que trae nueva luz a los sagrados recintos de Balenciaga.

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24 Octubre 2016, 6:25pm

En una noche oscura de invierno en una iglesia de París, Demna Gvasalia prendió su incienso favorito. Uno de los presentes observó: "¿Es el ritual de Vetements?" -"Dijimos: 'Sí, Demna lo hace antes de cada desfile'". A pesar de lo mesiánico que se ha vuelto para la industria de la moda, Demna normalmente no hace eso. Pero esta temporada, sus raíces cristianas ortodoxas se hicieron presentes. Como un renacimiento divino, la artista neoyorquina Eliza Douglas cerró el desfile Vetements, saliendo de ese recinto eclesiástico en la silueta exageradamente casual de un anorak noventero sobre una blusa de cuello alto y una falda gótica que llegaba hasta el piso, junto con unos Dr. Martens. Cuatro días más tarde, en una caja color blanco óptico con paredes acolchadas, Eliza abrió el primer desfile de Demna para Balenciaga, luciendo impecable en un traje con falda, esculpido de manera estricta. Había logrado hacer el cambio de una a otra, nacer de nuevo, como la reencarnación semanal de Demna, viajando desde el cool estudio Vetements en el multicultural barrio del 10th hasta los talleres de Balenciaga en el burgués 6th. "Tengo miedo de desarrollar un trastorno de personalidad múltiple. El síndrome de Jekyll y Hyde", me dijo, por lo tanto las iglesias y los sanatorios atraen a una clientela similar por servicios similares. "Quería la transformación de esa mujer tipo testigo de Jehová grunge en este personaje poderoso", Demna elaboró en el backstage de Balenciaga.

Demna pasó mucho tiempo en los archivos después de su nombramiento en octubre del año pasado, fue un ascenso relámpago a la fama para el diseñador, quien fuera un miembro sin rostro del equipo en Maison Martin Margiela y Louis Vuitton hasta que fundó Vetements en 2014. Buscó y puso atención en todos los aspectos de la casa de moda: el modernismo propio de una dama de Alexander Wang (2012-2015), el futurismo arquitectónico de Nicolas Ghesquière (1997-2012), el minimalismo militante de Josephus Thimister (1992-1997) y el purismo exquisito de Michel Goma (1987-1992). Cuando llegó a Cristóbal Balenciaga, quien fundó la casa en 1919 y la cerró en 1968, antes de su muerte cuatro años más tarde, "investigué cuál era su forma de trabajar con las mujeres y cómo es que tenía una perspectiva de ellas de 360 grados. Una vez que visité el archivo y descubrí ese elemento, nunca volví ahí. Es importante conocer el pasado con el fin de sentir el futuro, pero es como conducir un auto: no puedes ir viendo la ventana trasera. Tienes que mirar al frente". Mientras bebía un café y fumaba un cigarrillo tras otro en la sala de exposiciones Vetements en julio, me dijo que su desafío favorito era el trabajo sartorial tan evidente en su debut con Balenciaga: el ajuste de formas, resuelto con una precisión matemática, cada curva colocada a la perfección, como la pieza de un rompecabezas -del tipo del que resuelven los jubilados para mantener la cordura.

"Al abrir una chamarra echa a medida -¡no creo que la mayoría de las personas se den cuenta de lo que hay ahí! ¿Y por qué está ahí? Pues porque hace que el hombro sea redondo. El proceso sartorial es realmente el más complejo de todos. Es mucho más difícil que drapear tela alrededor de un cuerpo y hacer un hermoso vestido de alfombra roja". En una visita a Londres en mayo, su hermano de 30 años, Guram Gvasalia, el CEO de Vetements, me dijo que Demna -cinco años mayor que él- siempre ha sido una especie de niño prodigio. "Demna terminó la escuela como un estudiante de 10 absoluto, todos los años. Incluso en matemáticas, lo cual era extraño para mí", sonrió. "Era muy buen estudiante en Amberes", la ciudad del Royal College donde Demna obtuvo su grado en diseño. "Fue el primero de su clase". A pesar de su infancia inusual, el éxito estaba escrito en las estrellas para los hermanos, cuyo éxito multimillonario en dólares con Vetements en sólo dos años, allanó el camino para el nombramiento de Demna en Balenciaga. "Demna dibujó muñecas de papel y ropa para ellas", recordó Guram. "Empezamos creando conciertos en vivo con todos nuestros primos y amigos. Demna los vestía a todos, y yo vendía las entradas".

