Rory Milanes, 2016.

lev tanju y alasdair mclellan nos llevan por una travesía visual sobre la historia de palace

Más que una narración acerca de la historia del skate al sur de Londres, el nuevo libro del fotógrafo Alasdair McLellan y del fundador de Palace Lev Tanju es un relato sobre una amistad y todas las aventuras vividas en el proceso.

por Felix Petty
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10 Junio 2016, 6:35pm

Rory Milanes, 2016.

Lucien Clarke, 2016.

Blondey McCoy, 2013.

James Edson, 2009.

Blondey McCoy, 2016.

The Palace, 2016.

"Nos hicimos amigos de inmediato", Lev Tanju, fundador de Palace, nos cuenta de la primera vez que conoció al fotógrafo Alasdair McLellan. Alasdair y Lev estaban trabajando juntos en una sesión de skate en Londres, cuando la pandilla de amigos de Lev, el Palace Wayward Boys Choir, llegó hasta ellos. Para Alasdair, en ese instante ellos se convirtieron en la historia; esta bandada de encantadores personajes Dickensianos con nombres graciosos, quienes vivían todos juntos en la deteriorada trampa mortal de una casa en Waterloo a la que irónicamente apodaban The Palace [El palacio].

La renta en The Palace salía prácticamente gratis, así que Lev y los PWBC eran libres de pasar el día patinando por la ribera sur del Támesis, haciendo videos y camisetas. Era un mundo muy lejano al glamuroso y soleado mundo de los hábiles patinadores de la cultura skate estadounidense. Los videos de los PWBC eran rudos, repugnantes, de baja calidad y graciosos. Grabados en VHS y con la cámara del teléfono. Tuvieron la efervescencia que solo la camaradería puede crear, derivada de pasar las tardes en el Undercroft, entre cervezas y hierba. Transformaron esa frontera ajena del skateboarding en algo muy británico que te hace preguntarte por qué no se habían hecho antes. 

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Como un fotógrafo cuya estética ha captado la visión romántica de la vida de la clase trabajadora británica esto es algo que ilumina; es hermoso, nostálgico e inimitablemente humano. El Palace Wayward Boys Choir al instante atrapó la imaginación de Alasdair y comenzó a documentarlo. Antes de conocer Palace, Alasdair, nunca se había interesado en los skaters; pero en ellos encontró una historia que era más grande que solo el asunto del skate; era una pieza cultural clave, un documento de la época, del lugar y del estilo de vida.

De las habitaciones ruinosas de The Palace, Lev ha construido un imperio que no solo llega a los skaters, sino al mundo de la moda; no solo a Londres, sino 'al mundo', y Alasdair ha estado ahí, de manera intermitente, documentando su crecimiento. Desde las fiestas en The Palace, hasta los tatuajes caseros, las rodillas raspadas y las tardes de skating llenas de sol, sus fotos dan seguimiento al crecimiento estratosférico de la marca.

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Finalmente, después de diez años, Lev se mudó de The Palace el año pasado y los propietarios echaron fuera a todos los demás para desarrollar una pieza de bienes raíces de lujo de la Zona 1, dando fin en el proceso a una era en la historia del sur de Londres. Parecía ser el momento adecuado para que Alasdair y Lev trabajaran juntos en un libro con la editorial IDEA, titulado afectuosamente The Palace, que da cuenta de la fructífera relación creativa que hay entre ellos y de los increíbles personajes que están detrás de la marca. Nos reunimos con Lev y Alasdair para tomar una taza de café y conocer más detalles…

Cuando se conocieron por primera vez, ¿se imaginaron que surgiría entre ustedes una relación tan larga y fructífera?
Al: Cuando nos conocimos Lev me dijo que quería crear una marca de artículos skate, pero hasta el momento solo había hecho playeras. Lo que me llamó la atención de Palace es que siempre consideré el skate como algo muy americano. Era algo muy diferente de cualquier otra cosa que haya visto antes. Su forma de vestir era muy británica, era muy casual, con un estilo muy de futbol. Los chicos PWBC vestían muy casual y deportivos, no se vestían como skaters para nada. 

Cada uno representa elementos estéticos muy distintos de la clase trabajadora británica, el norte y el sur…
Al: En cierta forma, sí. Sin ofender a Lev y sus amigos sureños, los mejores vestidos son los del norte. Cuando hablo con Nugget (uno de los diseñadores de Palace), a pesar de lo joven que es, le gustan muchas de las cosas que a mí me gustan, como The Smiths, Cocteau Twins… Nos gusta la misma música y la misma ropa. Ellos entienden de dónde vengo tanto como yo entiendo de dónde viene ellos. Siento que Morrissey pudo haber inventado a los PWBC. La primera vez que los vi, me sentí como en ese documental del sur de Londres de los cincuenta: We are The Lambeth Boys. Si hiciera en este momento el remake de ese documental, así es como me gustaría verme. El documental es realmente adorable y encantador, pero esta es la versión moderna.

¿Lev, cuando lanzaste Palace, querías crear algo que fuera muy británico?
Lev: Ajá. Nadie estaba fabricando algo que yo quisiera comprar, así fue que me di cuenta de que quería hacer mis propias cosas. Todos estaban copiando la formula de las compañías norteamericanas, entonces yo quería hacer algo que se sintiera muy inglés; pero hacer este tipo de cosas no fue una decisión, porque siempre sería de esa forma.

