un diario de tiflis: documentando la ciudad en la cúspide del cambio

Después de cambiar su natal Georgia hace tres años por Berlín, el fotógrafo George Nebieridze finalmente se dedicó a su viejo archivo de imágenes para revelar a una ciudad que ya no existe, y una escena que cambió tanto que ahora es irreconocible.

por Anastasiia Fedorova
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28 Septiembre 2016, 6:49pm

El fotógrafo basado en Berlín, George Nebieridze, es conocido por su documentación fotográfica de la juventud contemporánea y su búsqueda por el amor, auto-descubrimiento, y liberación. Este septiembre regresó, por primera vez en tres años, a su ciudad natal Tiflis, en Georgia, para exhibir los primeros trabajos que fotografió en su tierra natal antes de mudarse a Berlín. La exposición es algo así como un hito personal y creativo para un artista con una mentalidad global; pero también muestra que en Georgia, la nueva ola de cultura va en aumento.

Mientras que el oriundo de Georgia, Demna Gvasalia, ha alcanzado rápidamente el superestrellato en la moda, más, y más creativos jóvenes en el país se han vuelto visibles en la escena internacional. Con una nueva ola de talentos en la moda siguiendo los pasos de Demna, y una escena floreciente del techno, Tiflis tiene un futuro prometedor por delante. Pero su florecimiento creativo es arraigado al mismo tiempo en los noventa, que fueron traumáticos y turbulentos para el país, cuando los esfuerzos de la independencia recién adquirida de la URSS los llevó a la guerra civil. La forma en que los jóvenes experimentaban esta transición histórica siempre ha sido interesante para Nieberidze. "El título de mi exhibición, The Fruit, vino cuando estaba contemplando esas caras jóvenes en las fotografías", explica. "Es fácil sentir ansiedad y sufrimiento —derivado del Georgia en conflicto de los noventa—, pero aún así, no muestran ningún signo de haber renunciado a algo. Su optimismo prospera como árboles en primavera".

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"El trabajo en el show viene desde 2006 hasta 2013, y son fotografiados en su mayoría en Georgia. En conjunto, hay más de 70 fotografías", añade. "Primero no estaba muy emocionado por mostrar estas fotos. Tenía este sentimiento que estaban olvidadas y no las estaba tomando en serio porque era mucho más joven cuando las tomé. Pero ahora entiendo que no habría alcanzado la textura de mi trabajo actual sin haber pasado por esas primeras etapas. Aún sigo las mismas reglas y tengo casi el mismo enfoque cuando tomo fotografías. Aún más, estoy empezando a redescubrir mis primeros trabajos ahora y estoy buscando nuevos métodos para mostrarlos de un modo diferente".

Ayuda que los temas de la investigación creativa de Nebieridze tampoco han cambiado mucho: documenta momentos de emoción intensificada y control perdido, destellos fugaces de belleza que se revelan a sí mismos de repente a altas horas del after party o durante un breve encuentro en la calle. Los signos de caos y desorden —sangre, sudor, el aspecto borroso— son yuxtapuestos con momentos de ternura. Los colores penetrantes y saturados que definen el trabajo de Nebieridze también son visibles aquí: el azul de un suéter, el rojo de la sangre y de las rosas, el gris oscuro de la mañana.

En nuestra creciente era global, The Fruit evoca temas cruciales de identidad nacional y de pertenencia. Basado en Berlín por más de tres años, Nebieridze tiene un proyecto dedicado específicamente a la verdadera nueva tribu global de la ciudad titulado Nobody's from Berlin in Berlin. Tal como los sujetos de sus retratos en Berlín, él dejó su hogar por un ambiente nuevo, más libre, y más creativo. Pero como muestra su trabajo, tu historial es algo de lo que probablemente no puedes deshacerte por completo. "No me considero como el típico chico de Georgia, pero hay cosas en mi carácter de las que nunca puedo escapar. Lo intenté, y aprendí que es imposible y sólo tengo que ser lo que realmente soy", dice. "Mi trabajo junta un poco de todo cada día, por lo tanto se desarrolla en muchas direcciones. No creo tener mucho del estilo de Georgia en mi trabajo, pero podría estar equivocado. Tiflis es exactamente eso, de hecho: verás una diversidad enorme de culturas expresada a través de elementos diferentes, como arquitectura, mercados, personas, y su comportamiento… Como en Berlín, nadie en Tiflis es de Tiflis".

Viendo a su ciudad natal con una mirada renovada, Nebieridze también logró apreciar el cambio y desarrollo mientras emerge la nueva generación de creativos. "Noté cambios en todo, empezando desde el punto de vista de la sociedad y sus intereses, a otros detalles, como calles y edificios", dice. "Por otro lado, la política y una mentalidad conservadora aún son grandes problemas. Las escenas del techno y de la moda son como esteroides aquí, crecen muy rápido, pero aún es peligroso caminar todos los días en la calle con el cabello teñido y barniz de uñas. Pero también vi muchas caras nuevas. No tengo idea de dónde vienen estas criaturas hermosas".

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georgenebieridze.tumblr.com

Credits


Texto Anastasiia Fedorova
Fotografía George Nebieridze