¿Era el destino? "Soy una persona muy espiritual", Demna me dijo, aunque haya crecido bajo un régimen político que consideró eso como opio para las masas. Fue moldeado por una crianza turbulenta en el estado georgiano en guerra de Abjasia, donde nació en 1981 y del que huyó con su familia en 1993. "Fue algo completamente loco. Vi cómo le disparaban a las personas frente a mí. Era una guerra. Teníamos que meternos al sótano todas las noches cuando estaban bombardeando", me dijo en el estudio Vetements en abril. Demna pasó su infancia bajo la censura de la Cortina de Hierro, hasta que en 1989 todo se vino abajo debido a una sobrecarga sensorial masiva. "De repente tenías plátanos. De repente llegó la Coca-Cola. De repente podías conseguir música. Culturalmente fue un shock. No sabíamos mucho. Mi primera revista de moda fue una Vogue de Alemania o Italia en 1990. Recuerdo haber visto un vestido rojo de Valentino. Estaba así de: '¡Wow!'". Y, sin embargo, la censura comunista sólo logró aumentar su sensibilidad a la creatividad, la espiritualidad y sus manifestaciones corporales. "La adolescencia realmente forma nuestras personalidades y, obviamente, eso se refleja años más tarde. Está en tu mente, y así es como se ves las cosas".

La visión única de Demna del sexo, distorsionada por una Unión Soviética donde no se hablaba de ello, le dio un giro caprichoso a la rigurosa sensualidad de Balenciaga. "La sexualidad es algo que he cuestionando mucho, y he pasado por varias fases diferentes con respecto a ella y también diferentes maneras de afrontarla, así que es hasta cierto punto natural para mí que de alguna manera esto sea visible en el resultado de mi trabajo". Para Demna, cuyo novio lució el diseño número veinte en su desfile masculino primavera/verano 2017 de Balenciaga, donde delicados fondos asomaban por debajo de las bastillas de abrigos formales, 'sexy' es a la vez una bestia cortésmente modesta y abiertamente fetichista. En su colección femenina para Balenciaga, el aspecto 'sexy' se encontraba de forma sugestiva en escotes que cobraban vida, hombros desnudos gracias a cierres abiertos estratégicamente colocados. Después, poderosamente, lo vimos en un vestido floral con un toque de puritanismo, contaminado deliciosamente de sensualidad por las botas hasta el muslo que volvieron el espectáculo muy provocativo, algunas de ellas con plataformas tipo estrella del porno. En una era de redes sociales donde las marcas jóvenes como Vetements y su compañera aficionada al Bloque del Este, Gosha Rubchinskiy, fueron rápidamente elevadas al estatus de culto por las hordas de seguidores adolescentes que aman las cuentas de Instagram de Yeezy y Off-White. La rápida ascensión de Demna a las elevadas alturas de la alta moda de Balenciaga está causando conmoción en el mundo de la Alta Costura.

Hay que tomar en cuenta el dicho de un diseñador de París con veinte años de experiencia: Rick Owens, que evaluó los vientos de cambio en su propia entrevista para este número de i-D. "Me encanta porque está reintroduciendo algo sórdido, que echaba de menos. Soy un gran partidario de la sordidez. Hubo una temporada que fue muy emocionante para todos nosotros. Todos los de la vieja guardia estaban fuera, y sentí como que esta revolución se desataría, pero no fue así. Pero luego, con el desfile de Demna para Balenciaga todo pareció estar bien. Sentí que, bueno, eso era lo nuevo que había estado esperando. Fue muy satisfactorio".

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Credits


Fotografía Suffo Moncloa 
Estilismo Caroline Newell
Peinado Cyndia Harvey de Streeters usando L'Oreal Professionnel. Maquillaje Nami Yoshida de Bryant Artists usando Synthetic de Chanel et le Lift V-Flash.
Asistente de Fotografía Alberto Moreno Omiste, Emilia Buccolo y Joseph Conway. Asistente de Estilismo Philip Smith. Asistente de Peinado Cat Wyman.
Asistente de Maquillaje Tamayo Yamamoto. Producción Emily Miles. Director de Casting Angus Munro de AM Casting (Streeters NY). Modelo Lina Hoss @ Next.
Lina lleva todo de Balenciaga.