los graduados de central st martins otoño/invierno 2017

El show del programa de Maestría de Central Saint Martins dio inicio a los shows de womenswear en Londres la noche del viernes.

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feb. 20 2017, 6:20pm

Gabriele Skucas

Para cualquier graduado de la generación de 2017, el mundo real debe ser un lugar desalentador en este momento —¡eso además de graduarse como un diseñador de moda! Más que cualquiera, toda la atención está actualmente en aquellos que están en las áreas creativas: los diseñadores y artistas, cuya creatividad floreciente nos salvarán al final, como ocurrió en tiempos políticos oscuros en el pasado. ¿Cierto? Para la próxima generación de diseñadores, que han sido seleccionados para el show del programa de Maestría de Central Saint Martins la primera noche de presentaciones de otoño/invierno 2017 en Londres el viernes, las expectativas eran altas. Fácilmente podrías ver su trabajo como una reacción en contra del clima social. Gabriel Skucas, quien ganó el premio L'Oréal junto con Stefan Cooke, presentaron una colección silenciada de la época de la guerra de plisados esculturales en faldas empobrecidas de secretaria dignas de Traudl Junge, mientras los estupendos estampados del menswear de Cooke le incorporó vida a la idea del trompe l'oeil en un contexto de moda —el mundo como lo vemos ahora, una eterna ilusión óptica.

Gabriella Sardeña

Pero lo que fue refrescante sobre el desfile de CSM de nuevas ideas fue de hecho lo opuesto al comentario cultural. En lugar de imbuir su breve tiempo en el escenario con un puñado de declaraciones literales, los graduados se enfocaron en su oficio —sus jóvenes e inafectadas ideas sobre lo que la moda debe ser, sin ser manchadas por el estado surreal de los asuntos que nos rodean. El glam rock extraño y lleno de plumas de Gabriella Sardeña no parecía un escapismo colorido, sino simplemente energía fresca sin adulterar: el tipo de moda divertida que a la gente le encanta ver, como ese abrigo de piel amarillo cubierto de plástico que todos subieron a Instagram del show de Calvin Klein la semana pasada. Poner algo salvaje y que llame la atención en la pasarela podría parecer algo fácil. Hacerlo bien no lo es —pero Sardeña lo logró, de la misma manera que los estampados de mezclilla en los pantalones de Stefan Cooke y los estampados argyle en los suéteres no fueron la primera vez que se usó el trompe l'oeil, pero definitivamente los llevó a otro nivel. Fue grandioso.

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Stefan Cooke

Peter Movrin es el hijo de un carnicero, eso decían los rumores, y usó la referencia del negocio familiar en una colección de papel aluminio y de carnicero, palomeando esa espeluznante casilla sobre lo que realmente está faltando en el panorama de la moda en este momento. En todo caso, esta época que la agitación, jadeos, dificultades y presidentes naranjas nos han preparado para algo un poco descentrado. El factor sorpresa que Lee McQueen trajo una vez a la moda no se puede encontrar en ningún lado hoy en día, pero es desesperadamente necesario en una época donde las noticias diarias en CNN son más grotescas de lo que sus shows llegaron a ser alguna vez. Eso no significa que las bolsas de basura en un show de graduados de CMS son medianamente interesantes, hacen reflexionar o son lindas —incluso de las que son para reciclar— y había demasiadas en algunas de las colecciones. 

Peter Movrin

Para algunos graduados, los asuntos del mundo son más personales que la nube reaccionaria que cubre al mundo occidental. La colección de Oliver Thame estaba basada en los niños soldados liberianos con un patchwork de texturas múltiples de opulencia que fácilmente podría conseguirle un puesto en las oficinas centrales de Dries Van Noten. Y hablando de carreras futuras, las siluetas dramáticas y el tul bordado de Tom Guy parecían un guiño hacia alguna posible vacante con Maria Grazia Chiuri en el equipo de Dior. El tiempo dirá quien se convierte en el unicornio de la generación 2017 —que diseñador se las arregla para montar este extraño espíritu de la época como Michael Halpern lo hizo el año pasado. En tan sólo doce meces, el estadounidense basado en Londres, cuyas lentejuelas de Studio 54 fueron parte del show de Maestría el año pasado, han establecido un negocio de la moda en ciernes y ha vendido a algunas de las tiendas más importantes alrededor del mundo.

Tom Guy
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Credits


Texto Anders Christian Madsen
Fotografía Mitchell Sams