Al, ¿antes de conocer Palace habías fotografiado skaters antes?
Al: Nadie practicaba skateboarding en Yorkshire en mi adolescencia. Mis fotografías siempre fueron muy inglesas, nunca estuve muy interesado en el skate porque era lago que provenía de la cultura estadounidense. Pero eso solo duró hasta que conocí a Lev y a los PWBC. Todos ellos se veían grandiosos, ¡como algo que verías en Oliver Twist! Era algo muy Dickensiano, estos chicos yendo y viniendo en esta casa y el skatepark de Waterloo.

Lev: Muchos fotógrafos empiezan a tomar fotos a los skaters porque creen que es muy cool, pero en el caso de Al, fue más el interés por todo lo que está alrededor del skate lo que llamó su atención.

Al: Eso es porque no soy skater, solo me gustó cómo lucían todos ustedes. Me gustó que sus nombre sonaban como si hubieran salido de Brighton Rock... Nugget, Blondey, Edson, Snowy... era algo increíble poder documentar todo eso.

Has fotografiado a Palace desde el principio, ¿cómo ha cambiado y evolucionado a través del tiempo?
Al: Palace es muy exitosa ahora, pero en esencia no ha cambiado nada. Ha crecido para ser exactamente lo que Lev quería que fuera y todos los que están detrás de la marca son exactamente los mismos de entonces. Hay algo muy especial de ese grupo. Todos son tan agradables, no puedes evitar quedar prendado de ellos. Siempre supe que Palace tendría éxito. No hay nada igual, nada con ese perspectiva británica, ese estilo británico…

Lev: Recuerdo haberle dicho a Alasdair, mientras bebíamos una taza de té, justo después de conocernos: quiero fundar una compañía que haga ropa skate realmente linda y de buena calidad, nada elegante, solo algo que puedas usar en cualquier momento. Así sucedió todo. Soy afortunado de que Palace haya tenido tan buena aceptación. Supongo que es porque es honesta, no estamos mintiendo.

Palace ha trascendido más allá de ser una marca para skaters, puedes ver a gente de todo el mundo usándola.
Lev: ¡Es una locura! El skate es cool y luego no. Cada diez años el skate se pone de moda y luego decae, y la gente empieza a usar otra ropa que se supone es más cool. Cambia todo el tiempo. Es genial que la gente lo haya aceptado, pero estoy consciente de que la gente se aburre muy rápido… al final del día, lo hacemos por nuestros amigos, así que pasé lo que pasé siempre tendremos eso.

¿Palace aún es una familia?
Lev: Claro, cien por ciento. Nugget trabaja ahora para nosotros. Lo conocí patinando en el Southbank a los doce años, y ahora es uno de nuestros principales diseñadores. Es una habilidad innata en él, porque, como yo, no tiene educación formal al respecto; pero Palace es una familia, todos somos hermanos y hermanas. Es algo natural.

¿Por qué decidieron hacer un libro juntos en este momento?
Al: Digamos solo que parecía tener sentido. Los dueños querían vender The Palace -la casa en la que todos solían vivir en Waterloo- así que tuvieron que mudarse. En realidad no es un libro sobre Palace, la marca, sino sobre los PWBC.

Lev: Es mucho mejor que hacer un libro de 'mira la primera playera que hicimos'.

Al: Sí, no es sobre la línea de ropa, tiene que ver más con esta idea de la pandilla y de cómo es que la marca surgió de eso. Es como un álbum familiar. Era el momento perfecto ahora que la casa sería demolida. Es como el final de una era. Es un documento muy honesto y fascinante. Capta la esencia de Palace. La mayoría de las marcas no tienen una historia como la de ellos, que surgieron de andar rodando en sus patinetas por la ribera sur del Támesis.

¿Qué sentiste al mudarte de la casa, Lev?
Lev: Fue algo extraño… el último día me puse algo emocional al respecto. Mientras empacaba iba recordando todo, vi las grabaciones, recordé todas las impresionantes fiestas que tuvimos, todos los momentos que pasamos ahí… Los propietarios pusieron The Palace a la venta, pero está bien. Teníamos que irnos de ahí o seríamos como, ¿cómo se llama ese programa de los dos tipo que viven juntos?

¿Men Behaving Badly?
Lev: ¡Exacto!, nos estábamos volviendo como ellos. Algunas veces es bueno que algo solo terminé, antes de que se arruine. Fue cruel, pero ya se terminó.

Así que en muchas formas el libro es el final perfecto para la casa…
Lev: Sí, eso creo. Creo que todos lo ven así. Los skaters, los PWBC, y todos… Espero que lo vean como una historieta perversa que documenta lo que ocurría en esos tiempos: algo muy personal.

Al: No me gusta hacer nada que no sea personal. Como fotógrafo uno escoge sus proyectos porque siente una conexión con ellos. Por eso nunca me intereso el skate hasta que conocí a Lev, pues no creo que haya existido nada como Palace antes.

Lev: Es extraño, porque la casa es la razón de que exista la marca. Tuvimos la oportunidad de hacer todas esas cosas, porque no teníamos que pagar renta. Eramos libres de patinar todo el día. Por eso era muy importante tomar fotos de la casa y documentarlo, porque la casa hizo que todo esto sucediera. Es básico, ¿no?, porque no estaría haciendo lo que hago si hubiera tenido que pagar de renta 150 libras mensuales durante diez años. No necesité tener un trabajo. Vivir en The Palace significó poder patinar a diario y sentarme a hacer videos y playeras.

Al: The Palace es de donde todo emana.

The Palace será publicado por IDEA Books este verano. Una selección de sus imágenes estará en exhibición en The ICA a partir del 8 de julio.

Credits


Texto Felix Petty
Fotografía Alasdair McLellan 

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