sobre cómo la fotógrafa jessica lehrman retrata el hip hop

Jessica Lehrman pudo haberse convertido en cronista del hip hop por accidente, pero sus fotografías espontáneas y francas no parecen accidentales en lo más mínimo.

por Emily McDermott
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01 Septiembre 2016, 11:10pm

Desde pasando quince minutos a solas en una habitación con Donald Trump hasta yendo de gira con raperos como Joey Bada$$ y The Underachievers, la fotógrafa documental Jessica Lehrman ha enfocado la mayor parte de su carrera en la documentación de los hombres más destacados. Un año después de que se mudara a Nueva York, cuando estaba haciendo la fotografía del movimiento Occupy Wall Street de 2011, la comisionaron para fotografiar al productor y rapero Jermaine Dupri en su gira por todo el país. "Cuando era más chica escuchaba a los Grateful Dead, no escuchaba música rap", nos dice. "Escuchaba a Dead Prez y Dilated Peoples, pero nada muy comercial". Lehman, quien creció viajando por el país con su familia mientras era educada en casa, acompañó a Dupri a los clubes del sur profundo, lo que significó una introducción "muy rica y visceral" al mundo del rap. Después de la gira, Jessica comenzó a enfocarse en la nueva generación del hip hop de Nueva York, empezando por el colectivo World's Fair de Queens, mediante el cual conoció artistas del movimiento Beast Coast.

Ahora, a los veintisiete años, Lehrman centra su fotografía más en la política y menos en la música, a pesar de que considera a los Flatbush Zombies, Bodega Bamz y Denzel Curry, entre varios más, como su familia. Este verano se fue de gira con los Zombies, Remy Banks, y A$AP Twelvyy, y también documentó las protestas afuera de la Convención Nacional Demócrata y Republicana. Hablamos con Lehrman acerca de lo que es ser una mujer en lo que regularmente se considera una comunidad misógina.

Tengo curiosidad de saber cómo te integraste a la comunidad del hip hop. Puede ser difícil que las mujeres se sientan a gusto en ella.
No estoy segura de realmente encajar en alguna comunidad. Me siento indecisa en cuanto a fotografiar la escena hip hop por la forma en que algunos de los artistas más populares se expresan de las mujeres en sus letras. Una vez dicho esto, no me siento así en absoluto con respecto al grupo de amigos al que siempre voy a fotografiar en la escena rap y en el que he encontrado una comunidad increíble dentro del hip hop. La chicos que yo fotografío hablan de sus vidas y sus familias y comparten historias de triunfo -no de violencia hacia las mujeres- y me tratan como a su igual o como una hermana menor. Son mis hermanos; cuidan de mí. En la última gira, ellos [los Zombies, A$AP Twelvyy, y Remy Banks] se molestaron conmigo porque quería ponerme un atuendo que consideraban demasiado revelador. Es un asco que sea algo sexista, pero prefiero ser vista como la hermana menor y que sean protectores conmigo, a sentir que estoy rodeada de depredadores.

Debido a que muchas de las personas a las que me encanta fotografiar resultan ser raperos, he recibido una gran cantidad de asignaciones para fotografiar a otras personas más populares en la escena rap; eso suele suceder cuando no estoy tan encantada con la industria. Creo que hay una misoginia evidente en la industria de la música en general y trato de permanecer al lado de las personas que sé que me respetan y respetan mi trabajo, y trato de construir a partir de eso.

¿Qué pasa con las mujeres de la comunidad que están en el lado de la fotografía y no de la música?
Cuando empecé a fotografiar la escena musical, sobre todo la de la música rap en Nueva York, recuerdo estar en el área de fotógrafos, mirar a izquierda y a la derecha, y no ver a ninguna otra mujer. Si lo hacía, corría hacia ella y era como, "Oye, ¿quién eres?, ¿podemos ser amigas?" Hoy miro a mi alrededor y hay tantas chicas que en realidad podrían superar en número a los chicos. Es impresionante. Hay una gran camaradería en el área de fotógrafos -especialmente cuando las cosas se ponen locas, la gente traspasa las barreras, comienzan a bailar slam, las cámaras se caen, etcétera-y es bueno tener un grupo de mujeres badass a tu lado, intercambiando tarjetas de memoria o pilas si es necesario.

En el mundo de la fotografía, siempre es así de, "no hay suficiente trabajo, tengo que asegurar mi lugar y mantenerlo". Detesto esa mierda. Es una especie de regla establecida ser perro que come perro o chica contra chica, porque se nos dice que sólo hay espacio para uno de nosotros. Yo siento que cuanto más permitas que otras personas fotografíen lo que tú estás fotografiando, más vas a sobresalir, además tener más amigos y una comunidad hará que todo sea mucho más divertido. ¿No es esa la idea de la fotografía? ¿No deberíamos tener un buen crew, divertirnos y amar lo que hacemos?

A lo largo de tu carrera has puesto mucho énfasis en documentar la vida de los hombres, o las mujeres en relación con los hombres. ¿Por qué crees que te sientes atraída hacia los modelos masculinos?
Creo que me siento atraída por el concepto de comunidad y trabajo en equipo, y he visto que eso existe más en los grupos de hombres. No estoy diciendo que no exista en los grupos de mujeres, pero parece que hay algo diferente en la forma en que los niños y las niñas son educados en los Estados Unidos; las mujeres crecen sintiendo que las demás mujeres son una amenaza para ellas, mientras que los hombres quieren que sus amigos sean sus hermanos y salgan adelante juntos. Este no siempre es el caso, pero dentro de la música me he encontrado con un grupo de personas, donde predominan los hombres, que se aman y respetan mutuamente. Quieren ver y ayudar a cada uno de sus amigos a tener éxito, lo que me resulta inspirador, independientemente del género.

Credits


Texto Emily McDermott
Fotografía cortesía Jessica Lehrman