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por qué la colaboración de nikelab lunar force 1 x acronym marca el inicio de algo especial

¿Qué harías si se te diera la tarea de mejorar un ícono sagrado de la cultura street? Mientras que muchos se sentirían tentados a declinar la invitación, otros sugerirían cambios superficiales. No fue el caso del cofundador y diseñador de Acronym...

por Steve Salter
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30 Octubre 2015, 6:16pm

"La elección del zapato vino de parte de Nike y nuestra primera reacción fue preguntar: '¿por qué quieren hacer esto?' Tenían razones muy específicas y querían que usáramos el Lunar Force 1", comenta Errolson. "Dejamos en claro que no queríamos simplemente ponerle colores y Nike se mostró extremadamente abierto. No tuvimos limitantes ni restricciones". Desde su inicio en 2002, Acronym ha demostrado una obsesión implacable con la funcionalidad, trabajando directamente con materiales hasta que se logra la solución deseada. No hay compromiso. Fue esta pasión compartida por el diseño dirigido a la utilidad lo que provocó la chispa que los llevó a juntarse con Nike Lab. "Cuando trabajamos en una colaboración, siempre se trata de llegar a un lugar donde no hubiéramos podido llegar por nosotros mismos", explica Nate Job, Director Senior de Diseño para Nike Sportswear Footwear. "Siempre es un balance sobre que tanta libertad creativa les damos, contra mantenernos fieles a la herencia de Nike y al zapato original, porque éste es un gran ícono para nosotros, la gente lo respeta".

Después de lanzar el eslogan 'Air in a box' en 1982, el primer zapato de basketball que integraba una cámara de aire en el tacón, ha conquistado canchas, concreto y corazones. Así que, ¿cómo actualizas un ícono que existe desde hace más de 30 años? "De manera directa, admitimos que el estudio no tenía un gran vínculo personal con el zapato", confiesa Errolson. "Eso podría haber sido percibido como negativo, pero le dimos la vuelta y resultó positivo, porque significa que podemos acercarnos a él en una manera más pura, sin bagaje sin nociones preconcebidas de lo que el zapato podía o no ser. Para nosotros, era un lienzo en blanco. Al mismo tiempo, claro que entendimos lo que significa para tanta gente, históricamente. Estás trabajando con un pedazo de cultura pop. No es solo un zapato, está tejido en la cultura, con historias y a través de ciudades por todo el mundo. Así que sabíamos que si íbamos a hacer algo, teníamos que hacerlo bien. Fue una gran oportunidad y con eso viene aún mayor responsabilidad, así que empujamos tan fuerte como pudimos. Recibimos Lunar Force 1s y pensamos, '¿Qué podemos hacer que no se haya hecho?' Nos acercamos de la misma manera que como lo hacemos con nuestra ropa, que es normalmente desde un punto de vista funcional, explorando lo que se le puede agregar o remover para obtener un beneficio tangible".

El beneficio en el que coincidimos todos rápidamente era la facilidad de usarlo y la respuesta que desarrollamos fue un gran cierre que proveyera de fácil acceso para quitar y poner. "La idea del cierre vino rápidamente y para probarla simplemente cortamos el zapato, experimentamos con un cierre y estuvimos caminando en el estudio con él", explica. Cortar y pegar, y repetir cuanto sea necesario. "Cuando decidimos que funcionaba, pasamos por un proceso de bocetar para balancear estéticamente el diseño. Pero inicialmente, fuimos solo nosotros, con unas tijeras y el zapato. Sabíamos que queríamos algo funcional pero estéticamente, pasamos mucho tiempo refinándolo, para que ojalá que la gente pudiera entender que es una intervención, hecha con las mejores intenciones. Cuando lo presentamos, mandamos una maqueta, con todo y cinta adhesiva y plumones, estaba horrible, un trabajo en bruto, pero la gente de Nike pudo ver de dónde veníamos. Muchas veces con Acronym, los dibujos técnicos vienen después del prototipo. Constrúyelo físicamente primero, ve si es posible, pruébalo y después refínalo". 

¿Entonces cuál fue la reacción del equipo de Nike Lab cuando esta maqueta Frankestein llegó a sus escritorios? "Practicamos con prototipos de manera similar, así que cuando llegó, lo entendimos al instante. Algunos socios tardaron más tiempo en entenderlo, pero lo amamos", destaca Nate. "Cambió mucho, pero sigue manteniéndose igual". A pesar del radical proceso, el modelo es instantáneamente reconocible como un Air Force 1. Es por eso que en medio de un interminable número de lanzamientos y colaboraciones, ésta vivirá mucho tiempo en la memoria. Se siente como el inicio de algo. "No podemos decir mucho, pero esto es solo calentamiento", sonríe Errolson. Es un buen punto de partida para una colaboración. Al poder modificar uno de sus al parecer, intocables íconos, hay poca posibilidad de que Acronym se retire de hacer cualquier cosa. "Mientras nosotros sentimos que podemos llevar el producto a un nuevo lugar, la curiosidad acabará por ganarnos".

El NikeLab Lunar Air Force 1 x Acronym ya está disponible en NikeLab y tiendas selectas alrededor del mundo.

acrnm.com

Credits


Texto Steve Salter